Suscriptor digital

Doce meses de sacudones y ciclotimias

(0)
31 de diciembre de 1995  

Hace 365 días los argentinos despedían 1994 inmersos en el comienzo de un desconcierto económico que se prolongaría mucho más allá de las fiestas y al que rápidamente el ingenio denominó efecto tequila por tener su origen en el terremoto económico de México.

Así fue el comienzo del ciclo que hoy termina marcado por crisis tragedias y datos sorpresivos a pesar de los repetidos votos que en los brindis auguraran como siempre felicidad y prosperidad.

¿Pero qué fue 1995 para la Argentina?

Ante todo el presidente Menem logró su reelección dos meses después de haber sufrido el terrible impacto de la pérdida de su hijo accidentado al caer con su helicóptero en marzo.

También quedará en la memoria de todos como uno de los momentos claves del año el autocrítico y conciliador discurso del general Balza por televisión así como el fin del servicio militar obligatorio.

Y fue también el año en el que apareció como nunca antes el drama del desempleo: una cifra récord -18 6% luego corregida al 18 4% definitivo- que marcó a fuego todos los debates económicos del año. Una preocupación que no logró ser compensada con el llamativo récord de una inflación que sería la segunda más baja del mundo después del Japón.

Climas y climas

El invierno llegó a Buenos Aires pero antes dejó la peor nevada del siglo en el Sur terminando con la vida de más de un millón de ovinos y de 170.000 vacunos.

Mientras la sequía por su lado devastaba las tierras del centro en el Congreso el ministro Cavallo desataba su discurso contra la corrupción que tuvo como primer objetivo al empresario Alfredo Yabrán.

Como consecuencia de esas denuncias públicas se deterioró la relación entre Menem y Cavallo situación de un carácter casi ciclotímico que generó uno de los más graves climas de incertidumbres en todas la internas del oficialismo hasta que un restablecimiento de la armonía entre ambos calmó por fin la ansiedad de los mercados.

Desde México ya no llegaba el efecto tequila pero sí la sorpresa de la captura del guerrillero Enrique Gorriarán Merlo hasta ese entonces el hombre más buscado del país.

En el campo deportivo el regreso de Maradona revitalizó el fútbol y las esperanzas del club más popular de la Argentina Boca Juniors pero desde la cima del triunfalismo la caída que significó el fracaso fue mucho más dura.

Las sospechas por el contrato entre el Banco Nación y la IBM o la llegada de los legendarios Rolling Stones conmovieron también de distintas maneras a otra buena parte de los argentinos.

Que 1995 fue un año complicado nadie lo duda y menos aún el lector que fue víctima de la vorágine informativa. Sin tregua las noticias de tapa duras fueron reemplazadas por otras más duras todavía.

El año arrancó con un tequilazo prestado que puso a prueba el plan de convertibilidad y sumergió al país en una recesión tal que el rebote se sintió un año después en los comercios los días previos a Navidad.

De esta manera los regalos para el arbolito se devaluaron hasta caer en la categoría de simples chucherías. Incluso los fuegos artificiales tuvieron sus acciones aunque a decir verdad esto demuestra que no hay mal que por bien no venga ya que los oídos agradecidos.

Arrepentidos y no tanto

Cuando el calor del verano y las preocupaciones económicas subían desmesuradamente la temperatura ambiente el vandalismo pasó a protagonizar la escena: dos adolescentes asesinaron a golpes al sacerdote Juan Caviale en la casa salesiana de Barrio Norte. No es consuelo pero los detuvieron...

Inmediatamente después una cantidad de arrepentidos y seudoarrepentidos comenzaron a invadir las pantallas de la televisión.

El primero fue el ex capitán de corbeta Adolfo Scilingo que contó con lujo de detalles las macabras maniobras de los vuelos de la muerte. Pero nunca quedó demasiado claro si ese arrepentimiento tuvo o no el color del dinero.

Le siguió el ex sargento primero talabartero Víctor Ibáñ ez que dijo que el Ejército se había deshecho de la misma forma de sus prisioneros.

Cortado por una histórica autocrítica del general Martín Balza -también por televisión- el desfile continuó hasta agosto.

El suboficial de la Policía Federal Julio Simón (alias el Turco Julián) Fernando Vaca Narvaja Mario Eduardo Firmenich el ex sargento de Gendarmería Pedro Pablo Caraballo Emilio Eduardo Massera y el reportaje desde las sombras a Enrique Gorriarán Merlo contribuyeron a hundir a la población en un no deseado viaje hacia un pasado siniestro.

Como una novela

Entre unos y otros surgió el caso Daniela. Igual que como en una telenovela todos los días se seguía paso a paso los pormenores de la batalla legal Osswald-Wilner (los padres) por la tenencia de la chiquita.

Seguido como otra novela fue el enfrentamiento entre el Presidente y el ministro de Economía Domingo Cavallo desmentido hasta el hartazgo y que llegó a su punto máximo luego de la denuncia del ministro acerca de las mafias.

Al mismo tiempo el entonces secretario para la Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico Alberto Lestelle es "renunciado" por decir que en el Congreso también hay drogadicción; fue reemplazado por un cuestionado Gustavo Green.

Además de tener que soportar turbulencias políticas como las mencionadas o como el alejamiento de Carlos Tacchi Carlos Menem atravesó por crisis emocionales muy profundas basadas en el desconsuelo por la pérdida de su hijo.

Luego la aparición de su nieta lejos de ser un bálsamo provocó el enojo con la madre por el tenor de las distintas incursiones públicas que ella realizó.

Más tarde una diputada justicialista Martha Mezza dijo que su hijo Carlos Nair (14) era hijo también de Menem.

También el miedo

El miedo también dijo presente. Grupos violentos como Quebracho hicieron de las suyas en Córdoba (la quema de la Casa Radical) y aprovecharon las manifestaciones estudiantiles en contra de la ley de educación superior luego apobada que permite el arancelamiento universitario y la modificación del ingreso en la Facultad de Medicina.

El accidente de la azafata y del Fokker de la Fuerza Aérea las explosiones en Río Tercero y el vandalismo en las canchas de fútbol fueron sólo algunos lamentablemente de los protagonistas de un año complicado.

Pero como dicen los chicos no todo fue pálida afortunadamente. Como las dos caras de una misma moneda las buenas noticias también estuvieron presentes. La paz en Bosnia después de cuatro años de guerra las autopistas Buenos Aires-La Plata y 9 de Julio Norte el fallo arbitral favorable a la Argentina en la Laguna del Desierto y la baja a la última camada que hizo el servicio militar obligatorio.

Como se dijo al comienzo la información no dio descanso.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?