Suscriptor digital

Difícil escenario para Campagnoli en la definición

Esta semana se expediría el Tribunal; si bien los testimonios lo favorecieron, los números están muy ajustados
Paz Rodríguez Niell
(0)
22 de junio de 2014  

Todos los testigos declararon ya y el juicio político contra el fiscal José María Campagnoli se termina: el martes próximo serán los alegatos y después el Tribunal de Enjuiciamiento quedará en condiciones de dictar su veredicto.

Los antecedentes de este jury son un pésimo augurio para Campagnoli. El mismo tribunal que ahora decidirá si lo remueve o lo repone en el cargo fue el que lo suspendió a instancias de su jefa, la procuradora Alejandra Gils Carbó . No obstante, hoy la defensa dice tener esperanzas de conseguir un fallo favorable. Las fundamentan en la sucesión de testigos que hicieron desfilar esta semana. Jueces, fiscales, abogados, periodistas... Diecinueve declaraciones que elogiaron a Campagnoli, contradijeron las acusaciones por el caso Báez o bien defendieron, desde lo teórico, que los fiscales tienen las más amplias atribuciones para investigar.

"Mi esperanza es que no todos los que votaron la suspensión sean soldados del Gobierno", dijo a LA NACION Ricardo Gil Lavedra, abogado de Campagnoli. Según él, "todos los testigos dejaron en evidencia que la acusación de Gils Carbó es descabellada". Los representantes de la acusación admiten que la ronda de declaraciones no los ayudó. Dicen que era lo esperable de testigos de la defensa y que el juicio debe definirse por lo que hay en los expedientes. Sostienen que los papeles prueban que Campagnoli forzó los límites de una causa para avanzar contra Lázaro Báez cuando no tenía competencia, superponiéndose con otro fiscal y poniendo en riesgo la investigación. "La prueba documental es contundente", dijo a LA NACION Adolfo Villate, uno de los dos fiscales que ofician de acusadores.

Las declaraciones, desde el primer día, empezaron mal para ellos. El primer testigo contradijo esta acusación. Guillermo Marijuan, el fiscal del caso Báez, dijo que Campagnoli no lo había perturbado "en absoluto" y que incluso su investigación le había servido. A lo largo de la semana, los acusadores llevaron a cinco testigos que no agregaron mucho a su causa; y algunos pasajes de sus declaraciones les resultaron incluso contraproducentes. Como cuando el secretario de la fiscalía que Campagnoli subrogaba, donde estuvo la causa contra Báez, dijo que no tenía nada de malo que el fiscal hubiera tomado decisiones con otros secretarios que no fueran él, y sostuvo incluso que era "más práctico". La fiscalía de Campagnoli queda en Saavedra y la que subrogaba, en el centro.

En cuanto a los testigos de la defensa, la acusación apostó a una estrategia osada: en lugar de dejarlos ir sin hacerles preguntas, los interrogó y les expuso los expedientes para que los analizaran, con el propósito de que complicaran con sus respuestas a Campagnoli; lo intentaron incluso con los testigos "técnicos" o "de concepto", que claramente avalarían al fiscal. Fue el caso de los testimonios del diputado Manuel Garrido y el abogado Maximiliano Rusconi, ex fiscales los dos. "Ésta es mi respuesta ¿Me están tomando examen?", les dijo Garrido a los acusadores, cansado de las repreguntas.

"Los testigos han dicho barbaridades. Rusconi diciendo que puede haber infinitos fiscales investigando lo mismo... Me gustaría ver qué dice él si le hacen eso a un defendido suyo", se quejó Villate con LA NACION. Los fiscales, para colmo, se cruzaron con el periodista Jorge Lanata, que acusó a Villate, en plena declaración, de trabajar para Lázaro Báez. "¿Qué se siente defender a Lázaro? ¿Paga bien?", le preguntó.

Pero la suerte de Campagnoli dependerá de los jurados. Los miembros del tribunal son siete: tres votaron a favor de Campagnoli cuando la mayoría lo suspendió; son el ex procurador Juan Gauna y los abogados Javier Panero y Adriana Donato. Los suyos parecen ser votos inamovibles en favor de Campagnoli. En el otro extremo está el fiscal Daniel Adler, miembro de Justicia Legítima, la agrupación liderada por Gils Carbó. Junto con él, integraron la mayoría para la suspensión un funcionario y un ex funcionario kirchnerista: Ernesto Kreplak, que representa al Poder Ejecutivo, y Rodolfo Ojea Quintana, que fue el número tres de la Cancillería de Jorge Taiana. El cuarto voto fue el de la defensora María Cristina Martínez Córdoba. De perfil bajo, ella fue la que más dudas mostró en aquel momento y es la esperanza de la defensa. Representa a la Defensoría General, cuya cabeza es Stella Maris Martínez, que con un estilo más moderado fue también impulsora de Justicia Legítima.

En el último juicio político promovido por Gils Carbó, este mismo tribunal rechazó su propuesta de remoción. Fue el caso del fiscal Domingo Batule, acusado de no haber investigado a funcionarios judiciales que supuestamente obstaculizaron un caso de lesa humanidad. En ese jury, sólo Adler votó por echarlo. Pero era otra situación: Batule tenía una trayectoria elogiada por organismos de derechos humanos y el juicio no tenía, ni cerca, la repercusión política del caso Campagnoli.

Los integrantes del tribunal que resolverán el futuro del fiscal

Con tres votos en contra y tres a favor, la defensa de Campagnoli apuesta al cambio de posición de Martínez Córdoba

Daniel Adler

  • Representa a la Procuración y preside el tribunal. Votó por la suspensión y por aceptar casi todos los planteos de la acusación, muchas veces en soledad. Es fiscal ante la Cámara Federal de Mar del Plata y miembro de Justicia Legítima
R. Ojea Quintana
  • Representa al Senado, donde tiene mayoría el kirchnerismo. Ex integrante de la agrupación Montoneros, fue subsecretario de Coordinación Internacional de la Cancillería con Jorge Taiana. Votó por la suspensión de Campagnoli

Ernesto Kreplak

  • Funcionario del Ministerio de Justicia y dirigente de La Cámpora, es el representante del Poder Ejecutivo en el tribunal. Votó por la suspensión. Es subsecretario de Coordinación y Control de Gestión Registral y tiene a su cargo la IGJ

M. Martínez Córdoba

  • Representa a la Defensoría General y votó por la suspensión de Campagnoli. Los abogados del fiscal se esperanzan con que ahora vote por reponerlo en el cargo. De perfil bajo, es defensora de menores ante la Cámara Civil

Juan Octavio Gauna

  • Es el representante de la Corte Suprema y se opuso a suspender a Campagnoli. Suele discutir con Adler. Fue procurador general –el cargo de Alejandra Gils Carbó– durante el gobierno de Raúl Alfonsín. También fue diputado nacional (UCR)

Javier Panero

  • Es el representante de la Federación Argentina de Colegios de Abogados. Se opuso a la suspensión. Tiene un estudio en Córdoba que lleva casos de derecho empresarial, civil y comercial. Siempre tuvo participación en agrupaciones de abogados

Adriana Donato

  • Fue designada por el Colegio Público de Abogados de la Capital. Se opuso a la suspensión de Campagnoli. Trabaja como abogada en casos civiles y comerciales. Pertenece a Gente de Derecho, la agrupación de abogados liderada por Rizzo

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?