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Mancini estuvo en coma por una cirugía

Lipoaspiración: la ex modelo y actriz se recuperó del grave estado que le produjo una complicación durante una intervención para reducir grasas; su estado de ánimo es bueno.
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16 de octubre de 1996  

La modelo y actriz Raquel Mancini se recuperó plenamente ayer del estado de coma profundo en el que había ingresado anteanoche, luego de la descompensación que sufrió durante la práctica de una lipoaspiración. De acuerdo con el último parte médico emitido por los profesionales del en el Sanatorio Mitre- donde fue derivada desde otra clínica-, Mancini había abandonado la terapia intensiva por la tarde y había recobrado plenamente el conocimiento y la capacidad sensorial.

La lipoaspiración es una cirugía estética que se realiza con el fin de retirar excesos de grasas depositados en distintas partes del cuerpo.

Mancini había sido internada de urgencia en la terapia intensiva del Sanatorio Mitre alrededor de las 21 de anteayer, luego de someterse a una lipoescultura en una clínica privada de la zona de Palermo.

La producción del programa Indiscreciones, en el que Mancini trabaja junto a Lucho Avilés, reveló que "la cirujana Cristina Zeaiter fue quien le practicó la cirugía a Raquel".

Por su parte, la secretaria de la doctora Zeaiter confirmó que la médica fue quien le realizó la intervención a la ex modelo.

Milagrosa mejoría

En la puerta del sanatorio Mitre, el hermano de la actriz, Augusto Mancini, señaló que la joven "reaccionó en forma considerable; tan es así que quiere levantarse de la cama". Por su parte, el conductor Roberto "Teto" Medina, quien se encontraba acompañando al hermano de Mancini, se mostró optimista respecto del estado de salud de su compañera :"Raquel está bien y esperamos que se recupere rápido".

Aldo Arese, productor de la obra teatral Las cosas del joder, donde también trabaja Mancini, aseguró a La Nación que la actriz se encontraba muy grave la noche en que fue intervenida: "En el Mitre me enteré de lo dramático del caso, parecía que no había nada que hacer. Alrededor de la 0.30, el médico del sanatorio nos informó que estaba mejor y que el hecho de que se recuperara había sido obra de la providencia".

Arese afirmó que no conoce a la médica que operó a la actriz, ni la clínica en que se realizó la intervención. "Yo estaba abatido y preguntando a los doctores qué se podía hacer por Raquel. No se me ocurrió averiguar quién la había operado".

Asimismo, el productor comentó que el estado de ánimo de Mancini es bueno: "Cuando Nito (Artaza) la visitó, le dijo que el miércoles ya quiere estar trabajando.Pero todos nosotros queremos que descanse un poco más todavía".

Nito Artaza, junto con Miguel Angel Cerutti, acompañan a la actriz en el elenco de Las cosas del joder.

Raquel comenzó su carrera como modelo a los 15 años y su primera actuación en la televisión fue en el programa Mesa de Noticias en 1991. También participó de los ciclos televisivos Rock & Pop, Cable Clip, Todo Nuevo y Desayuno, en los que cumplía tareas de conducción.

Los riesgos de querer ser delgada como sea

La lipoaspiración, una técnica de cirugía estética para retirar excesos de grasa acumulada, es una práctica extendida en el mundo de la moda. En este círculo, los kilos de más atentan contra la principal arma de las manequens: la belleza y la delgadez. La dieta y la gimnasia no son los únicos caminos que las modelos tienen para alcanzar este ideal y así permanecer entre las más cotizadas. La cirugía es otro de los métodos para satisfacer la premisa de estar flaca como sea y a cualquier costo.

Las víctimas

En la última semana, los casos de la argentina Raquel Mancini y de la brasileña Claudia Liz -ambas entraron en estado de coma por complicaciones- abrieron un campo de discusión alrededor de los riesgos implícitos en esta clase de intervención. Liz entró en coma luego de sufrir una violenta reacción a la anestesia que le produjo un paro cardíaco.

Las causas de la descompensación que Mancini padeció aún se desconocen, pero no se descartó que haya existido mala praxis en el suministro de la anestesia.

Cuando La Nación intentó conseguir la opinión de cirujanos y de anestesistas acerca de la seguridad de estas intervenciones, reinó el anonimato.

Un anestesiólogo que pidió no ser identificado indicó que "muchas lipoaspiraciones se realizan en consultorios que no tienen quirófanos instalados y, en algunos casos, no participan anestesistas sino que el mismo cirujano aplica el sedante".

Dentro de la cultura de la imagen y del culto al cuerpo imperante en nuestros días, el valor de la salud parece haber pasado a un segundo plano.

Las lipoaspiraciones con finales trágicos son síntomas extremos de este imperativo social que también conduce a la anorexia y a la bulimia, trastornos alimentarios producto de la necesidad de ser flacas.

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