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James Peck, un pintor de Malvinas a Buenos Aires

Daniel Flores
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3 de diciembre de 1996  

A catorce años del conflicto armado entre la Argentina y Gran Bretaña por las Islas Malvinas, el pintor isleño James Peck llega a Buenos Aires para exponer su obra del 4 al 20 de diciembre en la Galería Sara García Uriburu.

Nacido en 1968 en Puerto Argentino, casado y con un hijo, Peck es la cuarta generación de su familia en las Malvinas. La guerra fue en su vida, como en la de todos sus coterráneos, un acontecimiento central y determinante. Gran parte de su obra así lo refleja, con sombrías representaciones de tropas y trincheras recortadas contra un paisaje desolado.

Peck debió afrontar este viaje -vía Chile- sin ningún tipo de ayuda del gobierno ni del sector privado de las Islas.

"Lo busqué pero no lo conseguí", explicó en diálogo con La Nación. "Es que nadie quiso comprometerse. A la mayoría le parecía una buena idea, pero no estaba dispuesto a asumir el riesgo de que algo saliera mal. Sólo recibí apoyo económico de un pequeño empresario, aunque a título personal. Lo demás salió de mis ahorros".

La visita comenzó a gestarse tres años atrás, cuando el argentino Edward Shaw viajó por una semana a las Malvinas. Entonces Shaw -el primer residente argentino que estuvo en las islas durante ese lapso desde 1982- conoció a Peck y le pidió que se mantuviera en contacto y le enviara fotografías de su trabajo. Hasta que, este año, le propuso concretar una muestra en Buenos Aires.

"Tenía grandes temores por las reacciones que pudira generar tanto en los argentinos como en mi propio pueblo -dice con una voz que es casi un susurro-. Pero hasta ahora todo ha resultado extraordinario. Nunca imaginé que mi presencia generaría tanto interés". La semana próxima se le sumarán su esposa e hijo ypermanecerán en el país hasta la Navidad.

Kelpers o isleños

Durante la charla, tanto Peck como el cronista optan, casi inconscientemente, por un neutro "Islas" y evitan decir Malvinas o Falklands. "Sí, la cuestión de la identidad es confusa," -concede el artista- "pero lo es incluso entre mi misma gente. Los mayores se autodefinen como kelpers. Sin embargo bastantes jóvenes preferimos llamarnos isleños".

Entre 1989 y 1991, Peck estudió en el Chelsea School of Art de Londres. Esa experiencia le posibilitó una comprensión diferente de su pueblo. "Es curioso, a miles de kilómetros de Inglaterra tratamos de preservar un nacionalismo que ya ni siquiera existe en la tierra de nuestros ancestros -explica. "Y cuando un isleño viaja se encuentra con la realidad: los ingleses no saben muy bien quiénes somos o dónde estamos. A mí hasta llegaron a felicitarme sorprendidos por mi buen inglés. "Yo me siento de un lugar propio, no de Inglaterra. No tengo sentimientos nacionalistas; en todo caso, sí me conmueve el paisaje de las islas: estar ahí, solo en el fin del mundo, es una sensación única".

Sus dichos, aunque claros y certeros, en ningún momento pretenden ser representativos. "Soy un individuo más bien aislado, no existe en las Islas una comunidad artística ni nada que se le parezca. Supongo que es normal que de dos mil personas surja un solo pintor. Hay, sí, gente que pinta; pero eso es otra cosa".

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