Juegos Odesur: Un certamen patas arriba

Los Odesur de Santiago abren el nuevo ciclo olímpico
Los Odesur de Santiago abren el nuevo ciclo olímpico Fuente: EFE
Los continuos cambios del programa deportivo devaluaron los Juegos Odesur y quitaron previsibilidad en la planificación de los países; se entregarán menos medallas; hoy comenzarán las actividades
Gastón Saiz
(0)
7 de marzo de 2014  • 18:16

Lo palpable a los ojos: hay 498 ilusiones argentinas dispuestas a brillar en los Juegos Odesur, cuya fiesta inaugural será hoy a las 22 en el estadio Nacional de Chile. Lo que no se observa a simple vista: los continuos dislates de una competencia que hace todo lo posible por devaluarse debido a los permanentes cambios en sus reglamentos y en su calendario deportivo.

La inestabilidad organizativa es habitual en los Odesur , pero se agudizó en esta cita, la número 10 de la historia. Hasta Brasil, la gran potencia sudamericana, estalló de bronca por los repentinos volantazos del Comité Organizador. Después de la experiencia de Medellín 2010 hubo un acuerdo entre los países para copiar en forma idéntica el modelo de los Juegos Panamericanos, muy consolidado como competencia. Sin embargo, al momento de la verdad, prevaleció este sistema anárquico, con un sinnúmero de intereses. Al final, Chile diseñó un programa de 345 pruebas deportivas y aparecieron 61 diferencias con las de los Panamericanos.

Mario Moccia, secretario general del Comité Olímpico Argentino, se refirió a la baja de última hora de algunas disciplinas: "Es un tema que debemos llevarlo a discusión en el seno de la Odesur (Organización Deportiva Sudamericana). Lo lamentamos profundamente por los atletas que se prepararon durante mucho tiempo para estos Juegos y ahora no podrán competir. El problema es que hay que revisar los cupos o los reglamentos. Nosotros colaboramos inscribiendo a algunos deportistas en pruebas que se caían, pero no todos hicieron lo mismo. El voleibol y el básquetbol estuvieron a punto de caerse por no llegar al mínimo de cinco países, aunque finalmente se cubrió el cupo y tendrán su competencia".

El lamento mayor, en verdad, es el dinero que se invierte y luego se echa a perder. En el Enard (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo) se agarraron la cabeza por lo que sucedió con el voleibol. Con miras a los Odesur, este deporte se iba a jugar sin límite de edad (categoría libre), por eso es que se trabajó con el DT de entonces, Javier Weber, un "equipo olímpico" Sub 23 al que pusieron de gira. Sin embargo, en octubre pasado, los organizadores determinaron que los conjuntos participantes serían Sub 21. Y hace un mes y medio lo bajaron a un Sub 18. "Así, no vayamos. Es una burla", amagaron en el organismo. Finalmente, Odesur volvió a proponer la categoría libre.

Otro de los tantos ejemplos fue el windsurf. La organización fijó como requisito de competencia las tablas Spirit. El Enard compró esos elementos y comenzaron los entrenamientos, aunque tiempo después, el windsurf fue borrado de un plumazo.

Frente a este escenario tan imprevisible, la estrategia del Comité Olímpico Argentino consistió en llevar exclusivamente a Santiago a aquellos atletas de alto rendimiento que tuvieran acceso garantizado al podio. Como Germán Lauro, en bala, que viajará a Chile en los próximos días, ya que hoy competirá en el Mundial indoor de Sopot. La delegación albiceleste se completó con varios jóvenes en desarrollo. Diego Gusmán, jefe de la misión argentina en Santiago 2014, señaló: "Sufrimos por haber bajado del avión a atletas que ya tenían el pasaje emitido. Entendemos la decepción que deben sentir, pero no fue responsabilidad de ellos ni nuestra".

Los números hablan por sí solos. Cuando se dio a conocer el programa, 6 deportes fueron removidos de los Odesur: badminton, beisbol, squash, racquetball, softbol y pelota vasca. Otros seis deportes (atletismo, equitación, gimnasia, remo, tiro y yachting) vieron reducidas su cantidad de pruebas. Esos 12 deportes representaron una merma de 38 medallas en comparación con los Panamericanos de Guadalajara 2011. Luego de la inscripción de los países, se eliminaron 19 eventos del calendario de Santiago, entre ellos el waterpolo, hockey sobre patines, windsurf, algunas pruebas de boxeo y canoaje.

Se pondrán en juego 316 oros en 35 deportes. Hace 4 años, en Medellín 2010 hubo 486 medallas doradas. Es decir, hay un 54% menos de posibilidades. Con este panorama, para la Argentina se disminuyen las posibilidades de acortar distancias respecto de Brasil y Colombia en el medallero. Es que se descartaron pruebas en donde nuestro país domina, como el remo o el windsurf. La remera Gabriela Best, de logros dorados en Guadalajara, opinó: "La baja de varias pruebas, algunas de ellas a último momento, son una total falta de respeto a los atletas que se prepararon. En nuestro caso fue un problema de la Confederación Sudamericana de Remo".

Sólo queda salir a escena y allí estarán 14 naciones dirimiendo sus capacidades durante 11 días. Brasil no admitirá volver a perder nuevamente en el medallero ante Colombia, que se situó en la cima en los Juegos de Medellín 2010. Y la Argentina tiene la obsesión del 3° puesto. Para ello, deberá desbancar a Venezuela. Más allá de todos los contratiempos.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?