Catálogo de meditación

Crédito: Corbis
Distintos métodos para aquietar la mente y entrar en contacto con tu verdad interior.
Daniela Chueke Perles
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12 de noviembre de 2014  • 00:00

Existen muchas definiciones, ideas y supuestos sobre lo que significa meditar, pero, en general, todas estas nociones, por diferentes que sean y por distintos que sean sus orígenes, coinciden en que la meditación es útil para quienes sienten la necesidad de comprender la naturaleza de la mente.

Por eso, cuando empezás a tener la sospecha de que no te hace bien estar permanentemente batallando con un montón de pensamientos, puede ser de ayuda empezar a meditar. Si sentís que necesitás encontrar paz, vivir mejor, generar más alegría, la meditación puede aportarte un cambio de perspectiva.

De qué se trata meditar

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Meditar hoy, en el siglo XXI y en Occidente, se convirtió en una práctica muy difundida. Ya sabemos que es una de las tantas herramientas que podemos aprender para mejorar nuestra calidad de vida e incluso, probablemente, usamos en ciertos momentos algunos de los ejercicios que se conocen para aquietar la mente, sin percibir que en realidad lo que hacemos es meditar. ¿Ejemplos? En el momento de la relajación después de una clase intensa de gimnasia, cuando tu profe te va diciendo con voz suave que aflojes cada parte de tu cuerpo; durante determinadas posturas de yoga, cuando repetís el om; o cuando instintivamente en medio de un viaje en subte, al volver del trabajo, decidís cerrar los ojos para abstraerte del entorno y descansar un poco antes de llegar a casa.

Es que de eso se trata todo esto: la meditación no es una práctica exclusiva para quienes buscan apartarse de la vida mundana. El estereotipo del monje ascético en la cima del Himalaya no es más que eso: un estereotipo. Tampoco es una religión. Aunque, efectivamente, muchas religiones, tal vez la mayoría, proponen prácticas meditativas a las que llaman contemplación.

En definitiva, de lo que se trata y lo que todos los métodos tienen en común es permitir el desarrollo de una mirada interior, una habilidad para discernir entre los pensamientos y la mente y la plena conciencia de estar viviendo en el momento presente.

Distintos caminos, el mismo fin

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Hay muchas técnicas de meditación que te pueden ayudar a descubrir tu estado de quietud, a alcanzar un estado de paz duradero que te fortalezca el ánimo para afrontar los desafíos de todos los días y, en última instancia, a ser capaz de expandir tus estados de conciencia.

¿Por qué tanta variedad? ¿Serán inventos? ¿Será que alguna de todas es la posta? Sí y no. Porque, en todo caso, la meditación es una sola y el resultado depende más del compromiso, interés, intención de cada practicante que de la técnica en sí. Lo que la variedad de técnicas, métodos, instructores o maestros te permite es la opción de encontrar un espacio en el que vos te puedas sentir cómoda y que se adapte a tu nivel, a la distancia que tenés que recorrer para unirte al grupo de meditación, a lo que querés pagar o a la filosofía que más te cierra. En definitiva, la meditación no se trata de una técnica sino de una búsqueda espiritual.

Meditás porque querés tener conciencia plena de lo que realmente significa tu existencia.

Y como la respuesta a esta incógnita es demasiado lejana y difícil de alcanzar –tené en cuenta que esa es la pregunta que se vienen planteando los filósofos de todas las épocas–, recurrimos a la meditación con el objetivo máximo de que en algún momento alcanzaremos el llamado despertar, un estado al que solo llegaron los grandes iluminados como Buda, Jesús y Moisés, que nos permita entrar en contacto con la verdad profunda de la vida.

1. Vipassana

En sánscrito, significa "ver las cosas como realmente son" y es una de las técnicas de meditación más antiguas de la India. Fue creada por Buda hace 2500 años y se la considera la esencia misma de todos los otros métodos. El ejercicio básico consiste en sentarse en posición de loto, con ojos cerrados, y comenzar a percibir cómo se produce naturalmente la respiración, para después concentrarse en el paso del aire a través del abdomen que se relaja. De ese modo, el cuerpo y la mente se tranquilizan y se favorece la entrada a un estado de claridad.

