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Pasan a retiro Molina Pico, Díaz y Paulik

Balza: el ministro de Defensa, Jorge Domínguez, explicó que el titular del Ejército continuará al frente de esa fuerza y descartó cualquier intención política en el relevo de los otros jefes.
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11 de octubre de 1996  

El presidente Carlos Menem decidió ayer aceptar el pase a situación de retiro del jefe del Estado Mayor Conjunto de las FF. AA., general Mario Cándido Díaz, y de los titulares de la Armada, almirante Enrique Molina Pico, y de la Fuerza Aérea, brigadier Juan Paulik, según anunció el ministro de Defensa, Jorge Domínguez. Los relevos de los mandos militares se concretarán a fin de mes, explicó Domínguez, al tiempo que confirmó que el titular del Ejército, general Martín Balza, "va a continuar al frente de esa fuerza".

El ministro anunció también que el actual subjefe de la Armada, vicealmirante Jorge Enrico, será designado como nuevo jefe del Estado Mayor Conjunto, mientras que el actual jefe de la Casa Militar, vicealmirante Carlos Marrón, reemplazará a Molina Pico.

En la Fuerza Aérea, el comandante de Operaciones, brigadier mayor Rubén Montenegro, sucederá en el cargo a Paulik. A raíz de los cambios, además de los tres jefes que se van, más de una docena de miembros de la Fuerza Aérea y de la Armada pasan automáticamente a situación de retiro.

Al formular los anuncios, Domínguez destacó "la personalidad y el apoyo" que encontró en los jefes salientes y dijo que los pliegos de los nuevos comandantes serán enviados a fines de año al Senado, que debe aprobar los ascensos.

Domínguez le pidió al Presidente el relevo de las cúpulas militares ayer, al finalizar la reunión de gabinete. "No se trata de cambios políticos sino operativos", explicó más tarde el ministro.

Un embate de Domínguez al que Menem puso una objeción

Balza, no: la idea del ministro de Defensa era reemplazar a los cuatro altos mandos militares, pero el Presidente preservó en su puesto al titular del Ejército; una movida que tomó a todos por sorpresa.

El embate del ministro Jorge Domínguez apuntaba, en realidad, a remover a los cuatro máximos jefes militares, pero el Presidente decidió preservar en su puesto al titular del Ejército, Martín Balza, según aseguraron anoche voceros castrenses. Ayer, tras la reunión de gabinete en Olivos, el ministro justificó dichos cambios ante el mandatario en la necesidad de "oxigenar la situación".

En realidad, Paulik estaba en la mira desde que estalló el escándolo de la venta ilegal de armas a Ecuador. Había dicho que si procesaban a alguno de sus oficiales pediría el retiro, pero no lo hizo aun cuando eso ocurrió con el comodoro Nicolás Benza, jefe del Aeroparque de Ezeiza.

-Almirante, ¿usted piensa en renunciar antes de fin de año?

-De ninguna manera, pero todo depende de lo que dispongan mis superiores.

La pregunta fue hecha por este cronista a Molina Pico, en Bariloche, 24 horas antes de que se informara que había pasado a retiro. Queda claro que la renuncia le fue solicitada. Molina Pico, con un estilo académico pero punzante, fue, quizá, quien más criticó la restricción presupuestaria que afecta a las Fuerzas Armadas. Pero también cargaba sobre sus espaldas con el entredicho que mantuvo con el embajador de Francia al defender al capitán Alfredo Astiz.

Promesas

El jefe del Estado Mayor Conjunto, Mario Cándido Díaz, había dicho a sus íntimos, reiteradas veces, que pensaba seriamente en alejarse del cargo. Era conocida su postura reivindicatoria de la lucha antisubversiva (contraria a la de Balza) ya cuando tenía el grado de teniente coronel. Ahora es el turno del almirante Carlos Marrón, hincha de Racing, y del brigadier Rubén Montenegro, ambos excelentemente conceptuados entre sus camaradas de armas tanto en lo personal como en lo profesional.

El ministro Domínguez, sin duda, supo escuchar las voces que llegaban desde dentro de la Armada y de la Fuerza Aérea. Los nuevos jefes son lo que sus subordinados esperan.

Marrón deja la jefatura de la Casa Militar, lugar clave en su actual promoción, según dijeron observadores políticos. Su lugar sería ocupado por un hombre de la Fuerza Aérea.

Al Estado Mayor Conjunto llega el vicealmirante Jorge Enrico, profesional de amplios conocimientos y de una reconocida trayectoria militar.

