La deuda pública bajó U$S 3765 millones

Cuentas en orden: los economistas Carlos Melconian y Rodolfo Santángelo recomiendan mantener una severa política fiscal un desarrollo del mercado de capitales y el financiamiento a más largo plazo.
(0)
20 de julio de 1996  

"El hecho de que la deuda pública se haya reducido y que la deuda externa (deuda expresada en dólares u otras divisas) haya aumentado es el reflejo de la confianza que hay en el exterior" dijo el ministro de Economía Domingo Cavallo al finalizar la conferencia sobre el Endeudamiento del Sector Público Argentino en el Período 1989-1995 que se realizó ayer en la Bolsa de Comercio.

El ministro destacó que este aumento se debe en parte a la consolidación de deuda con bonos en dólares y al financiamiento de inversiones sobre todo en infraestructura.

La diferenciación entre deuda externa e interna deja de tener sentido porque parte de la suposición -que no es del todo cierta- de que la deuda externa la tienen residentes en el extranjero.

El trabajo presentado por los economistas Carlos A. Melconian y Rodolfo A. Santángelo concluye que la deuda pública bruta se redujo en U$S 3700 millones en los últimos seis años. "De medir dicha deuda en dólares constantes de 1995 la caída sería de U$S 11.754 millones" indica el informe.

Para llegar a la cifra de U$S 96.472 millones en 1989 se le sumaron U$S 4000 por el ajuste por tipo de cambio. A la actual estimada en U$S 92.707 millones se le sumaron U$S 5000 millones por deuda pendiente de consolidación.

Si se incluyesen los activos (U$S 6347 millones) el monto de deuda paga se reduciría aún más. Tampoco se contabilizó que de esos activos U$S 3553 (a 1995) son garantías de los bonos Brady que cuando caduquen en el 2023 harán bajar la deuda en unos U$S 20.000 millones.

Para poder realizar este cálculo realizaron un minucioso trabajo de investigación para estimar "el saldo de deuda pública existente a diciembre de 1989 incluyendo no sólo aquella que estaba reconocida e instrumentada sino adicionalmente la que estaba devengada pero pendiente de consolidación" que hasta ahora no se contabilizaba.

Considerando el desorden de las cuentas de hace seis años esta investigación las pone en orden y sienta una base para todo tipo de trabajos futuros. Así lo señalaron varios asistentes y destacaron la importancia de contar con esta información.

Otro punto que no se debe omitir es el aumento de deuda voluntaria (de U$S 9656 millones a U$S 31.068 millones) que marca el acceso de nuestro país al mercado de capitales que es a su vez un signo de confianza según señalan los especialistas que destacaron que en contraposición se redujo la deuda no voluntaria a la vez que destacaron que una parte importante de ésta es deuda de consolidación.

Conclusiones

Del detallado informe contable Melconian y Santángelo hacen una serie de reflexiones respecto de la política de deuda pública para el futuro y advierten que "cualquier retroceso en alguno de estos puntos aumentaría el riesgo país de Argentina".

  • No hay en la actualidad instrumentos de deuda en los cuales el país esté incumpliendo contratos o sea los pagos están al día.
  • El total de bonos como instrumentos de la deuda pública era en 1989 de 8 7% y ahora es del 62 9%. Esto implica que como los tenedores de bonos son innumerables instituciones en individuos del mundo prácticamente no existe la posibilidad de abrir negociaciones con representantes de los acreedores al estilo comité de monitoreo ("steering committee") que representaban a las entidades acreedoras.
  • Sólo por capital el sector público argentino deberá hacer frente a vencimientos superiores a los que hubo en años recientes (por ejemplo U$S 11.000 millones para 1997 otro tanto para 1998 y a partir de allí subiendo).
  • Los montos de vencimiento anuales tan significativos podrían introducir cierta incertidumbre en los mercados de capitales aun en un contexto de crecimiento económico en función de la maduración promedio del saldo de deuda.
  • Los montos requerirán de un sostenido desarrollo del mercado de capitales local y del ahorro interno para que el Estado pueda financiarse sin perturbar al sector privado y sin una exagerada dependencia respecto del exterior.
  • Una estrategia de financiamiento del sector público cuidadosamente programada con alargamiento de los plazos promedio de maduración de la deuda es de primera importancia.
  • temas en esta nota

    0 Comentarios Ver
    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios