Xuxa al desnudo

Adrián Ventura
Adrián Ventura LA NACION
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26 de enero de 1996  

Cuando en 1829 el químico francés Roberto Niepce inventó la fotografía y su compatriota Luis Mandé Daguerre la perfeccionó años más tarde la sociedad entraba de lleno en la era de la imagen y se abría la posibilidad de la infinita reproducción de la figura de las personas.

Un siglo y medio después en plena ebullición de una cultura audiovisual basta con encender la televisión ver un video o leer los diarios para darse cuenta de que la estampa de las personas sobresalientes -por riqueza belleza o saber- es la materia prima con que se nutren aquellos medios y que la labor de los fotógrafos es tan imprescindible como la de los periodistas. A tal punto ello es así que con frecuencia juzgamos a las personas por la imagen que tenemos de ellas.

Esta situación pone en juego los derechos que las personas tienen a la intimidad y a la explotación comercial de su figura que por otra parte pueden entrar en conflicto con el derecho a la libertad de prensa.

Como afirma Santos Cifuentes ( Derechos personalísimos editorial Astrea) la imagen de una persona vendría a ser "el envase de su identidad de la espiritualidad del alter ego propio... Se distingue del cuerpo del honor la intimidad y la identidad... Publicar la imagen de una persona no viola solamente su identidad pero se incide inmediatamente sobre su personalidad".

Quien utiliza la imagen de otro utiliza en el fondo la persona multiplicando sin su deseo la presencia moral de ella.

Mujeres desnudas

La catedrática española Eulalia Amat Llari ( El derecho a la propia imagen La Ley Madrid) explica que tres motivos pueden justificar la defensa de nuestra imagen: proteger la intimidad para no ser conocidos por terceros (resguardar el anonimato); evitar la falsa apariencia para que la sociedad no asocie a una persona con conceptos que distorsionan su reputación (por ejemplo señalar a un hombre como racista cuando no lo es) y controlar el uso comercial de publicitario para obtener un provecho económico.

Dicho sea de paso es curioso hablar de imagen cuando se trata de desnudos porque "desnudo" se vincula con la voz griega gimn que tiene ese significado

Si bien las personas pueden reclamar una indemnización por el uso disfuncional de su imagen ese derecho debe ceder cuando se trata de funcionarios públicos pues en el conflicto de intereses debe prevalecer el de la sociedad en saber si éstos con su conducta honran las instituciones que encarnan y que a su vez es la raíz de gimnasia el cuidado de la figura del cuerpo que en Grecia se practicaba sin ropas.

Nuestros tribunales se ocuparon del tema cuando dos bellas actrices Xuxa y Katja Alemann demandaron a Playboy de editorial Perfil.

Xuxa hace once años aproximadamente cuando trabajaba como modelo había posado desnuda para la edición brasileña de Playboy que difundió tres fotos una de las cuales involucraba a un adolescente. Transcurrieron los años y la actriz cambió su perfil público para convertirse en un ídolo de los niños.

En 1991 la edición argentina de Playboy sin autorización de Xuxa aprovechó esa fama y publicó aquellas fotos. La animadora demandó por daño moral a la editorial y la Cámara de Apelaciones en lo Civil (Sala G) le dio la razón.

El tribunal no aceptó el argumento de los abogados de Playboy que sostuvieron que Xuxa tenía experiencia en posar des nuda. Por el contrario entendió que la difusión de esas fotografías importó un desvío del consentimiento que la modelo había prestado muchos años antes en un país y contexto distintos y que desmorona sin necesidad alguna a quien hace la delicia de los niños.

El caso de Katja Alemann

Un caso parecido protagonizó Katja Alemann que en 1987 había hecho una producción de desnudos difundidos por Playboy al año siguiente. Pero en 1989 luego de que protagonizara varias películas que acrecentaron su fama la editorial supuestamente contra la voluntad expresa de la actriz publicó las imágenes que habían sobrado de la primitiva sesión fotográfica y las yuxtapuso con una toma de su familia hecha para la revista Noticias de la misma empresa.

A diferencia de Xuxa Alemann demandó que se le indemnizara el uso comercial de su imagen es decir lo que hubiera sido su cachet en tanto su esposo e hijos reclamaron por daño moral. El juez de primera instancia Carlos Wowe reconoció su derecho. Ahora el tema está a estudio de la Cámara Civil.

Imagen y prensa

El artículo 31 de la vieja ley 11.723 autoriza la libre difusión de la imagen cuando la persona prestó su consentimiento o si esto no ocurrió cuando la publicación se realiza con fines científicos didácticos culturales o con hechos de interés público o que ocurren en público. Pero los jueces marcaron un camino: la imagen no puede ser sacada del contexto en que fue tomada.

Esta solución sin embargo no es aceptable cuando los fotografiados son los políticos y funcionarios. Si bien todas las personas pueden reclamar una indemnización por el uso disfuncional de su imagen ese derecho debe ceder cuando se trata de funcionarios públicos pues en el conflicto de intereses debe prevalecer el de toda la sociedad en saber si éstos con su conducta honran las instituciones que encarnan.

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