La serie del momento: True Detective

Matthew McConaughey y Woody Harrelson son los protagonistas de True detectives
Matthew McConaughey y Woody Harrelson son los protagonistas de True detectives Crédito: HBO
Con apenas una temporada a sus espaldas, la nueva apuesta de la señal HBO se convirtió en la favorita del público y la crítica
Martín Fernández Cruz
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13 de marzo de 2014  • 09:48

Desde que el año pasado comenzaran a circular los trailers de True Detective, el teleadicto sabía que la serie prometía mucho. Dos actores de gran peso sumergidos en un policial oscurísimo era la firme promesa de que HBO volvería a romper el canon televisivo con esta nueva ficción. Y así sucedió. True Detective presentó una primera temporada perfecta, y por eso te contamos algunas claves que le permitieron a esta serie convertirse en un clásico inmediato.

1. El talento de Pizzolatto

El verdadero genio y creador detrás de todo es un joven escritor llamado Nic Pizzolatto. Y basta chequear su currículum para sorprenderse con cómo un tipo que apenas tenía publicado un libro y algunos relatos breves, pudiera dar a luz una serie televisiva tan compleja. Luego de escribir varios cuentos (que luego serían publicados en el libro Between Here and the Yello Sea) Pizzolatto publicó en junio de 2010, su primera novela: Galveston. Gracias a ese auspicioso comienzo, no tardó en ganar fama en otros países como Alemania o Italia, y en Francia fue premiado en el rubro "mejor primera novela extranjera". Esto le dio a Nic un importante prestigio dentro de la industria literaria, un prestigio que lo llevaría pronto a trabajar en televisión. En 2011, Pizzolatto escribió dos episodios de la versión americana de The Killing, y al poco tiempo, tuvo luz verde para escribir, producir y supervisar True Detective. El esquema de la serie era novedoso: cada temporada tendría sólo 8 episodios, y presentaría distintos casos protagonizados por distintos personajes. Pizzolato, nacido en la literatura y mudado a la televisión, es en la actualidad uno de los showrunner más prestigiosos de la industria, y los medios internacionales lo ponen a la altura de tipos como Matt Weiner (creador de Mad Men) o David Chase (Los Soprano) . Nada mal para un (casi) debutante en la pantalla chica.

2. La dupla protagonista

Otro de los grandes atractivos de la serie, es su dupla protagónica: Woody Harrelson y Matthew Mc Conaughey (que en este último año ganó un Oscar al mejor actor por su personaje en Dallas Buyers Club). Ambos actores, muy asociados al cine (aunque Harrelson ganara popularidad en la tele con Cheers), aterrizaron en esta serie para interpretar a dos policías oscuros, gradualmente corrompidos ambos y encerrados en vidas miserables. La química (o la no química) de la pareja tiene que ver con mantener una relación distante; ambos son bastante fríos entre sí, y ambos (a pesar de ser policías) poseen una evidente ambigua ética y moral. Son personajes que fracasaron en sus vidas personales, personajes de filosofías totalmente opuestas, personajes que buscan oxígeno en un trabajo sucio y que encuentran en su misión una forma de reivindicación improbable. Dos policías imperfectos que se convierten en el eje de una serie, obviamente, perfecta.

3. Una serie opresiva

McConaughey, en el medio de un oscuro caso.
McConaughey, en el medio de un oscuro caso. Crédito: HBO

La misión de ambos policías es simple: encontrar a un asesino serial. Pero el contexto de la historia, su sordidez y violencia son el entorno perfecto para llevar adelante una serie áspera como pocas. La historia transcurre a mediados de los noventa en el sur de Estados Unidos. Pizzolatto arma una realidad social turbia, igual de corrompida que sus protagonistas. Quizás en una estela similar a la que David Simon creara para The Wire, en True Detective la ficción se sumerge en realidades sociales que la gran mayoría de historias estadounidenses no suele reflejar. La miseria humana, la pobreza y el delito son el eje de esta serie opresiva, que transcurre en un triste y apagado lugar, al cual la sociedad pareciera haber olvidado.

4. Los recursos cinematográficos

El director de todos los episodios que compusieron la primera temporada fue Cary Joji Fukunaga. Al igual que Pizzilatto, Fukunaga es un joven realizador que tiene a sus espaldas una breve carrera. Hasta el momento de desembarcar en True Detective, Cary tenía solo dos largometrajes: Sin Nombre (producido por Gael García Bernal), y una adaptación de Jane Eyre. Y justamente por haber sido un director poco detectado en el radar, es que muchos se sorprendieron gratamente cuando vieron el altísimo nivel de los primeros capítulos. Sin lugar a dudas, uno de los aspectos de la serie que más cautivó al público fue el tener una puesta en escena íntimamente ligada al cine, y no tanto a la televisión. Un buen ejemplo de esto, es el frenético uso de la cámara en mano, una herencia innegable del cine. En ese sentido, seguramente el pico más alto de la serie sea el final del cuarto episodio, que seguramente quedará como referencia indiscutida a la hora de hablar de las grandes escenas en la historia de la tele. En ella, McConaughey se ve involucrado en un terrible tiroteo entre dos bandas de criminales, y la cámara sigue durante casi diez minutos al personaje en medio de una feroz balacera. El que lo haya visto, sabrá perfectamente de qué estoy hablando, y por qué se entiende a esta escena como uno de los grandes momentos de esta gran ficción.

De yapa : True gatitos

No importa qué tan seria o perturbada sea una ficción, siempre habrá alguien dispuesto a parodiarla. Y en este caso, un tipo se puso a recrear la presentación de True Detective, pero cambiando a los humanos por gatitos. ¡Excelente!

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