Por primera vez en tres décadas habrá elecciones en Luz y Fuerza

Dos listas competirán el próximo jueves por la jefatura nacional del gremio, que seguiría dentro de la CGT oficialista
Nicolás Balinotti
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29 de septiembre de 2014  

En Luz y Fuerza, cada sucesión resulta traumática. Oscar Lescano alcanzó la cima después del secuestro y la desaparición del legendario Oscar Smith, a quien secundaba. Lescano construyó su poder hasta tener el gremio en un puño. Sólo la naturaleza podía moverlo del sillón de mando, donde estuvo casi por tres décadas. A un año de su muerte, recrudeció la interna de los trabajadores energéticos y, por primera vez desde 1983, la jefatura de la federación nacional se definirá a través de las urnas, con dos aspirantes a ocuparla.

Históricamente, el líder de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza era designado por la poderosa e influyente seccional lucifuercista de Capital Federal. Es decir, por Lescano. Con su venia, llegaron hasta la cúpula Carlos Alderete y Julio Ieraci, actual número uno del organismo, que reúne a unos 60.000 afiliados en todo el país. Ahora, sin Lescano, se desató una pelea que está atravesada por diferentes intereses políticos.

Rafael Mancuso es el sucesor de Lescano en el sindicato porteño. Acostumbrado a los mandatos eternos, Mancuso respalda la continuidad de Ieraci, quien tiene 71 años y carga con algunas dificultades de salud. "Buscamos la unidad, voy a intentar hasta último momento que haya una lista única. Confío en lograrlo", dijo Mancuso a LA NACION. A pesar de su rol jerárquico y de su entusiasmo, no lo conseguiría.

Como opositor, desde la vereda de enfrente asoma Guillermo Moser, jefe de la estratégica seccional de Mercedes, desde donde se administra el caudal energético de parte de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Para él, la lucha por la federación es una síntesis de las disputas habituales de poder entre las provincias del interior y la Capital Federal.

"Hace 40 años que la conducción se elige por lista única. No quiero partir la federación, quiero aire fresco y participar de un acto democrático. Queremos una política más federal", argumenta Moser, un dirigente de 55 años que mantiene estrechos lazos con el kirchnerismo a través de una vieja relación de amistad que forjó con el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, y con el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez.

Pero Ieraci y Mancuso también mantienen sus nexos con el poder. Sin Lescano, fueron ellos los interlocutores que mantuvo el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, con Luz y Fuerza. Los gremialistas apuestan al statu quo por temor a un eventual reordenamiento de los subsidios estatales que pueda afectar el funcionamiento del sindicato. Ése es el mensaje que bajaron a las diferentes seccionales para evitar una fuga hacia el sector de Moser.

Alineamientos

En 2012, Lescano encabezó la cruzada para desbancar a Hugo Moyano de la CGT con la ayuda del kirchnerismo. Desde entonces, Luz y Fuerza se sumó a la central oficialista, que encabeza Antonio Caló, y tuvo un rol protagónico en la mesa chica del sindicalismo nacional.

¿Qué pasará después de la elección del 2 de octubre? Todo indica que el gremio seguirá en la CGT oficialista, a pesar de las negociaciones que activó el moyanista Oscar Mangone para reclutar a Moser y a su tropa en caso de un hipotético triunfo de su lista.

Pero hay otro imán que lo empuja hacia la tropa del dirigente camionero: cuenta con el respaldo de la seccional de Luz y Fuerza de Córdoba, cuyos referentes se aliaron en los años 90 con Moyano para evitar la privatización del servicio eléctrico.

Puja por el trono de Lescano

Julio Ieraci

De 71 años, es el líder de la Federación Nacional de Luz y Fuerza. Es, además, un histórico discípulo del fallecido Oscar Lescano.

Guillermo Moser

Es el líder de la seccional de Mercedes del sindicato de Luz y Fuerza y cuenta con el respaldo de la mayoría de los gremios del interior. Tiene 55 años.

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