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Fabio Alberti revela la fórmula secreta del paty

El humorista cuenta cómo terminó poniéndose un trailer de comida rápida en San Isidro
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8 de octubre de 2014  • 11:42

"Soy el socio número 8 de la asociación Argentina de Food Trucks", dice Fabio Alberti, vestido con un overol azul, delante de la casa rodante con cocina que transformó en su nuevo chiche preferido. "La encontré en el invierno de 2013 en el taller de mi mecánico José, en Tigre, y después de seis meses de refacción con un chapista la convertí en El Puesto de Fabio." Ahora Alberti combina su trabajo en el teatro (donde está presentando un unipersonal sin título y ensayando una pieza con el director, actor y dramaturgo Pompeyo Audivert) con sus tareas en este carro, que instaló en el Bajo de San Isidro y en un solo sábado a la noche puede llegar a despachar 300 hamburguesas de 150 gramos cada una.

Con nombres inspirados en los personajes más famosos de Alberti ("Boluda con queso", "Beto Tony queso + huevo", "Peperino completa", "Fasulo con hongos"), el rango de precios de sus hamburguesas va de 35 a 60 pesos. Además, el actor vende aquí su salsa de tomate "Peperino Pómoro", que se prepara en Mendoza con tomates, aceite de oliva, ajo, hierbas, sal y pimienta, y cuya receta final fue aprobada por la chef Dolli Irigoyen.

Como todavía no hay una legislación para que los camiones estén en la calle, Alberti puso el suyo, que abre los sábados a la noche y los domingos al mediodía, en un sitio con jardín y mesas comunitarias donde siempre hay música. "Tengo un pen-drive con 20 horas de música: Andrés Landero, Dick El Demasiado, Los Tigres del Norte, Los Tucanes de Tijuana, cumbia rebajada y narcocorridos", enumera. Además, ya tocaron de sorpresa el Cabra de Vega de Las Manos de Filippi, Leo García, Miranda! y Kevin Johansen.

Aunque cuando era joven estudió cocina, en su food truck Alberti cumple un rol más bien inspirador y dice que el secreto de las hamburguesas está en la proporción entre carne y grasa. "Si le ponés condimentos es una albóndiga", sentencia. "Estoy detrás del sabor de la comida, pero no estoy en la plancha. Me muevo relajado, me gusta hablar con la gente y hacer que las personas se conozcan. Podría poner un tarro de mayonesa en cada mesa, pero en vez de eso, si alguien me pregunta, prefiero decirle: «Levantá el culo y buscalo, hacete amigo»."

Por Javier Sinay

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