Cowboys del lejano punk

Sebastián Espósito
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3 de junio de 2014  

Concierto de Utopians / Presentación de Vándalo / Músicos: Bárbara Recanati en voz y guitarra rítmica, Gustavo Fiocchi en guitarra líder, Mario Romero en bajo y Larry Fus en batería / Banda invitada: Las Diferencias / Función: El viernes, en La Trastienda / Nuestra opinión: muy buena

El vandalismo según Utopians es hermoso. Porque lo que vivió el cuarteto el viernes junto a su público en La Trastienda porteña fue una descarga adrenalínica de hora y media que nada tiene que ver con un acto destructivo y delictivo, sino con la esencia misma del rock: entregarse por entero, conducir la energía a buen puerto y, al final, soltar la sonrisa amplia del que sabe que lo dio todo, absolutamente todo.

Barbi es un torbellino de un metro cincuenta que conduce a Utopians hasta las puertas mismas del abismo. Gustavo, un guitarrista preciso, siempre concentrado en el solo por venir y conocedor de los artilugios del guitar-hero. Porque a veces no alcanza con tocar y hacerlo bien, también tiene que acompañar la postura. El grandote Mario inspira respeto, y mucho más cuando empieza a tocar el bajo. Él y la batería de Larry son los encargados de acompañar esos acordes progresivos que van construyendo la mayoría de las canciones de Utopians. Porque para el cuarteto que ya tiene una década de vida, dos EP y cuatro LP, las canciones son como globos que se van inflando hasta perder su forma y estallar.Tanto la narración musical como la lírica se cuecen de a poco. Pero esa lentitud aparente es engañosa. Mientras vemos las manos del mago, ¡zas! El truco nos sorprendió, nos envolvió y nos transportó hacia donde quiso.

El punk-rock es vital en Utopians. No por una banda que los haya inspirado en particular, sino por la actitud con la que salen a escena. Y si de presentar disco se trata, nada mejor que empezar con dos temas nuevos: "Algo mejor" y "Nada bueno", tracks 1 y 2, respectivamente, de Vándalo. "Algo..." es un rock crudo y guitarrero, con un imaginario que va del desierto texano donde se registró el álbum al Peligrosos Gorriones de "El bicho reactor". Parece ideal para abrir la noche. "Trastornados", de su disco anterior del mismo nombre, llega enseguida para inaugurar un segmento de temas caros a un público que se muestra fiel, participativo y generoso. Los cowboys llegan con una suerte de spaghetti western al que llamaron "Desde lejos" y la tan ansiada calma con "Quiero", una balada en la que Barbi juega a ser una diva seducida y abandonada.

"Hace diez años que hacemos este cover y no sabíamos si seguir tocándolo...", disparó la cantante a modo de preámbulo de un final anunciado para su gente, la versión del cuarteto de "Estallando desde el océano", de Sumo. Con él una porción del público subió al escenario, hizo mosh, rodeó a los músicos y alcanzó el éxtasis en el preciso instante en que Barbi se lanzó de espaldas a los más fieles.

En la noche del viernes Utopians empezó una nueva etapa en su trayectoria. Ahora el globo está a punto de explotar.

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