Bilardo: "Boca no es un equipazo"

El director técnico trató de minimizar la presión que le llega desde los hinchas y desde el presidente del club, Mauricio Macri.
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29 de agosto de 1996  

NECOCHEA.- Final de la práctica matutina. Carlos Bilardo convoca a los jugadores al centro del campo y todos imaginan una charla técnica. Pero no. De inmediato invita a los periodistas al lugar. Y si alguno soñó con que finalmente le había llegado la oportunidad de jugar en Boca, habrá experimentado un ataque de desilusión cuando sólo escuchó cuales serían los horarios para atender a la prensa. Mediodía en esta ciudad. Los dos agentes que descienden de la unidad 4170 de la Policía Bonaerense, frente al hotel Horizonte, intentan controlar la marea de chicos con guardapolvos blancos que mantienen una ansiosa guardia. Ya adentro, con el murmullo constante por los gritos exteriores de los hinchas que exigen fotos y autógrafos, Carlos Bilardo recibe a La Nacion en el comedor del hotel.

- Carlos, cuando dice que en cuatro días no se puede hacer el trabajo de dos meses, ¿no cree que el hincha capta eso como un mensaje pesimista?

- No. Cuando voy por la calle nadie me dice "ojalá que Boca haga una buena campaña", no, a todos me piden un Boca campeón. Pero insistiré sobre lo mismo, la gente debe entender que de los últimos 28 campeonatos Boca ganó sólo dos y eso está muy mal. La cosa viene mal, viene mal, viene mal y hay que cortarla y arreglarla. Pero eso no se hace en seis meses ni en un año, tardás más, por eso pedí dos años..., a partir de ahí si lo puedo solucionar..., si no no.

- Pero antes pidió un campeonato y un libro de pases... ahora los tuvo, entonces cualquier fracaso va a ser responsabilidad suya.

- No, porque se me fueron Verón y Kili González, algo que no tenía en cuenta. Entonces el medio campo que tenía armado se me fue y tengo que volver a empezar con nuevos jugadores para formar un nuevo o equipo... que tiene posibilidades de salir campeón... pero como cualquier otro... ¿que nos va a faltar trabajo? Es cierto, pero como a los otros.

- Macri dijo que se va a ver en problemas si no sale campeón, ¿esa tampoco eso una presión?

- No, no. Es que Boca siempre tiene que salir campeón. El presidente tiene presiones, igual que los jugadores, pero para mí no es presión porque yo ya sé que hay que salir campeón. Es sólo un sentimiento del presidente que lo transfiere y es un sentimiento real, porque a Boca el segundo o tercer lugar no le sirve, no le calma nada.

- Cuando cita al tiempo y lo compara con los logros que se obtuvieron para que la exigencia no los devore, ¿ahora no creen que parte con el mejor plantel de los últimos tiempos?

- No sé, esa respuesta muchas veces te la da la cotización de los jugadores en el mercado. Nunca saqué la cuenta de cuanto valían los jugadores de planteles anteriores... lo que sí digo es que un jugador de Boca, juegue o no juegue, debe ser titular en cualquier lado. No puede haber un jugador de e Boca que valga poco dinero en este momento, y si es así tiene que ser vendido de manera urgente o al menos deben llover pedidos de muchísimos lados por él.

- Alguna vez se jactó de no haberse equivocado nunca en la elección de un jugador, ¿no teme haberlo hecho ahora?

- Eso lo dirá el futuro, hoy digo que no o me equivoqué. Si tengo un jugador que se pagó tanto y el año que viene vale la mitad..., bueno algo pasó.

- Y va a ser culpa suya en ese caso.

-Sí, el que se equivoca es el técnico al traer a ese jugador. Como también es un acierto suyo cuando trae un jugador y luego se vende por más dinero.

- ¿Y el mentado Dream Team en cuanto tiempo puede aparecer?

- El Dream Team o el rin rin, como lo quieran llamar, es aquel equipo que vale 50 o 60 millones de dólares cuando lo cotizamos y decimos están éste, éste y éste, entonces sí, uno dice "qué equipazo`. Hay que evaluar muchas cosas, como de dónde vienen los jugadores, qué ganaron, cómo llegaron, si eran 6 suplentes o no y a partir de ahí uno concluye si tiene un equipazo o un conjunto de hombres que tal vez puedan llegar a un final feliz.

- ¿Y usted tiene un equipazo?

- No, tengo un conjunto de hombres que puede llegar a conformar un buen equipo, con escasa cantidad de jugadores en relación con los campeonatos que debemos jugar.

- Entonces hay que concluir en que la danza de pases y refuerzos por ahora no se va a detener...

- Yo no soy de gastar y comprar por campar y comprar. Si se paga lo correcto sí, pero sin locuras. Pero recalco que en este momento somos pocos.

- ¿Y a Maradona lo sigue teniendo en sus planes?

- Diego llega y se acomoda. Con él no hay problemas.

