El Proyecto Retiro está a punto de hacerse realidad

Avance: el Presidente entregó ayer el premio a los ganadores del concurso de ideas; la estación del ferrocarril se transformará en una terminal única de transporte; construirán hoteles y edificios.
(0)
31 de octubre de 1996  

El proyecto Retiro comienza a hacerse realidad. Ya está definido qué se hará en esa estratégica zona de la ciudad a partir del concurso de ideas que ganó el estudio Varas-Baudizzone-Lestard, que ayer recibió su premio de manos del presidente Carlos Menem, principal impulsor de la idea. Se trata del plan urbanístico más importante que se encara en el país en el que se invertirán más de 1.000 millones de pesos.

En un radio de 130 hectáreas, de las cuales 70 serán vendidas por Ferrocarriles Argentinos, se construirán dos hoteles cinco estrellas, dos apart hoteles y un cordón de edificios para viviendas sobre la avenida Del Libertador desde Callao hasta Salguero.

Además se hará una gran terminal subterránea de transporte que unirá el ferrocarril con el subte y los colectivos, la ampliación del parque Thays y la extensión hacia el río del cotizado Barrio Parque.

Más espacios verdes

No quedan dudas de lo ambicioso del proyecto, que destinará un 65 por ciento de las tierras a espacios verdes, aunque lo que sí resta esperar es que aparezcan los interesados en comprar los terrenos y financiar los emprendimientos. A la hora de los plazos no habrá que perder la paciencia. Si bien el desarrollo está previsto en más de 10 años -apenas un instante para la vida de una gran ciudad-, los primeros movimientos se comenzarán a ver a mitad del año próximo, cuando se liciten los terrenos que están detrás del edificio que hasta ocupa Ferrocarriles en avenida Del Libertador y Ramos Mejía.

Allí están proyectados dos hoteles cinco estrellas y un edificio de oficinas. También se estima que para mitad del año próximo se podrá extender el parque Thays con dirección hacia el río.

Lo que más trabajo costará será el corrimiento de la parrilla de vías del ferrocarril hacía el río que dejará un terreno libre de más de 70 hectáreas.

También se deberán levantar los numerosos galpones y depósitos que abundan en la zona y hasta tendrán que trasladar el museo Ferroviario a un predio en Liniers.

Un poco de historia

"Pero cómo puede ser que esta zona esté tan abandonada, a ver si tiran ese paredón y limpian un poco". La queja y su respectiva orden fueron del presidente Carlos Menem quien a fines de 1993 se manifestó cansado de pasar todos los días por allí en su ruta de la Casa Rosada a la quinta de Olivos. Así nació el proyecto Retiro. El 7 de octubre de 1994 el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, sorprendió al gabinete nacional, menos a Menem, claro, presentando la controvertida iniciativa.

La idea generó un vendaval de críticas, principalmente de la oposición, que lo rechazó por "no estar inserto en un plan urbanístico integral de la ciudad".

Dos semanas después el ex intendente Jorge Domínguez y el interventor en Ferrocarriles, Matías Ordóñez, cumplieron al pie de la letra con lo ordenado por su jefe y tiraron abajo el poco estético paredón. Luego siguieron obras complementarias como la ampliación del parque Thays y la construcción de los carriles alternativos de Libertador.

Atentos a las críticas

Las críticas de la oposición y de los urbanistas aumentaron, lo que obligó a que el propio Menem decidiera llamar a un concurso de ideas que fue encomendado a la Sociedad Central de Arquitectos. Se presentaron 50 iniciativas y el segundo premio lo consiguió el proyecto presentado por el estudio Testa-Linder-Iribarne-Fontana.

Ahora sólo resta esperar que comiencen las obras, aunque se aclaró que se trabajará sobre la base del proyecto ganador y que se podrán incorporar ideas de los otros tres estudios que también fueron premiados.

Satisfacción de Menem

"No faltan las malas lenguas y no deja de funcionar la máquina de impedir porque ya se está haciendo referencia a un negocio inmobiliario y, el único negocio que existe aquí, en este momento, es un negocio para la ciudad de Buenos Aires. No hay negocio inmobiliario posible". La expresión del presidente Carlos Menem estuvo vinculada con la apertura de sobres y la entrega de premios "Concurso de ideas para el área de Retiro", que se desarrolló ayer en el Salón Blanco de la Casa Rosada, con la presencia del jefe de gobierno porteño, Fernando de la Rúa.

En su discurso, Menem defendió el proyecto de Puerto Madero, desarrollado durante la gestión del por entonces intendente Carlos Grosso, al sostener que "si nosotros hubiéramos hecho caso a los que se oponían a la construcción (de ese complejo), eso seguiría siendo un basural y un lugar donde pululaban las alimañas, en definitiva, para qué decir lo que era esa zona antes de lo que actualmente existe".

Ante un colmado auditorio en el que estuvieron entre otros funcionarios los ministros de Defensa, Jorge Domínguez, y de Economía, Roque Fernández, Clorindo Testa recibió uno de los galardones por la propuesta presentada para reciclar la zona.

Fue el Presidente quien explicó que Ferrocarriles (residual) "a partir de los proyectos premiados, va a elaborar el diseño definitivo con la cooperación de los que han triunfado y lo elevará a la jefatura de la ciudad y gobierno de la Nación".

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?