Humberto Tortonese, sobre Mario Pergolini: "Cuando tenés una amistad con alguien no podés irte atrás de la guita"

¡A reír! Tortonese regresa a la televisión, con un ciclo de Stand Up
¡A reír! Tortonese regresa a la televisión, con un ciclo de Stand Up Crédito: Gerardo Viercovich
El humorista habló con Personajes.tv sobre su desilusión del emblemático conductor y empresario, de su abrupta partida del ciclo de Mariana Fabbiani y de su regreso a la pantalla chica
Fernanda Iglesias
(0)
22 de julio de 2014  • 00:26

Después de su abrupta salida del programa de Mariana Fabbiani y su polémico paso por el Martín Fierro, Humberto Tortonese vuelve a la pantalla, pero con un perfil más bajo: desde el 26 de julio, a las 22, será el conductor de un ciclo de stand up en el canal Comedy Central Latinoamérica. Con 50 años recién cumplidos, el actor acepta hacer esta entrevista con Personajes.tv en su casa, de buen humor y con ganas de contar cosas.

-Saliste corriendo de la televisión el año pasado, ¿no? ¿Qué pasó?

-Salí corriendo porque el programa se transformó en otra cosa. Íbamos a hacer algo divertido, iba a ser como un juego y surgió el caso Ángeles y fueron atrás del rating. Entonces terminé haciendo cosas de política y cosas para las que yo no estoy. Íbamos a hacer una tarde con humor y no hubo ni tiempo. Vinieron muertes y de ahí se pasó a chismes y después a política, que era todo lo que no íbamos a hacer.

-Te quedaste bastante igual.

-Yo tenía contrato y me dijeron: "Quedate porque va a cambiar". Pero entonces se murió Fort. Yo no sabía ni qué decir. Ahí me tomé una semana de vacaciones y a los dos días me avisan que había muerto Urdapilleta. Vuelvo por eso [al país] y ahí ya no tenía ganas de volver a la televisión.

Sobre el partida del ciclo de Fabbiani: «El programa se transformó en otra cosa. Ibamos a hacer algo divertido, iba a ser como un juego y surgió el caso Angeles  y fueron atrás del rating»
Sobre el partida del ciclo de Fabbiani: «El programa se transformó en otra cosa. Ibamos a hacer algo divertido, iba a ser como un juego y surgió el caso Angeles y fueron atrás del rating» Crédito: Gerardo Viercovich

-¿No te gusta hablar de la muerte?

-Cuando se muere alguien conocido y te llaman y te dicen que hables… No me gusta hacerlo. Se murió Norma Pons y sí, yo trabajé con ella en la época de Gasalla. La quise mucho y me encantó estar con ella, pero no me parece estar hablando de ella en televisión el mismo día que murió. Dejen al muerto un poco en paz. Ahora hacen homenajes a Urdapilleta y él hubiese odiado eso. El mejor homenaje que le podemos hacer es estar en casa tomando algo y recitando sus cosas.

-Quizás mucha gente no sabe cómo reaccionar ante la muerte.

-Claro, entonces quieren mantenerlo vivo, con sus cosas. ¡No! Dejalo que esté en paz primero y después recordalo bien. El miedo a la muerte hace que cuando alguien desaparece, no queremos que desaparezca y entonces sienten que con los homenajes lo mantienen vivo.

-¿Cómo terminaron las cosas con Rock and pop?

-Estamos ahí, viendo si cobramos. Después de 15 años de trabajo, fue una salida muy desprolija. Pergolini se fue de la radio y no apareció para nada… Mínimo tendría que haber llamado a Vernaci y decirle "Negra, pasa esto".

-¿Pergolini te desilusionó?

-Sí, totalmente. Eso es lo que yo veo como involución creativa. Cuando vos tenés una amistad con alguien no podés irte para otro lado, atrás de la guita.

-¿Cómo lograste imponer tu impronta under en medios tan mainstream como la tele y la radio?

-Porque entendí que la libertad uno la tiene adentro y no hace falta zarparse para demostrarla. Te podés zarpar diciendo verdades pero no zarparte por zarparte porque te quedás afuera y podés seguir siendo libre, pero afuera.

«Entendí que la libertad uno la tiene adentro y no hace falta zarparse para demostrarla»
«Entendí que la libertad uno la tiene adentro y no hace falta zarparse para demostrarla» Crédito: Gerardo Viercovich

-¿Tuvo algún significado especial el hecho de cortarte el pelo?

-No, fue una decisión que medité durante dos años. El pelo fue algo importante en toda mi carrera porque lo usé para todo. Pero después dije "basta" porque la gente me decía "ay, no, no te lo cortés nunca". Entonces fui y me lo corté. Aparte me gusta mucho nadar y ya me resultaba incómodo.

-¿Dónde está el pelo?

-Lo compraron los de Pozzi y la plata fue donada. Juntamos como 12.000 pesos y se los donamos a una asociación que se llama "Pelota de trapo". Me pareció divino eso, darle ese broche a algo que tenía un significado en mi vida.

Tortonese pensó durante dos años su drástico cambio de look
Tortonese pensó durante dos años su drástico cambio de look Crédito: Gerardo Viercovich

-Cumpliste 50 años el mes pasado, ¿cómo fue?

-Me fui a París con mi novio. No tenía ganas de hacer una fiesta, entonces dije, prefiero estar tranquilo. Pero no tuve ninguna crisis. La crisis me agarra cuando pienso "para qué estoy trabajando tanto, al final no disfruto nada".

-¿Pensás cosas como "por qué no tuve un hijo"?

-No, a mí me encantan los chicos y siempre quise tener un hijo, pero después dije "tengo una vida que no sé si es para tener un hijo". Y cuando estuve más acomodado pensé: "ay, es el momento" pero dije "¿ahora criar un hijo?" Lo ideal sería adoptar un chico... Pero, bueno, creo que las cosas a veces se dan y si se dan, seguro que tendría. O pienso que podría tener uno en guarda... Podés criarlo, podés ayudarlo, podés hacer un montón de cosas.

-¿Tenés más proyectos para este año?

-No. Es un año que me lo estoy tomando como de transición, a ver qué pasa. Me gustaría volver al teatro armando algo lindo y si es en la televisión, hacer algo distinto, algo donde pueda estar.

-No te desespera.

-No entré en la desesperación... todavía. Pienso: "Con lo que tengo me voy a ir arreglando y sino también con lo que hice". Yo siempre soy un poquito previsor de decir "bueno, de última alquilo esto, me voy para otro lado". Hago cosas para reducir gastos, lo hice toda mi vida, desde cuando no tenía nada hasta cuando empecé a tener más cosas.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?