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En la embajada hubo una implosión, dice un peritaje

Oficial: la Corte informó anoche que el estallido se produjo dentro del predio de la sede diplomática, según un peritaje de la Academia Nacional de Ingeniería.
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14 de agosto de 1996  

La embajada de Israel fue destruida por una explosión que se habría producido dentro del predio que ocupaba el edificio, según lo determinó un peritaje incorporado ayer a la causa que instruye la Corte Suprema de Justicia. El resultado de ese trabajo significa un giro total en la hipótesis que había guiado hasta ahora la investigación: que la embajada había sido volada por una camioneta cargada de explosivos, guiada por un conductor suicida, que se inmoló con la explosión.

Anoche, en un comunicado oficial difundido por el alto tribunal, se afirmó que el informe preliminar presentado ante la Corte permite "extraer con cierto grado de certeza acerca del modus operandi que habría sido utilizado y que se relacionaría con una exposición dentro del predio de la embajada y el consulado, sin que sea posible hasta el momento sacar más conclusiones".

El nuevo peritaje fue realizado por tres expertos de la Acadamia Nacional de Ingeniería, a pedido de la Corte, y contradice dos peritajes anteriores realizados por peritos de la Policía Federal y de la Gendarmería. Los trabajos de las dos fuerzas de seguridad coincidían en la teoría del coche bomba, pero disentían acerca del explosivo utilizado: trotyl y pentrita, para la policía; exógeno con algún tipo de iniciador, para la Gendarmería.

Altas fuentes judiciales dijeron a La Nacion que según los especialistas que efectuaron el nuevo el informe, la embajada fue destruida por una carga equivalente a 100 kilogramos de TNT, aunque no hicieron referencia a la sustancia usada.

Los ministros de la Corte -con excepción de Augusto Belluscio, que está de viaje- escucharon ayer a la mañana el informe presentado por los peritos, que desde hace seis meses estaban trabajando en el tema.

Para realizar su tarea, los ingenieros utilizaron un programa especial de computación, al cual le cargaron la información de los peritajes anteriores, fotografías y filmaciones.

Los ministros de la Corte habían acordado no dejar trascender ninguna información sobre el nuevo peritaje, pero de todas maneras el rumor llegó a las redacciones.

La víspera, poco antes de las 19, el presidente de la Corte, Julio Nazareno, convocó nuevamente a los ministros para decidir qué hacer: allí se resolvió dar un comunicado oficial con el resultado del informe preliminar. Ya durante la tarde se había considerado la posibilidad de difundir una declaración, mucho más lavada, en la que no se hacía referencia a las conclusiones del peritaje.

La Corte explica el cambio de rumbo en la pesquisa, al señalar que "desde un principio se esbozaron diversas hipótesis con relación al origen del suceso investigado. Así, se mencionaron, entre otras, la posibilidad de que se tratase de un estallido producto de un atentado suicida, o de una explosión derivada del ingreso de materiales explosivos por varios canales posibles".

En rigor, esto no fue tan así. Mientras el ex ministro de la Corte Ricardo Levene tuvo en sus manos la instrucción del sumario, la teoría que prevaleció sobre todas las demás fue la del coche bomba, conducido por un suicida. Inclusive se llegó a afirmar que se había encontrado en una terraza cercana un dedo gordo del pie derecho del conductor inmolado en el ataque.

"Una excusa para ocultar la inoperancia"

La comunidad israelita en esta ciudad reaccionó airadamente contra el informe de la Corte sobre el atentado terrorista en la embajada.

En primer término, el embajador de Israel, Isaac Avirán, rechazó categóricamente la conclusión de una pericia técnica sobre el atentado terrorista contra la sede diplomática de su país y, al buscar una explicación para el documento, sostuvo que, en realidad, con su difusión "la Corte Suprema de Justicia intenta tapar su inoperancia".

Otras voces

En términos coincidentes, voceros de la Asociación Mutuales Israelitas Argentinas (AMIA) calificaron la conclusión pericial como "un verdadero disparate". La fuente, que pidió reserva para su nombre, no ocultó indignación al sostener: "Es realmente vergonzoso que, después de todos estos años, vean con una conclusión que no tiene nada que ver con la realidad".

En tanto, el embajador Avirán insistió en que la Corte está buscando "una razón para cubrir cuatro años de inoperancia".

A juicio del diplomático, la pretensión de que la detonación se produjo dentro de la sede y no fuera "no tiene que ver con otros peritajes surgidos de las investigaciones hechas por servicios secretos argentinos e israelíes".

El informe concluye que la explosión que destruyó el edificio de la embajada en la calle Arroyo 910 se produjo "dentro del predio" de la sede diplomática.

Avirán desestimó esa hipótesis, negó que la bomba pueda haber sido colocada adentro de la embajada y afirmó que "los servicios de inteligencia argentinos, franceses, israelíes y americanos saben que el atentado se produjo desde el exterior".

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