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Murió Domingos da Guia, símbolo del gran zaguero

Tenía 87 años; el brasileño ganó títulos en Uruguay, Brasil y la Argentina.
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19 de mayo de 2000  

RIO DE JANEIRO.- Tras sufrir un derrame cerebral, falleció ayer, a los 87 años, Domingos da Guia, uno de los mayores ídolos del fútbol brasileño en las décadas del 30 y del 40. El deceso de Da Guia se produjo en el hospital Quarto Centenario, de esta ciudad, donde estaba internado desde hacía doce días.

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Este excepcional defensor nació en Río de Janeiro, el 24 de julio de 1912, y su trayectoria fue reconocida en los tres países con mayor tradicion futbolística que tiene América del Sur: Brasil, la Argentina y Uruguay.

Antes de finalizar la década del 20, Da Guia jugaba en el modesto Bangú, equipo de su ciudad natal, pero sus atributos, entre los que se contaba la prestancia para salir jugando, lo proyectaron a horizontes auspiciosos. A los 20 años ya integraba el plantel de Nacional, de Montevideo, con el que ganó el campeonato uruguayo de 1933.

No necesitó muchos partidos en la primera división del conjunto oriental para conocer los secretos de su complicado oficio. Lo caracterizó su técnica refinada y eso motivó que se ganase el apodo de Divino Maestro, todo un halago para una figura tan joven y, sobre todo, extranjera.

En 1934 regresó a Brasil y fue ídolo en Vasco da Gama, donde también se quedó con el título de esa temporada. Destacado atleta, de juego clásico pero no por ello carente de elegancia, seguro por lo bajo y en lo alto, finalizó en 1935 una serie de éxitos difícil de igualar (ganó tres campeonatos consecutivos en tres países), al conseguir el campeonato argentino con Boca Juniors, donde formó una firme zaga junto con Valussi.

Continuó en el equipo de la ribera en 1936 y siempre consideró esa trilogía de títulos como la mayor satisfacción de su extensa carrera.

Considerado el mejor zaguero en la historia del fútbol de su país, defendió la camiseta verdeamarilla como capitán en el Mundial de 1938, en Francia, el último de la preguerra, en el que Brasil ocupó el tercer lugar, detrás de Italia y Hungría.

Pero todavía quedaban más conquistas: en 1939, 1942 y 1943 fue campeón carioca con el Flamengo. Desde 1944 hasta 1946 defendió los colores de Corinthians, sin perder la prestancia que lo distinguió en sus 20 años de actividad.

Por aquello de que siempre se vuelve al primer amor, terminó su carrera en su club de origen, el modesto Bangú, que lo volvió a contar en sus filas en 1947 y 1948, año de su retiro.

Da Guia vistió en 30 oportunidades la casaca del seleccionado y fue el padre de Adhemir da Guia, probablemente el mayor ídolo de Palmeiras, un talentoso volante que en las décadas del 60 y del 70 también vistió la casaca de Internacional, de Porto Alegre, e integró el plantel de su seleccionado en Alemania 74.

"Da Guia no sólo dejó un gran recuerdo como futbolista, sino también como persona, cariño que se incrementó con el tiempo", dijo ayer Manuel Ucha, gerente de Nacional, quien agregó que el Divino Maestro "estuvo plenamente identificado con este club desde siempre y fue una figura emblemática durante muchos años".

Para Lazzatti, tuvo todos los atributos

En 1959, la revista El Gráfico juntó a Domingos da Guia con Ernesto Lazzatti, compañeros en Boca, en 1935. Cuando tuvo que definir las características del brasileño, Lazzatti no ahorró elogios:"Fue un jugador cerebral, hábil e inteligente. Todo era cálculo en él. No necesitaba apelar a la gran velocidad física que poseía, ni tampoco a la natural agilidad de los deportistas de su raza. Su agilidad mental le permitía prescindir de esos atributos. Llegaba a tiempo y sin esfuerzo a la jugada. No chocaba ni golpeaba. Tocaba o dirigía la pelota con suavidad y sencillez. No se complicaba la vida ni se la complicaba a los demás".

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