Las bandas de rock del siglo XXI hacen su propio camino

Utopians grabó en Texas; Él Mató gira por Europa y Banda de Turistas, por México
Sebastián Espósito
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2 de agosto de 2014  

Esperar la masividad no está entre sus prioridades. Tampoco cruzarse de brazos. Las bandas nacidas en el siglo XXI recorren un camino distinto al de sus predecesores y de tanto en tanto la globalización les guiña un ojo. Los casos de Utopians, Banda de Turistas y El Mató a un Policía Motorizado sirven para imaginar un rock argentino sin fronteras.

La potencia que transmite en directo es la misma que despliega cuando habla. Barbi Recanati, cantante y guitarrista de Utopians, aún no sale de su asombro, pero tiene unas cuantas palabras para describirlo. En el verano, la banda que completan Gustavo Fiocchi (guitarra), Larry Fus (batería) y Mario Romero (bajo) viajó al desierto de Texas a grabar su cuarto disco. La financiación corrió por cuenta de la marca de las tres tiras que viste a Utopians y a la que Barbi recurrió como último e ingenuo intento para tratar de encontrar los fondos que solventaran el viaje, la estadía, el estudio, el técnico de grabación y el productor. "Me encantaría pensar que lo que nos pasó es parte de una puerta que se abre para muchos artistas, que hay un nuevo mundo donde las marcas invierten en música, pero creo que fue una casualidad -asegura Recanati-. Después de un show les agradecí por la ropa que nos habían dado y me tiré el lance: «¿Me pagan el disco?» Cuando caí en lo que había hecho ya tenía el sí de ellos. Fue casi místico, si lo pensaba mejor no me hubiese animado a plantearlo."

Inflación y devaluación mediante, grabar en el exterior no es una alternativa viable para una banda under. Es más, en el país hay muy buenos estudios y técnicos, y la mayoría de las bandas consagradas graban aquí. Sólo se inclinan por el exterior a la hora de mezclar el disco.

"Como está la situación del país grabar afuera sigue siendo algo exótico -sostiene la cantante-. Pero noto que algunas bandas independientes que no tienen discográficas invierten mal su dinero. Yo, si lo tuviera, lo usaría para grabar afuera. Es un dinero muy bien invertido, mejor que en esforzarse por ir a tocar a los Estados Unidos, comprar equipos muy costosos o un micro de gira".

Utopians grabó su soberbio Vándalo en Sonic Ranch, un estudio boutique de Tornillo, Texas, en la frontera con México. Zona desértica, ideal para que una banda concentre como si fuera un equipo de fútbol y dedique toda su estadía a componer y grabar. "Siempre soñamos con grabar un disco como veíamos en los documentales: una banda en un cuarto grande con la cinta girando. Uno canta «un, dos, tres, cuá» y la banda arranca a tocar en directo. Queríamos sonar a nosotros, más reales, porque en los anteriores no nos reconocíamos cuando escuchábamos el disco. Y con Hernán (Agrasar), nuestro productor de siempre, decidimos incluir a Eduardo Bergallo en el proyecto y que fuera él el encargado de grabar y mezclar. Cuando fuimos a hablar con Bergallo nos dijo que el disco que queríamos hacer lo teníamos que grabar en Sonic Ranch y nos convencimos enseguida."

Para Barbi, el dinero que hoy puede aportar una discográfica para grabar un disco es simbólico. "No alcanza para grabar un mes en Buenos Aires, mucho menos en el exterior. Y una vez que pensamos en Sonic Ranch se nos hizo difícil conformarnos con otro. Es un estudio que cuenta con todas las condiciones, con la cinta, con la consola de los años 60, con una sala gigante para grabar. Eso también lo conseguís acá, pero el plus es que todo lo que hay en el estudio fue seleccionado por razones específicas. Tenés la mejor guitarra, el mejor amplificador de determinada serie o la viola de una edición en particular. Todo lo que tocás ahí es oro. Quisimos grabar con la mejor guitarra de 12 cuerdas y nos dieron una Martin del 54."

Los Utopians pasaron un mes en el desierto texano. "Dedicábamos el día entero a grabar. Teníamos una casa donde dormíamos y el estudio estaba a 50 metros". El resultado de Vándalo les dio la razón: un álbum soberbio, contundente y de largo aliento.

