El subte se convierte en shopping

A partir de fines de marzo no sólo habrá un sistema de televisión en los andenes sino que en las estaciones Tribunales y Callao se mostrarán dos centros comerciales.
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21 de febrero de 1996  

Cansado del paso rápido de las miradas fugaces y del apuro de la gente por ganar la calle el viejo subte quiere ser más amigable y también un mejor negocio.

Las obras en marcha en las estaciones Callao de la línea B y Tribunales de la D dan un indicio. Y algunos más se verán desde el 1° de marzo.

Ese día los televisores de 28 pulgadas que cuelgan sobre los andenes de las dos líneas más importantes se encenderán para -así prometen- cambiar la rutina de los pasajeros y hacer más entretenidas las esperas.

Pero los televisores que ciertamente pueden llegar a entretener son casi una anécdota dentro del ambicioso proyecto de desarrollo comercial de la red de subterráneos de Buenos Aires que tiene en marcha Metrovías del grupo cordobés Roggio.

El subte transporta 200 millones de personas por año y no hay ningún centro comercial con tanta potencia para hacer negocios definió Jorge Ruibal gerente comercial de Metrovías.

Los números le dan la razón al ejecutivo. El shopping center Alto Palermo uno de los que mayor cantidad de público atrae recibe a unos 20 millones de personas por año. Y de las 63 estaciones de la red tan sólo la de Tribunales es lugar de tránsito para unos 30.000 pasajeros diarios más de 10 millones al año.

Si más de un inversor ni pensó en incursionar en la operación de los subtes históricamente deficitarios hoy podría decir: "¡Cómo no se nos ocurrió!"

El negocio que empezará a explotar Metrovías tiene dos filones: uno puramente publicitario y otro inmobiliario según precisó Ruibal a quien Roggio trasladó desde Córdoba a la Capital para manejar el proyecto. La publicidad abarca la estática -los tradicionales afiches y carteles luminosos de acrílico- y los circuitos cerrados.

La explotación de la TV subterránea estará a cargo de la empresa Videomarket que tiene entre sus directivos a Juan Ferreira. En principio esto contradice la versión que en los últimos días circuló en la plaza sobre la supuesta vinculación de Carlos "Chacho" Marchetti -el esposo de Amira Yoma- con la operación. La publicitaria Girola también intervendrá en esta parte del negocio.

Videomarket ocupará la mitad de las horas útiles de transmisión con programación propia informaciones y programas culturales videoclips musicales y -aparte de la publicidad- otros espacios de corta duración aptos para ser consumidos en los minutos -a veces no tan pocos- de espera del próximo tren.

Metrovías va a recibir aproximadamente un 30 por ciento de los ingresos por publicidad y tendrá además la mitad del tiempo del circuito para dar servicios al público o pasar publicidad institucional dijo Ruibal.

La TV subterránea empezará sus transmisiones el próximo viernes 1° en las líneas B y D pero en cuatro meses se extenderá a la A y la C.

Banquete comercial

El plato fuerte del proyecto de Roggio es empero el inmobiliario que Metrovías trabajará conjuntamente con las firmas Interurban y CityBrokers. La empresa de subtes estudió bien a su público y concluyó que debía empezar por la B -"la más populosa" dijo Ruibal- por la D -"el mejor perfil de consumidores"- y por las estaciones Constitución y Retiro de la C.

El plan de Metrovías prevé un completo cambio de cara del subterráneo.Por empezar la idea es que de los 300 locales que hubo hasta hace poco queden unos 200 con mayor superficie y con un menor número de locatarios.

Entre las novedades se perfilan la instalación de locales de servicios del Banco del Suquía -del mismo grupo Roggio- y cajeros automáticos Banelco -que también pondría ese banco-.La gastronomía también va a renovarse. El plan no sólo prevé restaurantes de comida rápida- McDonald´s abriría de dos a tres locales- y de los otros sino también negocios más clásicos como los puestos de diarios y revistas cerrajerías y otros comercios que el estudio de mercado reveló como muy demandados.

Después de las estaciones Callao y Tribunales -que deberán reinaugurarse a fines de marzo próximo- Metrovías empezará obras en la estación Retiro de la línea C y casi con seguridad en Bulnes (D) casualmente vecina a Alto Palermo.

El reciclado de las estaciones -que también le facilita a Metrovías la recuperación del dominio sobre los espacios comerciables- se prolongará por unos tres años e insumirá un presupuesto del orden de los U$S 25 millones según Ruibal. Por ese costo la empresa de subterrános tendrá entre 3500 y 4000 metros cuadrados comerciables.

A un precio de alquiler de entre U$S 200 y U$S 250 por metro cuadrado Metrovías podrá embolsar sólo por esta operación inmobiliaria entre U$S 700.000 y U$S 1.000.000 mensuales.

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