2. Budista tibetana

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De las tradiciones budistas, es la más practicada en Occidente, es la que sigue al Dalai Lama como el bodhisattva o maestro. Mediante distintos rituales, busca la transformación de la mente a lo largo de un proceso progresivo de realizaciones. La meditación es la vía para establecer nuevos patrones simbólicos y psicológicos y aumentar la comprensión de la realidad a niveles profundos. Hay una intención de brindar energía a todos los seres. Al inhalar, se ruega para que todos estén libres del sufrimiento, y al exhalar, se pide que alcancen la felicidad.

3. Zazen

Es la práctica del budismo zen. Es un aprendizaje a través del silencio que busca devolver la condición de bienestar natural del cuerpo y el espíritu. Lo primero es quitarte el calzado, abrigos y accesorios, dejarlos en orden para despojarte de la calle y entrar espiritualmente al lugar de práctica. Allí, junto con otros meditadores, cada uno se sienta frente a la pared, con las piernas cruzadas, la espalda derecha y el mentón recogido, la respiración tranquila y profunda, el espíritu despierto, siguiendo el ritmo respiratorio y observando el fluir del pensamiento.

4. Trascendental

Está basada en la tradición védica de iluminación de la India, y hace 50 años Maharishi Mahesh Yogi la introdujo en Occidente, donde se popularizó por ser simple, natural y poder realizarse sin ningún esfuerzo. Se practica durante 20 minutos dos veces al día, sentándose cómodamente con los ojos cerrados y a largo plazo, y restaura el conocimiento y la experiencia de estados más elevados de conciencia. Se realizaron más de 600 estudios de investigación en más de 200 universidades y centros de investigación como Harvard, UCLA y Stanford que avalan sus beneficios.

5. En movimiento

La danza es la forma artística más antigua; antes de que el hombre expresara su experiencia de vida a través de elementos, lo hizo con su propio cuerpo, en muchas situaciones de pasaje en la vida: ante un nacimiento, la muerte, para lograr estados superiores de conciencia e incluso para meditar. La danza meditativa más antigua es la sufí, que buscaba el estado de éxtasis dando giros sobre el propio eje, bailando al ritmo de la música para encontrar el hara. La danza de los cinco ritmos de Gabrielle Roth, el contact improvisation y otras escuelas también facilitan la meditación.

6. Mindfulness

También conocida como "atención consciente", esta técnica adaptada de la meditación budista tiene la psiconeuroendocrinoinmunología como base y aplicación médica ya que sus efectos fueron medidos científicamente. El doctor Richard Davidson, investigador líder en este campo, mostró que su práctica activa el área prefrontal izquierda del cerebro, donde se encuentran las emociones positivas. También ayuda a estar en el presente, el único lugar donde se puede ser verdaderamente feliz, sin rumiar acerca del pasado ni soñar con el futuro.

7. Kundalini

Se llama así a la energía representada por una serpiente que recorre el cuerpo y la mente: duerme enroscada en el muladhara (primero de los chakras o centro raíz). Mediante movimientos corporales, se busca despertar esta serpiente para que ascienda y llegue a la elevación del ser. Consta de cuatro fases, dos de movimiento en que el cuerpo se sacude y baila dejándose llevar por el impulso y dos de quietud, primero en posición de loto para recuperar la calma, la respiración pausada y la observación, y finalmente recostada en el piso, donde el cuerpo se relaja para volver al estado de vigilia.

