Un arte con forma de religión

Jorge Búsico
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23 de octubre de 2014  

El arte de juntarse es una religión en el rugby. Más allá de un partido. Esta noche, centenares de personas se juntarán tanto en Villa de Mayo como en Don Torcuato para apoyar y alentar a los jugadores de CUBA e Hindú que pasado mañana afrontarán la final del URBA Top 14. Son momentos muy emotivos y de felicidad, ya que es el último entrenamiento del año; el más importante. Centenares también se juntaron e hicieron volar ayer las entradas, con lo que se presume que al igual que en 2013, el CASI estará repleto.

De tanto juntarse, en los terceros tiempos o en las rondas en los clubes, en 2010 empezó a gestarse una movida cuyo fin terminó siendo la fiesta de juntarse. Todo comenzó con un asado de la camada 1961, organizado por el Topo Martín González en Belgrano Athletic. El ex Puma Alejandro Schiavio, de Pueyrredón, tomó la lanza y con una mesa chica que integraron Ángel Montes de Oca (CUBA), Estanislao Tani Díaz Saubidet (SIC), Marcos Paque Ramallo (SIC), Diego Celazco (Belgrano), Miguel Martín y Herrera (Champagnat) y Luis Orlando (CASI) idearon la reunión de las camadas que cumplen 50 años de vida.

La primera fue en 2011, en el CASI, que a partir de ahí, como ahora con las finales de la URBA, fue el anfitrión de esta movida que contempla que los integrantes de una camada de todos los clubes pasen juntos todo un día. La movida trata de jugar al Touch Rugby (Tocata), de mezclar camisetas, de armar una foto grupal, de una gran comilona y fiesta por la noche y, fundamentalmente, de pasar el legado. ¿Cómo? Invitando a algunos de la camada que sigue para que hagan de referís y comiencen ahí mismo la fiesta del año siguiente.

"Uno piensa que al llegar a los 50 años ya no hará más amigos, pero después de esa reunión te puedo asegurar que tengo muchos más que antes, con los que comparto rugby, comidas y otros deportes", cuenta Montes de Oca, que señala a Lelo Schiavio como el gran motor.

Ignacio Cloppet (CUBA) y Mariano Caillet Bois (Hindú) estuvieron en la organización de la reunión que le siguió, la del 62, y también destacan lo que significó juntarse. Ahora le toca a la 64. Otra vez con el CASI de escenario y a realizarse el sábado 15 de noviembre, desde las 15 y sin hora de cierre. Gonzalo Sternberg, del Atlético, forma parte de la mesa chica y fue de los que estuvieron el año pasado tomando el legado. "El reencuentro con gente de otros clubes es espectacular, porque además vienen algunos que quizá jugaron sólo en los primeros años de Juveniles", sostiene. La primera reunión de la camada 64 fue en Pueyrredón (centro importante en todas las ocasiones) y se pasó por varias cenas en Champagnat y en el CASI, entre otros clubes. Anoche hubo una en Belgrano, donde se ultimaron todos los detalles. Ya hay 33 clubes que anunciaron que estarán el 15, pero los organizadores siguen buscando gente para intentar juntar a más de 300 jugadores que cumplieron o cumplirán medio siglo de vida en este 2014.

Juntarse, ese arte al que el rugby le da forma de religión. Antes y después viene el partido. Ahora, una final.

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