Los nuevos jefes estuvieron ayer reunidos con Domínguez. Voceros de las fuerzas dijeron que la noticia tomó de sorpresa a todos, a tal punto que no estaban preparados ni los currículum ni las fotografías de los ascendidos. Anoche, en los corrillos militares, los cambios se consideraban como inevitables, aunque se insistía en que si no se solucionan el bajo presupuesto y el desánimo profesional, éstos no lograrán nada.

En la Fuerza Aérea también se alejan el subjefe, Jorge Jiménez, y los brigadieres mayores Horacio Genolet, Arturo Pereira, Ricardo Coletti y Rubén Zini. En la Armada, Molina Pico; Enrico, al Estado Mayor Conjunto, y los vicealmirantes Daniel Fusari, Alfredo Yung, José Heredia, Horacio Reizer y Carlos Rojas Ortiz.

Quien es Jorge Enrico

Vicealmirante Jorge Enrico: egresado de la Escuela Naval hizo el curso de aviador militar y a lo largo de su carrera fue ganando grados y destacados destinos hasta llegar al máximo grado por su especialidad: subjefe de la marina. Al llegar al Almirantazgo, este aviador metódico, comenzó a perfilarse como un hombre con capacidad política y organizativa. Preocupado siempre por el futuro de la institución, supo relacionarse con sectores educativos , políticos y empresariales.

La defensa del hombre y de la mujer de los cuadros navales. Por ello, procuró una reforma militar, por la vía legal y racional, de modo de que la Nación contara con un aparato militar adecuado y con suficiente capacidad disuasiva.

Quienes lo conocen, afirman que su designación en el Estado Mayor Conjunto ha sido un acierto, en virtud de que el organismo de planificación militar precisa de un hombre de sus condiciones personales e intelectuales.

Vicealmirante Carlos Alberto Marrón: más allá ser considerado por sus allegados como un hombre tan afable como inteligente, en la marina siempre estuvo altamente conceptuado, destacándose en sus estudios por estar entre los mejores promedios.

A este barquero, que en la jerga de la fuerza se denomina a los que pertenecen al escalafón naval o personal de flota, comenzó a transformarse en un delfín de la marina desde que, en 1987, se le dio el mando del buque escuela de la Armada, la Fragata Libertad.

En los últimos años, tras su paso por la subsecretaría General Naval, la Dirección de Personal Naval y su actual destino, la Casa Militar de Presidencia, lo llevaron a conectarse con éxito en el ámbito empresarial, político y gubernamental, donde en este último, estuvo en contacto directo con el jefe de Estado, convirtiéndose en un hombre de su confianza.

Brigadier mayor Rubén Montenegro: sereno y firme, pero trato afable, este aviador transportista no se lo relacionaba como parte de ninguna de las internas que en los últimos años predominaron en la institución y que dieron lugar, inclusive, a enfrentamientos que terminaron en escandolosos sucesos. uliá por la compra de respuestas aeronáuticos sin previa licitación.

Siempre se mantuvo al margen de sucesos de repercursión negativa para la fuerza, como la participación de la fuerza en los servicios de rampa y de galpones en el aeropuerto de Ezeiza. Su postura fue ganando el respeto de sus subordinados, por lo que en los últimos tiempos se lo comenzó a nombrar como el hombre con mayor capacidad para profesionalizar la fuerza.

Asumen a fin de mes

Con respecto a los cambios en la cúpula militar, el ministro de Defensa, Jorge Domínguez, aclaró que "son de índole operativa y no política -explicó el funcionario-, ya que se analizó con el Presidente los ascensos y modificaciones en los cargos de conducción para el año próximo. Este es un buen momento para que intervengan los nuevos jefes. Se estima que asuman a fin de mes".

Decisión presidencial

Consultado sobre la situación de Balza, quien continúa en el cargo, el ministro se reservó como único comentario que su permanencia o disponibilidad "es una decisión que le compete únicamente al Presidente". Domínguez aclaró que es usual, cuando cambia un ministro de Defensa, que los jefes militares pongan a consideración presidencial sus pases a retiro.

"Lo único que ha hecho el Presidente es aceptar estas presentaciones de los altos mandos militares", afirmó.

Los pases a retiro fueron aceptados por el Presidente en la media tarde de ayer. Con respecto al reemplazo del jefe de la Casa Militar, cargo que deja vacante el almirante Carlos Marrón, Domínguez señaló que aún "no se ha decidido quién asumirá en su lugar". Al hacer los anuncios, Domínguez habló de la "personalidad y el apoyo" de los jefes salientes y consideró que sus sucesores "están en el momento adecuado para conformar las nuevas cúpulas".

El cambio había sido tema de consulta el 26 de febrero último mientras Menem realizaba una gira por París. En esa ocasión, el Presidente desechó las versiones y dijo que esperaba que todos siguieran.

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