8. Con mudras

"Chakra" significa "rueda" en sánscrito y define los lugares del cuerpo que activan distintas emociones y experiencias. Los mudras son posiciones de las manos que activan la energía de cada chakra. Cuando se acompaña con sonidos, cantados o escuchados, la apertura de cada centro es más intensa. Distintas músicas activan cada uno de tus chakras, desde el básico o raíz hasta la coronilla o mente superior, en un recorrido por todos los centros energéticos del cuerpo que te lleva a la elevación y a la vivencia de unión con el todo.

9. Guiadas

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Las grabaciones con la voz de un maestro que guía el proceso resultan la solución más eficaz para poder meditar cuando no se tiene suficiente experiencia. Son también prácticas si una quiere llevarlas en algún dispositivo y escucharlas con headphones tanto en un colectivo como en un avión (preservada de otros ruidos). Estas experiencias conducen la atención y, así, se logra disminuir otros pensamientos: nos traslada desde el nivel corporal hasta el nivel del espíritu y hace que el viaje espiritual sea más fluido y rápido.

10. Con mandalas

Los mandalas son dibujos sagrados que representan la estructura del universo. Según Carl Jung, representan la totalidad de la mente, tanto el consciente como el inconsciente, y las formas geométricas sagradas de estos dibujos se encuentran arraigadas en el subconsciente colectivo. Al contemplar y también al dibujar estos diseños, se realiza una meditación activa en la que la forma circular del dibujo resulta un instrumento que te guía a la concentración, la relajación y la unidad del ser. Otro de los beneficios es que activa la creatividad.

11. Gourishankar

Es una combinación de respiraciones enérgicas que permiten liberar el dióxido de carbono con un ritmo de respiración normal. Esta técnica se atribuye a Osho y se recomienda hacerla en grupo, guiados por un maestro o instructor experimentado que sepa acompañar a los meditadores con respeto de los tiempos de sus procesos internos. El primer paso es inhalar y exhalar en forma enérgica, luego mirás una vela encendida durante quince minutos permaneciendo en quietud, después caminás con los ojos cerrados y finalmente te relajás en el suelo acostada boca arriba.

12. Con mantras

Los mantras son sílabas o grupos de sílabas sin un significado determinado pero con un sonido que provoca una vibración con poder para concentrar la mente y provocar cambios a través de su repetición constante. La palabra "mantra" proviene del sánscrito y quiere decir "liberar la mente". Se recita en voz alta o baja, de forma rítmica y repetitiva de modo que su sonido y su vibración se puedan percibir. A medida que se repite el mantra, su significado literal se desvanece y queda solamente el efecto sonoro y tranquilizador dentro de la mente.

¿Dónde practicar?

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Si te interesó algún método, googlealo a ver si encontrás otras opciones cercanas a tu casa.

Centro Vicente López de la Asociación Argentina de Meditación Trascendental

Dirección: Melo 1350, Vicente López.

Más info: www.facebook.com/mtvicentelopez.

Zen Ermita de Paja Centro de Estudios de la Cultura Oriental (zazen)

Dirección: Estomba 1416. Tel.: 4552-1883.

Más info: www.zazen.com.ar.

Jardín Mahayana Kagyu Tekchen

Dirección: Av. Melián 2171. Tel.: 4543-4925.

Más info: www.kagyuargentina.org.

El Arte de Vivir (guiadas y con mantras, sahaj samadhi)

Varias sucursales en todo el país.

Más info: www.artofliving.org/ar-es.

Valletierra (Vipassana y otras)

Dirección: Costa Rica 4562. Tel.: 4833-6724.

Más info: www.valletierra.com.

Fundación Columbia de Conciencia y Energía (Mindfulness)

Dirección: Jorge L. Borges 2020. Tel.: 4775-2172.

Más info: www.fundacioncolumbia.org.

¿Te gusta meditar? ¿Qué tipo de meditación hacés? Te recomendamos también la Sanación Energética y los cristales .

Expertos consultados: Dr. Sebastián Díaz Varela, Instructor de MT ( diazvarela@gmail.com ). Ryunan Bustamante Zenji, Monje soto zen ( info@zazen.com.ar ).

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