Boudou suspendió su declaración y prepara un ataque al juez en la Cámara

Evitó ampliar su indagatoria, como había pedido en un primer momento; en un escrito acusó a Lijo de no querer que se conozca la verdad; sus allegados anticipan que apelará su procesamiento
Hernán Cappiello
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4 de julio de 2014  

En un duro escrito en el que acusó al juez federal Ariel Lijo de no importarle averiguar la verdad de lo ocurrido en el caso Ciccone, el vicepresidente Amado Boudou suspendió la ampliación de su declaración indagatoria prevista para hoy.

En cambio, confiaron sus allegados, preparará un duro contraataque contra el magistrado para cuando se presente ante la Cámara Federal para apelar su procesamiento por recibir la imprenta Ciccone e interesarse en las negociaciones para solucionar los problemas fiscales de la empresa.

El día de su indagatoria, el pasado 9 de junio, Boudou había anticipado que tras su defensa técnico-jurídica de ese día iba ampliar su declaración para hablar de "las causas de la causa y su funcionamiento". Dijo que quería desnudar "todos los hechos políticos institucionales alrededor de esta causa" y que a él mismo lo llevaron a su indagatoria.

Para eso pidió por escrito el viernes pasado declarar hoy. Pero ese mismo día el juez Lijo resolvió procesarlo antes de volver a escucharlo. Es que Lijo ya había avanzado con las indagatorias del resto de los acusados, poco le restaba hacer, tenía casi listo el procesamiento y ya había brindado a Boudou la oportunidad para defenderse.

Boudou estalló ayer en su presentación realizada en el juzgado, escrita en primera persona y suscripta también por su abogado Diego Pirota. Avanzó con suspicacias, ironías, dando a entender algunas cosas, además de afirmar otras.

"El señor juez no sólo nunca quiso que se conozca la verdad (no obstante él sí conocerla y no querer avanzar o no poder avanzar hacia ella), sino que tampoco tuvo interés en escucharme ni en que la ciudadanía lo hiciera", dijo. E insistió en que, en su opinión, Lijo tenía decidido el procesamiento desde antes de escucharlo, por lo que, a su entender, su citación era "sólo una cuestión de formas".

Boudou siguió con la idea de que el procesamiento que le dictó el juez fue "delineado por la prueba que le acercaron tanto medios de comunicación como algunos personajes del proceso", en alusión a Nicolás Ciccone y Guillermo Reinwick, que declararon como testigos aportando datos y también fueron procesados.

Boudou dijo que con su propio procesamiento se confirma lo que vino sosteniendo: "El señor juez no quiso escucharme. Este magistrado jamás quiso que se conociera la verdad de los hechos y además en esta constante negativa obnubilada está vulnerando palmariamente mi derecho de defensa", denunció el vicepresidente.

"No callaré cuanto tenga que decir, pero lo haré en las instancias que entiendo corresponden y que garanticen acabadamente mis derechos y la legalidad del proceso" , dijo.

Boudou anticipó así su jugada: centrarse en la apelación de su procesamiento. Ya fue notificado formalmente y su abogado tiene tiempo para prepararla hasta el viernes de la semana próxima.

Es justamente ante la Cámara Federal donde el vicepresidente espera poder volver atrás con la decisión del juez Lijo. En la apelación, el acusado presenta un escrito con sus argumentos y Lijo de inmediato concederá el recurso para que intervenga la Cámara.

Allí, ante los tres jueces de la Sala I de la Cámara Federal, el acusado tendrá la oportunidad de explicar en una audiencia oral, personalmente incluso, sus argumentos para que sea revocado su procesamiento. Sus abogados pueden al mismo tiempo acompañar un escrito.

Aún no se sabe si Boudou irá en persona a esta audiencia, pero sus allegados anticiparon que se reserva "todo el poder de fuego" para contraatacar y cargar con vigor contra el juez Lijo cuando sea su oportunidad de explicar su punto de vista ante los camaristas.

Los jueces que lo escucharán son Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah. Esta sala, que venía fallando de manera cercana a los deseos del Gobierno, es la misma que interviene en la causa donde Mauricio Macri está procesado por el espionaje telefónico. De hecho, está a punto de dictar un resolución que aliviaría la situación del jefe de gobierno porteño. Pero el fallo se demoró porque uno de los camaristas viajó al Mundial de Brasil. No hay plazos para que la Cámara revise el asunto apenas llegue a sus estrados.

En tanto, el juez Lijo seguirá adelante con el expediente. Buscará completar medidas de pruebas pendientes, pero ya les comunicó a sus colaboradores que no avanzará con declaraciones indagatorias de nuevos imputados, excepto Guido Forcieri. El ex jefe de gabinete de Boudou en el Ministerio de Economía ya fue citado y el juez espera la información del Banco Mundial y del ministro de Economía para decidir en qué fecha lo convoca a declarar.

Cómo sigue el caso contra Boudou

Apelación

El vicepresidente fue notificado de su procesamiento y ahora tiene plazo hasta el viernes próximo para apelarlo. Sus abogados trabajarán en ello con severas críticas al juez Lijo.

Cámara Federal

Los jueces de la Sala I de la Cámara Federal, Eduardo Freiler, Eduardo Farah y Jorge Ballestero, convocarán a una audiencia al acusado para que argumente antes de resolver si confirman o revocan su procesamiento. Esto es público y Boudou puede ir. Aún no decidió si irá o si lo harán sólo sus letrados.

Otras medidas

El juez Lijo, en primera instancia, sigue produciendo pruebas.

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