Cedrés contra Ramón Díaz

NECOCHEA.- A Gabriel Cedrés lo irrita que le revuelvan su reciente pasado en River. No lo admite públicamente, pero el fastidio se apodera de sus gestos y del tono de sus palabras. "Soy jugador de Boca..., soy jugador de Boca, cuántas veces es necesario que lo diga, y para sostenerlo, además de todo lo firmado, me amparo en que esta polémica surgió cuando ya me había ido, antes nadie dijo nada", sostuvo con absoluta firmeza. Cualquiera podría preguntarse entonces a qué se debe la controversia que se ha desatado. Cedrés tiene una explicación a medias. "Esto no creo que esté motivado en el deseo de algunos dirigentes de retenerme porque si fuera así lo hubiesen dicho antes. Sólo me interesa estar tranquilo y bien en Boca, como estoy ahora", se apresuró en aclarar.

Pero como el desorden interno en el club de Núñez parece crecer día a día, el volante uruguayo salió al cruce de las amenazas que sufrió el presidente Alfredo Davicce y le transmitió su apoyo. "Es una cosa de locos, no puede ser que se metan con él y su familia. Davicce es un tipo con el que nunca tuve problemas y que siempre me trató muy bien... es injusto que le pase esto. ¿Renunciar? No, no creo que lo haga, y además no tiene por qué si es un tipo derecho, de palabra, con el que tuve más y mejor contacto en River" .

Corti, Lavallén, Astrada, Amato... y Cedrés. ¿Entonces la lista negra de River era verdad? "A eso nunca le di importancia porque a mí me gustan las cosas de frente; si molesto en un lugar, que me lo digan, y como nadie se me acercó a comentarme nada, tengo que creer que eso de las listas era sólo un rumor del periodismo. Igualmente, rencores no guardo hacia nadie, en River dejé muchos amigos... no todos, claro.".

Aquí Cedrés hizo un alto y sin pregunta mediante alguna se apresuró por aclarar un tema. "Ramón Díaz dijo el otro día que él me puso en la selección uruguaya y eso es mentira. Sí estoy agradecido porque me trajo de Uruguay cuando Babington me había alejado por dos meses del club, pero siempre peleando por mis propios medios me gané un lugar en River y después en mi selección. ¿O te creés que alguien te regala algo ahora? No..., no..., no me puso Ramón Díaz, no es como él dice, está muy equivocado", destacó casi sin tomarse respiros.

Cedrés logró mimetizarse muy rápido en el pueblo boquense. Más pronto de lo que realmente se imaginaba. Pero sabe que eso tendrá un costo. "Cuando juegue contra River es posible que los hinchas me insulten; eso pasa porque la pasión está de por medio y el hincha no entiende de justicias o injusticias. Ellos viven por River y si es raro para uno pasar a Boca, imaginate para ellos..., por eso entiendo si no lo toleran nunca. ¿Un gol? Claro que uno lo grito; River pasó, es una etapa que quedó atrás... cómo no lo voy a festejar entonces." Y se marchó. Muy seguro de sí mismo. Y de que ya es jugador de Boca.

Se transformó Necochea

NECOCHEA.- Después del caos que sacudió a esta ciudad con el arribo del plantel de Boca el lunes último por la noche, y que se extendió durante el martes, ayer, el conjunto de Carlos Bilardo pudo trabajar con más orden. No por eso la gente dejó de acompañarlo: centenares de hinchas enfundados en banderas en las tribunas de la cancha de Rivadavia -el lugar escogido para hacer los entrenamiento en doble turno- y decenas de curiosos y admiradores frente al hotel Horizonte, el búnker del plantel auriazul, se transformaron en el denominador común de cada paso que dio Boca. Por la mañana la tarea consistió en trabajos físicos con los preparadores Paolorroso y Raffeto y posteriormente numerosos movimientos tácticos y jugadas preparadas, que una y otra vez detuvo Bilardo para ejecutarlas las veces que las considerase necesarias si entendía que habían sido mal ejecutadas. Por la tarde llegó el turno del fútbol, con un amistoso ante un combinado local.

Al margen de sus compañeros, el delantero Sergio Martínez volvió a realizar un trabajo diferenciado con el kinesiólogo Juan Mastroiani, dado que aún no ha superado totalmente una lesión en la rodilla izquierda.

Un probable equipo que se enfrentaría mañana con Olimpia, de Paraguay, desde las 21.30 en el estadio Mundialista de Mar del Plata sería el siguiente: Navarro Montoya o Guzmán; Dollberg; Vivas y Lorenzo; Basualdo, Toresani, Cagna, Pompei y Cedrés; Latorre y Rambert.

Los refuerzos En cuanto a los refuerzos que todavía pretende Boca, se sabe que apuntan a un delantero, que saldría entre Martín Palermo, de Estudiantes, cuya cotización se redujo, y Adrián Coria, de Platense; dos volantes (uno es Facundo Sava, de Ferro, y las gestiones están bastante avanzadas, y el otro es Carlos Netto, de San Lorenzo) y un zaguero, Carlos Galván, de Racing..."

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