No tan turistas

Con su cuarto opus bajo el brazo, Lo que más querés y "Química", el hit del verano pasado, todavía sonando en las radios, Banda de Turistas está planeando una gira por el país para septiembre. Sin embargo, aún les dura el jet lag de su última incursión por tierra azteca, país que los adoptó como si fueran una banda local.

"Es la décima vez que vamos a México -cuenta Bruno Albano, bajo y voz del quinteto porteño. Empezamos a ir en 2008 porque Reactor, una radio alternativa de rock muy importante, empezó a pasar un tema nuestro, «Todo mío el otoño» (del primer disco, Mágico corazón radiofónico) y ahí se empezó a generar algo en los programadores de las radios y en el público. Ese mismo año nos llegó una invitación para tocar en el festival Vive latino y aprovechamos para armar una minigira alrededor del DF. A partir de ahí se generó algo con la banda que nos tomó por sorpresa. Recién empezábamos acá y ya teníamos una proyección interesante en México. Cantaban nuestras canciones y eso no nos pasaba aún en la Argentina."

Como las giras que protagonizan bandas consagradas como Babasónicos o Los Auténticos Decadentes, a Banda de Turistas se le abrió el mapa de México y empezaron a programar giras por distintas ciudades del país azteca. "De ahí en más, fuimos todos los años y hasta dos veces en 2011. Lo que nos pasó con el tiempo fue que logramos acoplarnos a una generación de bandas jóvenes como Comisario Pantera, Enjambre y la solista Carla Morrison. Enjambre nos invitó el año pasado a abrir para ellos en el Palacio de los Deportes del DF, lugar en el que entran 25 mil personas."

Para Bruno, la proyección de BDT en México no tiene vuelta atrás. "Ya somos una banda dividida en dos. Tenemos un público en México, donde pasa algo muy religioso con la música, de mucho fanatismo, y otro acá. También vivimos el crecimiento de esta nueva escena mexicana que te mencionaba. Enjambre tocaba para 200 personas en nuestras primeras visitas y hoy son estrellas de pop. Nosotros estamos ocupando un espacio nuevo y tratando de remendar esa especie de eslabón perdido, porque nadie tomó la posta de los Fabulosos Cadillacs, Los Auténticos Decadentes y Babasónicos, y mucho menos de Soda Stereo."

El Mató ya tiene visa

La banda platense El Mató a un Policía Motorizado acaba de estrenar su visa norteamericana. La gira actual por los Estados Unidos y México se suma a la que tuvieron menos de dos meses atrás por España. Los Velvet Underground de la ciudad de las diagonales llevan varios años tocando en Brasil y ya suman tres escapadas europeas. Ellos mismos se encargaron de contar la experiencia en su sitio oficial. "Recorrimos Andalucía en compañía de los geniales Trepàt, tocamos en Málaga por segunda vez y visitamos por primera vez ciudades como Algeciras, Almería, Granada y El Puerto de Santa María. Por las noches, desde nuestra casa en Tarifa, mirábamos las luces que iluminan la costa africana mientras escuchábamos la banda sonora de Blade Runner. Volvimos a Valencia, Zaragoza, Valladolid, Burdeos y Saint Jean de Luz. Participamos del Festival Territorios en Sevilla, del Festival SOS en Murcia y por tercera vez tocamos en el Primavera Sound, en Barcelona."

"La primera gira de El Mató fue posible gracias a la gestión Scioli -señala Alejandro Almada, manager de la banda. A partir de esa ayuda programamos fechas con tres promotores. En España, con Hit With This, un pequeño sello, y con Charco, una productora más grande que también llevó a Babasónicos, Juana Molina y Onda Vaga; y en el País Vasco y Francia con una pareja franco-argentina que empezó a producir con nosotros y que luego llevó a Boom Boom Kid y también a Babasónicos. Es un gran esfuerzo armar una gira por Europa o Estados Unidos y sin apoyo resultaría imposible". Con apoyo privado o estatal y también invirtiendo ahorros, las bandas del siglo XXI se animan a desoír los viejos preceptos y hacerse un camino propio más próximo a los vientos que corren.

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