Hugo Porta: "Los Pumas están para hacerles partido a los All Blacks una vez cada tres años"

Referente y admirado en el mundo, el ex capitán del seleccionado argentino analiza a fondo la realidad de nuestro rugby
Alejo Miranda
(0)
25 de marzo de 2014  • 22:22

Cuando le preguntaron qué jugador de los Pumas querría tener en su equipo, Heyneke Meyer, entrenador del seleccionado de Sudáfrica, no dudó: "Me gustaría traer a Hugo Porta de nuevo a la actividad", respondió sin sonrojarse. "Era un jugador muy, muy adelantado a su tiempo. Creo que aun a su edad todavía tiene lo necesario para ser uno de los mejores del mundo".

La anécdota, ocurrida durante la última visita de los Springboks a la Argentina por el Rugby Championship , grafica cabalmente la admiración que despierta en el mundo el mejor jugador argentino de todos los tiempos. Porta, de 62 años, agradece el elogio con una sonrisa, pero disiente. "El rugby de hoy es otro, no es el que yo jugué", dice casi con resignación en la oficina de Palermo en la que conversa con la nacion. "Me parece un rugby muy físico, para mi gusto demasiado físico. Un rugby bastante predecible. Con toda la tecnología que hay, con toda la información que se le da antes de entrar en la cancha, el jugador entra influido. A pesar de eso, creo que las cosas fundamentales y básicas del juego son más o menos las mismas", amplía.

En momentos cruciales para el rugby argentino, encaminado decididamente hacia el profesionalismo para intentar alcanzar a las potencias del hemisferio sur, bien vale conocer la opinión de quien, con su sobresaliente habilidad, fue decisivo para insertar a los Pumas en el escenario mundial del rugby cuando todavía era un equipo marginal, por los años ochentas.

"No hay dudas de que el rugby argentino, a lo largo de su historia, se ha ganado un lugar importante y tiene uno de los mejores diez equipos del mundo", analiza Porta. "Si está o no como para jugar el Rugby Championship, no lo sé. Yo diría que estamos como para hacerles partido a los All Blacks una vez cada tres años. Pero es difícil jugar contra ellos ida y vuelta todos los años, con lo que significa viajar, la diferencia de hora... El rugby de a poco va separando el rugby superprofesional y el rugby amateur que uno vivió. Entonces, hay que resaltar las cosas que permitieron al rugby argentino ganarse un lugar en el mundo: su manera de jugar, su manera de expresarse", añade el ex apertura de Banco Nación.

Cuando en noviembre de 2007, conseguida la medalla de bronce en el Mundial de Francia, la IRB impulsó la inserción de los Pumas en una competencia anual, Porta era el representante de la Unión Argentina de Rugby (UAR) y bregaba por el ingreso en el Seis Naciones antes que al Tres Naciones. "Nosotros nunca vamos a poder jugar como los sudafricanos o los neozelandeses", justifica. "Pero sí podemos llegar a jugar como los franceses, porque en el fondo el rugby es una expresión de la cultura, y los franceses y nosotros somos sociedades latinas, que tenemos los mismos gustos, que sentimos las mismas cosas, que vivimos de maneras bastante similares. Yo creo que podemos jugar más de esa manera. Y que podemos competir mejor con los países del hemisferio norte que con el hemisferio sur", explica.

-La realidad marca que hoy toca jugar con cada una de las potencias del sur dos veces por año. ¿Cómo se puede acercarse a ellas?

-No conozco el rumbo, porque no soy dirigente de la UAR. Creo que los clubes son la célula en la cual nace el juego. Hay que cuidar mucho a los clubes, trabajar para darles la mayor cantidad de recursos para que los chicos concurran. Porque es allí donde están los maestros. Además, nosotros somos uno de los pocos países que tienen un desarrollo de clubes muy importante.

-¿El profesionalismo puede afectar el desarrollo de los clubes?

-Creo que son caminos diferentes. Hay un mundo profesional, pero si uno sigue vinculado al juego lo hace por tener la ilusión. Y eso debe ser así: que quien se ponga la camiseta de su club o la del seleccionado sienta lo que sentía uno cuando jugaba por nada.

-Los Pumas siempre fueron reconocidos por el espíritu amateur con que entran en la cancha, aun cuando jueguen en Europa y sean hiperprofesionales. ¿Cree que eso sigue siendo existiendo?

-Es lo que no hay que perder. Primero, creo que la camiseta del seleccionado argentino es a rayas horizontales celestes y blancas. Esto es muy importante, porque la mística nace de esas cosas. La camiseta es un símbolo y tiene una historia. Los Pumas han escrito la historia del rugby a lo largo de muchos años y los que se ponen su camiseta, si son conscientes de la responsabilidad que asumen, deben sentirla bien adentro. En eso no hago diferencias, exista o no moneda por medio.

-¿Lo consulta la dirigencia en la toma de decisiones?

-Con la dirigencia hoy no tengo nada que ver. Cuando fui representante ante la IRB dije lo que pensaba y por eso estoy acá. Defendí lo que creí debía defender: nuestra cultura, nuestro rugby. Estoy convencido de ciertas cosas que a lo mejor a los dirigentes no los convencen.

-¿Cuál es su vínculo actual con el rugby?

-El mismo que tuve toda mi vida. El rugby es parte de mi vida. Yo dejé de ser jugador hace muchos años, pero todavía tengo a diario la convivencia con el que fue jugador de rugby. Todos los días en algún momento aparece el jugador de rugby. Es mi relación con el club, mirar rugby por televisión, ver a Los Pumas? A mí a los Pumas me gusta verlos ganar.

-¿Por qué es tan distinto el rugby de hoy al que usted jugaba?

-Se puede tomar como una evolución por el lado del espectáculo y del negocio, pero no sé si es una evolución por el lado del juego. Son dos enfoques diferentes. Siempre es muy difícil comparar épocas, pero Jonah Lomu en un momento parecía un jugador fuera de escala y hoy sería uno normal. Es evidente que el juego ha evolucionado. Las reglas son diferentes, los puntos son diferentes, pero lo básico, comparado con el nivel del rugby que uno vivió, que es el de los clubes, no ha cambiado.

-Volviendo entonces a lo que decía Heyneke Meyer: ¿podría el Hugo Porta de los ochentas jugar en el rugby de hoy?

-Tendría que entrenarme a la par de como lo hacen ahora. Pero creo que sí. Podría jugar por la pasión que sentía, porque me atraía el juego y porque estaban mis amigos alrededor.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?