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Prohíben el ingreso de nuevos cuerpos en la morgue policial de La Plata

El juez Luis Arias hizo lugar a un pedido de organismos de derechos humanos
Pablo Morosi
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2 de abril de 2014  

LA PLATA.- El juez en lo Contencioso Administrativo N° 1 de esta ciudad ordenó la prohibición de ingresar nuevos cadáveres en la morgue policial de La Plata. El magistrado hizo lugar, aunque parcialmente, al pedido de un colectivo de abogados que integra una entidad de defensa de los derechos humanos que había solicitado su clausura y una investigación profunda de su actuación durante los días posteriores a la inundación de La Plata . Las irregularidades en la morgue policial de La Plata fueron adelantadas por LA NACION en su edición del lunes pasado.

Arias fijó un plazo de diez días hábiles para que el Ministerio de Seguridad bonaerense elabore un informe en el que detalle los métodos de trabajo aplicados para el funcionamiento de la dependencia, cuestionada en el reciente fallo del magistrado por el tratamiento dado a las víctimas mortales en la inundación de la que hoy se cumple un año.

La semana pasada, el Colectivo de Investigación y Acción Jurídica (CIAJ) había pedido la adopción de una medida cautelar de "no innovar" hasta tanto se protocolice y transparente el funcionamiento de la morgue.

Ahora, los cadáveres deberán ser derivados a la morgue judicial de la Asesoría Pericial de la Corte, situada en la zona del Bosque platense o a morgues de otros distritos vecinos, explicó Arias a LA NACION.

Según el juez, "no es necesario clausurar porque, de hecho, el lugar está intervenido por la Gendarmería que embolsó y precintó los 64 cuerpos que hay en el lugar".

Además, el magistrado indicó que la capacidad de la morgue está sobrepasada. "Tiene lugar para 50 cuerpos y sólo una de las seis heladeras se encuentra en funcionamiento. Los cuerpos se están descomponiendo a temperatura ambiente", señaló Arias.

El CIAJ requirió que se ordene "la inmediata resolución de no innovar contra la morgue colocándose los precintos y las fajas de rigor; ordenando asimismo a la Superintendencia de Policía Científica del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires la abstención de nuevos ingresos de cadáveres, óbitos y vísceras a dicho lugar, los que deberán ser remitidos a las morgues de otros departamentos judiciales; ello hasta tanto se dicte sentencia en la presente".

La medida avalada ayer por Arias busca "conocer acerca de la modalidad de proceder y registrar el ingreso de los cadáveres que allí se encuentren y en general [rotulación, documentación, disposición, entrega y/o inhumación o cremación] y para el caso en que resulte acreditado el modo arbitrario, informal y/o ilegal con el que se registran dichos datos y la utilización arbitraria e ilegal que de los mismos se efectúa" y pude que se "establezca un protocolo de actuación destinado a los funcionarios policiales, para reglamentar el ingreso, rotulación, documentación, disposición, entrega y/o inhumación o cremación, de cadáveres que sean remitidos a la morgue policial, en función de estándares de legalidad, certeza y debida custodia".

La resolución busca que se preserven sin alteraciones pruebas detectadas en un espacio que debería "ser transparente" y está "repleto de irregularidades". Mantenerla como está, afirma el escrito, "acrecentaría los niveles de desconfianza y pondría en riesgo -o sembraría un manto de duda- sobre las actuales o potenciales investigaciones criminales relacionadas a casos de muertes traumáticas".

La morgue debería "ser un área transparente, que brinda absoluta garantía en la recepción y alojamiento de cadáveres, en los casos en que la Justicia requiera intervención policial", plantean los abogados.

El 28 de febrero último un equipo de Gendarmería ingresó en el cementerio e incautó computadoras y muestras de ADN de 64 cadáveres y revisó todas las instalaciones, lo que registró en actas, filmaciones y fotografías. Los gendarmes encontraron cadáveres sin registro, rótulo, número, etiqueta o indicio alguno de su verdadera identidad, y en avanzado estado de descomposición. Hasta hallaron restos de perros que compartían espacio con fetos putrefactos y cuerpos sin identificación alguna, según informó el magistrado.

Arias verificó dos cuerpos que pasaron por la morgue fueron inhumados con la misma identidad en el cementerio local. Incluso, el fiscal de turno había ordenado que los dos cadáveres se anotaran en el Registro de las Personas con el mismo nombre y apellido, y este organismo tampoco detectó la irregularidad. Y ambos se enterraron, con el mismo nombre y número de documento, pero con más de diez meses de diferencia, en el cementerio público de La Plata.

El Ministerio de Seguridad pasó a retiro al jefe de la Policía Científica, comisario Pablo Vázquez, reemplazado por la comisario mayor Liliana Sivak. Vázquez tuvo a su cargo la operatoria de la morgue en medio de la tragedia y su intervención fue cuestionada por el juez Arias.

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