Andrés Deutsch: "Está todo bien", dijo dos minutos antes de caer

Daniel Gallo
Daniel Gallo LA NACION
Eso le contestó al control del Aeroparque cuando se le ofreció guiarlo por un desvío de rumbo
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16 de septiembre de 2014  

Cuatro comunicaciones radiales mantuvo el empresario Gustavo Andrés Deutsch con los centros de control aéreo de la región Buenos Aires durante el vuelo que despegó de Junín pasadas las 14.30 y que terminó de forma trágica sobre un grupo de casas de La Isla, en Nordelta, una hora después. En ningún momento indicó que tuviera emergencias o alguna otra incidencia de mención en la aeronave. Lo último que dijo, por radio, fue "está todo bien". Dos minutos después, el punto que representaba al Beechcraft Super King Air del ex dueño de LAPA desapareció del radar del Aeroparque y, en forma simultánea, una columna de fuego y humo negro se elevaba al cielo plomizo en el corazón de la "ciudad pueblo" de Tigre.

Aquel "está todo bien" fue la respuesta que Deutsch dio al control de la aeroestación metropolitana al ser consultado por un leve desvío del rumbo que le fue asignado para el aterrizaje. Es más: llevó el avión a la trayectoria correcta justo antes de desaparecer de la pantalla del radar.

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Ese diálogo final, la versión de un testigo que vio caer el avión en picada sobre La Isla y la forma en que impactó sobre el techo de una casa y en tierra antes de estrellarse e incendiarse en la vivienda de la familia Blaisten llevan a los peritos de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) a tener como primera hipótesis de trabajo un repentino problema físico que incapacitó al veterano piloto, de 78 años, en pleno vuelo.

Deutsch murió junto a su esposa, Graciela Villarruel, la única acompañante de ese vuelo en el Beechcraft matrícula LV-WLT. La pareja había volado desde el Aeroparque hacia Junín el viernes y regresaba tras haber pasado el fin de semana en un campo de su propiedad. Fuentes oficiales confirmaron que Deutsch tenía su licencia de piloto vigente y que Villarruel tenía habilitación como tripulante de cabina. De todos modos, explicaron, el manual de operaciones del Super King Air señala que sólo se requiere un piloto en la cabina para un vuelo civil privado. Si hubiese sido un vuelo comercial, la norma de ANAC exige presencia de piloto y copiloto en todo vuelo, sin importar el tamaño de la aeronave.

Los integrantes de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (Jiaac) continuaban ayer con la búsqueda de restos del avión. Los cuerpos de Deutsch y su esposa no fueron encontrados, indicaron quienes estuvieron cerca de los peritos. Tampoco quedaron rastros importantes de los motores y de gran parte del fuselaje. El impacto y el fuego consumieron gran parte de los elementos de prueba.

Ayer LA NACION supo que a cuatro casas del lugar de donde estalló el avión, a unos 80 metros, un trozo del fuselaje entró por la ventana de una casa donde estaba estudiando uno de los hijos de la familia. Incluso, en la terraza de la vivienda quedó una de las ruedas en llamas. Un apoyacabezas quedó en un cul de sac del barrio.

Aunque la línea inicial de investigación apunta a una falla humana, el informe pericial de la Jiaac no estará listo en menos de seis meses, según los investigadores.

Deutsch despegó el domingo desde Junín, tal como era su costumbre en fines de semana. Con 78 años podía pilotear el avión, ya que no hay límite de edad para vuelos privados, según confirmó la ANAC. Al pasar los 65 años un piloto pierde su habilitación para vuelos comerciales, pero mantiene el permiso para viajes privados. A partir de los 65 años se refuerza el control físico y psicológico de los pilotos. Deutsch había aprobado hace tres meses su último examen. También estaba habilitado para operar en los Estados Unidos. Meses atrás piloteó hasta allí una aeronave más importante desde Buenos Aires.

Esta vez despegó de Junín e inició el vuelo de unos 40 minutos hacia el Aeroparque, base natural del Beechcraft, que operaba como taxi aéreo de la empresa Tango Jet, con hangar propio. El plan de vuelo lo realizó tras el despegue; fue en el primer contacto radial con el centro de control de Ezeiza, que lo derivó al control Aeroparque. En la segunda e inmediata comunicación radial transmitió la rutina del lugar de despegue, clase de vuelo, destino y pasajeros, en este caso, sólo su esposa.

Al operar desde una pista privada reconocida por ANAC, pero sin torre de control, el protocolo señala que la información del viaje puede transmitirse directamente desde el aire. También fue normal su tercera comunicación radial, en la que pidió al Aeroparque instrucciones de aproximación. Se le indicó que siguiese por instrumental la Carta 1 de ingreso. No reportó problemas a menos de 10 minutos del aterrizaje.

Cinco minutos después, Aeroparque detectó que el vuelo de Deutsch se había desviado del curso. Había bastante tráfico en la zona, por lo que el controlador se comunicó y le preguntó si necesitaba ayuda del radar Aeroparque. "No, gracias, está todo bien", dijo Deutsch, y corrigió el rumbo. Fue lo último que se le escuchó.

Interrogantes de la tragedia

¿Cuál es la hipótesis?

Las comunicaciones radiales de Gustavo Andrés Deutsch con Aeroparque no señalaron emergencia alguna hasta dos minutos antes de la caída. Para los investigadores oficiales, ese dato, el testimonio de un testigo en Nordelta y la forma en que impactó el avión apuntalan la hipótesis de una falla humana, quizás por un problema físico del piloto.

¿Estaba habilitado para pilotear con 78 años?

Las normas no marcan una edad límite para los pilotos civiles. Sólo se retira el permiso para vuelos comerciales a los mayores de 65 años. Deutsch había pasado el examen físico este año para renovar su registro de vuelo. Su esposa, Graciela Villarruel, sólo estaba habilitada como tripulante de cabina.

¿Podía volar sin copiloto?

La ANAC exige la presencia de piloto y copiloto en todo vuelo comercial, pero en viajes privados, sin importar el porte del avión, se utiliza la información del fabricante. Y el Beechcraft 300 Super King Air no requiere copiloto obligatorio.

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