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El Congreso sancionó la suba de impuestos

Los diputados de la Alianza impusieron su mayoría en la Cámara baja para aprobar la reforma tributaria tal como la había enviado el ministro de Economía, José Luis Machinea.
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30 de diciembre de 1999  

El Gobierno sorteó las resistencias del justicialismo al obtener la aprobación de la ley de reforma tributaria, que fue sancionada ayer por la Cámara de Diputados. La iniciativa es considerada imprescindible por la administración de Fernando de la Rúa para disminuir el déficit fiscal.

La nueva ley, que afectará a la clase media y media alta, contempla importantes modificaciones al impuesto a las ganancias, quitas a las jubilaciones mayores a los 3100 pesos, la generalización del IVA y un amplio aumento en los impuestos internos. Se elimina, a partir del año próximo, el controvertido impuesto docente.

Los diputados de la Alianza aprovecharon su mayoría en la Cámara baja e insistieron con la iniciativa original enviada por José Luis Machinea y rechazaron, así, las modificaciones impuestas por la mayoría justicialista en el Senado.

El Gobierno obtuvo el paquete fiscal

Los legisladores aliancistas rechazaron el grueso de los cambios introducidos por el Senado; generalización del IVA y aumentos.

A menos de un mes de que Fernando de la Rúa asumió la presidencia y tras superar la Alianza un duro embate con el peronismo en el Senado, la Cámara de Diputados convirtió ayer en ley un amplio paquete de reformas impositivas que se transformarán en la primera herramienta económica de peso con la que el Gobierno espera reducir el abultado déficit público.

Con el voto favorable de 115 diputados oficialistas, la Alianza insistió ayer en el proyecto de ley que ese bloque había aprobado hace dos semanas por la Cámara baja.

De esta manera, la bancada radical-frepasista rechazó de plano el grueso de las modificaciones que habían introducido anteayer los senadores justicialistas al proyecto impositivo, salvo en dos pequeñas correcciones.

La nueva ley tributaria, que fue elaborada por el ministro de Economía, José Luis Machinea, con el aval de De la Rúa, impone, entre otras cosas, importantes aumentos en el impuesto a las ganancias, generaliza el IVA, establece nuevos impuestos internos y fija quitas a las jubilaciones de privilegio (sobre lo que se informa por separado).

Reducir el déficit

Con estas medidas, que afectarán especialmente a la clase media y media alta, Machinea espera reducir el déficit público que, según sus cálculos, es superior a los 6000 millones de pesos.

Los diputados de la Alianza apuraron el debate de ayer en el recinto y, en dos horas, lograron sancionar la ley tributaria que un día antes había sido modificada por el Senado. Como en la Cámara alta la iniciativa se aprobó con una mayoría simple, los diputados aliancistas sólo necesitaron de esa misma mayoría para insistir con su proyecto.

La sesión se desarrolló en medio de un clima tranquilo y, por momentos, festivo. Sucede que, desde los palcos del recinto, los docentes que participan de la carpa blanca de protesta frente al Congreso aplaudieron la norma, que prevé el mantenimiento del fondo educativo. Esa partida de 660 millones anuales será utilizada para promover un aumento salarial para los docentes y se sustentará con el aporte de las rentas nacionales.

Los legisladores de la Alianza lograron convertir el paquete impositivo luego de dos semanas de duras negociaciones que se entablaron con los senadores del PJ, que se oponían a tratar el tema. Finalmente aceptaron el debate, pero impusieron su mayoría en la Cámara alta para introducir varias modificaciones.

Entre esos cambios, el Senado había incluido la eliminación de los impuestos internos aprobados previamente en Diputados.

También impulsó una quita del IVA al transporte terrestre de más de 100 kilómetros, fijó un aumento del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias para los mayores contribuyentes y erradicó la exención del impuesto a las ganancias a las remesas de los dividendos de las empresas multinacionales que giran dinero al exterior.

Aconsejados directamente por Machinea, los diputados de la Alianza rechazaron de plano las modificaciones del Senado y sólo aceptaron incluir en la ley tributaria dos artículos redactados por los senadores del PJ.

A partir del 2000

Una de esas cláusulas establece que el impuesto a las ganancias comience a regir a partir del 2000 y no desde el corriente año, como establecía la iniciativa aprobada en la Cámara baja. El otro artículo incluido en el texto definitivo prevé una eximición del impuesto a las ganancias a las naftas vírgenes y a los solventes de uso industrial.

A diferencia del debate original que se desarrolló en la Cámara baja hace dos semanas y que se prolongó por más de once horas, ayer hubo pocos oradores anotados.

Por su parte, el titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja, Raúl Baglini (UCR-Mendoza), defendió la actitud de los diputados de su sector de insistir con la aprobación del proyecto original de reforma impositiva al sostener que "el Senado se arroga facultades en materia tributaria que no tiene, ni nunca tuvo. La Cámara de Diputados -dijo- es la que tiene la más amplia representación del pueblo en el Congreso y la única que puede decidir en cuestiones impositivas".

Los fundamentos aliancistas también se sustentaban en una resolución que en 1989 aprobó el Senado en forma unánime y que estableció que la Cámara alta debe respetar la Constitución nacional, que dice que no es de su ámbito la creación de impuestos. Esa resolución fue firmada, entre otros, por el senador Eduardo Menem (PJ-La Rioja).

A su turno, el diputado Oscar Lamberto (PJ-Santa Fe), cuestionó con ironía la reforma impositiva impulsada por la Alianza.

"Como diría el célebre personaje (de historieta) Inodoro Pereyra, cuando uno nace feo, no hay nada que lo arregle. Esta reforma tributaria insiste en cobrar más impuestos a los que cumplen con sus obligaciones", opinó Lamberto.

De esta manera, el ex titular de la comisión que hoy preside Baglini, justificó el voto contrario del PJ.

"El peronismo se opone a esta iniciativa porque afectará al consumo y a la actividad económica y además, empeorará la evasión fiscal", opinó Lamberto.

"Los productores"

Desde el bloque federal de partidos provinciales independientes, el diputado Carlos Balter (demócrata de Mendoza), consideró que "el nuevo paquete impositivo, sobre todo la suba en algunos de los impuestos internos, afectará fundamentalmente a los productores".

En líneas generales, el bloque federal cuestionó la reforma impositiva de la Alianza y privilegió la defensa de los intereses regionales al criticar el aumento a los impuestos internos para las bedidas cola y no colas, el champagne, los jugos y las cervezas, entre otros.

Balter sostuvo que "es necesaria una modificación de fondo del sistema tributario, no una ley como la que se sanciona hoy (por ayer) que profundiza la falta de equidad y de justicia en perjuicio de varios sectores productivos".

Por su parte, el ex ministro de Economía y actual diputado nacional Domingo Cavallo (Acción por la República-Capital) dijo que "tanto el proyecto de la Cámara de Diputados como el del Senado no apuntan a solucionar el grave problema fiscal que padece el país.

"Con esta ley (por la que aprobó ayer la Cámara baja) se reducirá la tasa de crecimiento de la economía, crecerá la evasión y no se podrá cumplir con la meta de 4500 millones de pesos de déficit fiscal pautada para este año."

En más de una oportunidad, Cavallo insistió con que, para disminuir el déficit público, no hace falta subir los impuestos, lo que le dio pie para recordar que había presentado un proyecto de ley para reducir el gasto público en más de 2000 millones de pesos.

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