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La sensación térmica alcanzó ayer los 36 grados

Se quiso matar Cristina Lemercier. Atenderán a ex combatienes con stress.
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23 de diciembre de 1996  

Con una temperatura de 32 grados y una sensación térmica de 36 que se registró a las 14, los porteños recibieron ayer, el verano. Podría llegar a ser uno de las temporadas estivales más cálidas del siglo.

Con una temperatura máxima de 32,6 grados y una sensación térmica de 36 grados que se registró en las primeras horas de la tarde, los porteños recibieron la nueva estación.

En medio de sofocones y un asfixiante viento cálido, debieron soportar en la piel -al igual que en la primera semana de diciembre de este año -36 grados, 3 grados más de lo que marcaba el termómetro.

Tal como lo anticipara La Nación y conforme a las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional, el verano que llegó para quedarse, podría convertirse en uno de los más tórridos de este siglo, ya que se prevé una humedad superior a la normal, lo que impediría la formación del tan necesario y reparador viento del sudeste.

No solo quienes se quedan en la ciudad, pueden pasarla mal, porque los rayos del sol prometen atacar sin piedad la costa atlántica, donde se deberán extremar las precauciones, ya que la capa de ozono, cada vez, está más reducida.

Consejos para tener en cuenta

Para evitar ser presa fácil de un cuadro de deshidratación, descompensación, lipotimia o cualquier otro trastorno propio de la ola de calor, los médicos aconsejan tomar abundante agua fría, mojarse la nuca y las muñecas, llevar ropas que permitan la evaporación de la transpiración y tener una alimentación frugal entre otras precauciones caseras.

Todos consejos para ser tenidos en consideración, ya que la tendencia de elevadas temperaturas, podría ser similar en enero y febrero.

Se quiso matar Cristina Lemercier

Muy grave: la actriz intentó quitarse la vida al disparar sobre su sien derecha con un revólver calibre 38 largo. Permanece internada en estado crítico en un sanatorio privado de San Miguel.

La actriz Cristina Lemercier, que se hizo conocida por sus trabajos en programas televisivos infantiles, se quiso suicidar ayer luego de mantener una discusión con su esposo y se encuentra internada en grave estado.

Lemercier intentó suicidarse, al efectuar un disparo sobre su sien derecha, tras haber protagonizado una discusión con su marido; Raúl Ortega, hermano del ex gobernador de Tucumán, Ramón "Palito" Ortega, en la vivienda que ambos compartían en Sarmiento 120, de la localidad bonaerense de San Miguel.

La actriz, cuyo verdadero nombre es Cristina Noemí Perone de Ortega, de 45 años de edad, se disparó a las 2.50 de ayer un balazo con un revólver de su propiedad-calibre 38 largo.- Según indicaron fuentes de la Unidad Regional de San Miguel, la mujer había accionado dos veces el gatillo pero como el arma tenía una sola bala, sólo se disparó en la tercera oportunidad.

La cuñada del ex gobernador Ortega, debió ser trasladada de emergencia al Sanatorio General Sarmiento por una ambulancia de bomberos , donde se la sometería a una operación para extraerle la bala, aunque posee pocas probabilidades de permanecer con vida, informaron fuentes médicas.

La actriz "ingresó a las 3 en estado de coma profundo, con paro cardiorespiratorio producido por herida de arma de fuego penetrante en la región frontal" dijeron los médicos que la asisten. Desde entonces, permanece en la sala de terapia intensiva, donde se observa su evolución.

Presa de un estado de nervios

En tanto, Ortega fue conducido a la comisaría1a. de San Miguel, donde declaró que su esposa, víctima de un frenético estado de nervios provocado por una discusión hogareña , tomó el revolver que ella posee e intentó suicidarse.

A pedido de la jueza de San Martín, María Teresa Lumbardini, la policía tomó declaración testimonial, a vecinos de la casa, y según surge de los informes policiales el matrimonio discutía acerca de una posible mudanza a la provincia de Tucumán.

Cristina Lemercier, quien en la década del 80 había protagonizado a la exitosa maestra Jacinta Pichimahuida, había estado conduciendo hasta hace pocos meses, el ciclo televisivo "A los que me quieren..." que se emite por el canal estatal ATC.

En los últimos años, la actriz había atravesado y superado varios pozos depresivos, como consecuencia de la falta de trabajo.

Al término de esta edición, Cristina Lemercier permanecía con pronóstico reservado y con asistencia respiratoria artificial.

Atenderán a ex combatienes con stress

Atención: los afectados de "fatiga de guerra" serán tratados mediante un convenio firmado en la provincia de Buenos Aires.

LA PLATA- Los 6000 es combatientes que viven en la provincia de Buenos Aires -la mayoría concentrados en el conurbano- que padezcan el síndrome postraumático podrán ser atendidos merced a un convenio firmado recientemente.

Aunque no tienen certeza, las autoridades del área de salud del gobierno bonaerense estiman que unos 1500 de esos ex combatientes -de un total de 12.000 veteranos de guerra en todo el país- padecen el denominado síndrome de stress post-traumático.

El titular del Ministerio de Salud bonaerense, Juan José Mussi y el presidente del Banco Provincia de Buenos Aires, Rodolfo Frigeri, suscribieron un convenio para detectar y atender a los damnificados.

Por ese acuerdo, se estableció que en todos loscentros de salud se brinde preferente atención a los ex combatientes. Los directores de los hospitales deberán comunicar mensualmente las consultas recibidas.

También se apunta a formar equipos especializados en la detección y tratamiento del trauma de guerra. La responsabilidad de programar los turnos queda a cargo de los centros de veteranos y los titulares de los nosocomios.

Por su parte, el banco financiará durante un año los honorarios para capacitar a los equipos de salud y de veteranos, los que se encargarán a su vez de captar y convencer a sus ex compañeros de armas de efectuarse los exámenes y participar de las encuestas psicológica-social que abarca el programa de atención.

Fatiga o neurosis de guerra

El stress post traumático es una patología que sólo en la década del 80 se la incluyó en los manuales internacionales de psiquiatría. En la Primera Guerra Mundial, se la llamó neurosis de guerra, y en la Segunda, fatiga de guerra.

La enfermedad se presenta como reacción a severas situaciones de crisis, que arrastra secuelas no siempre aparentes y que son capaces de originar severas fallas de adaptación en las áreas social, familiar, laboral o creativa, como también transtornos físicos.

Según lo describe un manual de la Asociación Americana de Psiquiatría, el cuadro se caracteriza por síntomas de reexperimentación del trauma, de evitación y adormecimiento emocional y de un incremento del alerta psicológico.

La patología se origina en el sistema nervioso central cuando una persona protagoniza hechos que significan un peligro real para su vida o su integridad física; es testigo de muertes inesperadas y/o violentas, o bien puede presentarse en un tercero que recibe el testimonio de lo acontecido.

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