La Coruña: y un día, la revancha llegó

En 1994 perdió el título por un penal desperdiciado en el último minuto; ayer no falló y logró su primera Liga
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20 de mayo de 2000  

LA CORUÑA (EFE).- Finalmente, la revancha llegó. Después del porrazo de 1994, cuando perdió el campeonato por diferencia de goles luego de desperdiciar un penal en el último minuto, Deportivo La Coruña se desquitó y alcanzó el título de la Liga española.

Ayer, por la última fecha, derrotó por 2 a 0 a Espanyol, con tantos de Donato (uno de los tres sobrevivientes de aquel 1994 fatídico, junto con Fran y Mauro Silva) y el holandés Roy Makaay. Y les sacó cinco puntos a sus perseguidores: Barcelona, que empató en su casa 2 a 2 con Celta, y Valencia, que superó por 2 a 1 a Zaragoza.

La fiesta del Deportivo enloqueció a medio Galicia, que salió a festejar a las calles hasta en Santiago de Compostela, la capital gallega. Vale recordar que, si bien el triunfo de La Coruña puede tomarse como un éxito de toda la región, en realidad allí toman al Depor como representante de La Coruña, pues en Santiago de Compostela son hinchas del Compostela, y en Vigo son fanáticos del Celta. Esta vez, parece que haber vencido a los gigantes de Barcelona y Madrid alcanzó para unir a aficiones que, por lo general, se muestran enfrentadas.

Los jugadores mostraron su felicidad con una nota de color: inmediatamente después del partido, los brasileños Djalminha y Flavio Conceição más el camerunés Jacques Songo´o se tiñeron el pelo. "Lo hicimos por una promesa a un amigo", se limitó a contar Djalminha.

Por allí también festejaron los tres argentinos del campeón: Turu Flores, que ayer reemplazó en el segundo tiempo a Makaay; Gabriel Schurrer y Lionel Scaloni, que no entraron.

Este es el primer título de Liga que obtiene el Deportivo, ahora integrante de una selecta lista que incluye a Real Madrid (27 Ligas), Barcelona (16), Atlético de Madrid (9), Bilbao (8), Valencia (4), Real Sociedad (2), Sevilla (1) y Betis (1).

Como para entender qué significa el triunfo de La Coruña en un fútbol dominado por Madrid y Barcelona, valen los siguientes datos: los únicos dos títulos que había obtenido en su historia eran la Copa del Rey 94/95 y la Supercopa española del mismo período. Además, después de haber sido fundado en 1906, jugó sólo los últimos 66 años afiliado a la Federación Española y estuvo más tiempo en Segunda que en Primera: actuó 37 años en Segunda, 29 en Primera, uno en Segunda B y otro en Tercera.

El nombre oficial del nuevo campeón español es Real Club Deportivo A Coruña SAD. Como lo demuestra la sigla del final, no es una institución social sin fines de lucro, como lo son los equipos de fútbol en la Argentina, sino una sociedad anónima deportiva.

Su entrenador es el guipuzcoano Javier Iruretagoiena Amiano, quien, como todo buen español, "juega" con seudónimo: él es, para todo el mundo, Irureta, más corto y más fácil.

Con él, La Coruña no sólo entró en la historia del fútbol español, sino que, además, cambió el rumbo de los entrenadores campeones en España: desde 1986 que un español no conducía al ganador. Luis Molowny había sido el último, al dirigir al Real Madrid campeón de la temporada 85/86.

Irureta y sus jugadores fueron a festejar al punto de reunión de los éxitos coruñistas: la plaza de Cuatro Caminos. Hacia allí se dirigieron todos en un ómnibus, directamente desde el estadio de Riazor, donde vencieron a un Espanyol que les hizo muy poca fuerza.

Cuatro Caminos resultó, al cabo, el epicentro de una locura que esperó 94 años, pero que se hizo obsesión desde el subcampeonato de 1994. Ayer, el recuerdo del aquel SuperDepor de Bebeto empezó a cicatrizar las heridas.

Una historia que arrancó con el mítico SuperDepor

LA CORUÑA (EFE).- No es lógico que de una ciudad de 230.000 habitantes, como La Coruña, salga el campeón de un fútbol dominado por los colosos Madrid y Barcelona. Por poderío económico y deportivo, por peso de los dirigentes, por historia, por tradición, por influencias, por lo que sea...

Deportivo La Coruña, equipo más acostumbrado a jugar en Segunda que en Primera, empezó a asustar a los grandes en 1994, cuando quedó a un paso de la gloria. Entonces, el yugoslavo Miroslav Djukic desperdició a un minuto del final, en la última fecha, un penal que hubiera interrumpido la seguidilla de triunfos del Dream Team de Barcelona, dirigido por Cruyff. Aquel disparo se lo atajó un tal González, arquero de Valencia.

Y por diferencia de goles, Barcelona siguió de juerga y La Coruña, al que por su juego preciosista se lo llamaba SuperDepor, desperdició el mejor campeonato de su historia. Desde entonces, La Coruña siempre partió como candidato.

"Cuando perdí el título en el 94 me di cuenta de que había perdido mucho -recordó Fran, después de teñirse el pelo de azul-. Ahora estoy empezando a ver cuánto significa un triunfo. Esto se lo debemos a Lendoiro (el presidente), que tomó al equipo en Segunda, y al SuperDepor, que nos forjó una mentalidad para competir con Barcelona y Real Madrid."

Otro de los "teñidos", Donato, también recordó al equipo del 94, el que tenía a Bebeto como figura y goleador: "Le dedico el campeonato a aquel equipo. La trayectoria de esta institución siempre estará marcada por aquella plantilla".

Lendoiro no se perdió la oportunidad de hacer dedicatorias:"Es para todos los españoles y para los gallegos que están fuera del país".

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