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Pat Martino: "El jazz es la habilidad de ser libre"

De visita en Buenos Aires para tocar en el Festival Buenos Aires Jazz, el guitarrista que nació dos veces reflexiona sobre su vida
Mauro Apicella
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19 de noviembre de 2014  

La agenda sudamericana de conciertos y clínicas del guitarrista Pat Martino está completa. Hay funciones y clases magistrales en Córdoba, La Plata, Santiago de Chile, Montevideo y aquí, donde hoy abrirá una nueva edición del Festival Buenos Aires Jazz. Después, más actividades en su ciudad natal, Filadelfia. Nada mal para un hombre que nació en 1944 y tiene unos 34 años. Sí, es cierto, estos números no cierran. Hay muchas cosas que no cierran en la vida de Pat Martino. Pero, evidentemente, por la tranquilidad con la que reflexiona, habla de su vida y de su música, y atraviesa con la mirada el vidrio de la recepción del hotel porteño donde está alojado, para observar qué pasa allá afuera, no pretende darle cierres definitivos a nada de su historia. Saquemos otra vez la cuenta. Tiene 70 años, nació en 1944 con una afección cerebral. En 1980 fue sometido a dos operaciones que lo dejaron totalmente amnésico.

Hace 34 años nació un nuevo Pat; ese que por predestinación volvió a convertirse en el genial guitarrista que había sido y que había influido con su estilo en el mundo del jazz (quizá después de 1980 lo hizo de otra manera); ese que por opción personal se transformó en un ser humano diferente, que cambió su manera de pensar y hasta la tonalidad de su voz, al hablar. "No siento el pasado y no pienso demasiado en el futuro. Desde la operación me enfoco en cada momento. Creo que, como le pasa a tanta gente, antes estaba preocupado por el mañana, tratando de ser lo que no había sido en el pasado. Pero todo cambió drásticamente."

En las dos vidas de Pat Martino están las marcas de un hombre que disfruta sus 70 años y cada día como si fuera el primero o el último, más allá de que en su haber figuren 26 discos (además de 50 grabaciones para otros artistas), colaboraciones con varios de sus pares que son grandes figuras del jazz y la codificación de un método denominado "Conversion to minor", que aplicó en su manera de tocar.

-Es muy interesante el documental sobre su vida, Martino Unstrung: A Brain Mystery. ¿Realmente se sintió "desencordado" (unstrung) como una guitarra sin cuerdas? Es una imagen muy fuerte para un guitarrista exitoso.

-Bueno, en realidad hubo muchas otras cosas, muy primarias, que debían volver a crecer en ese momento. Como una semilla que usted pone en tierra para que crezca y florezca. Antes de la operación, mis dificultades físicas y mentales eran un verdadero problema. Desde la operación pienso que lo realmente importante es lo que pasa en este momento.

-¿Además de ser el título de su autobiografía, Here and Now (aquí y ahora) es una frase que toma como concepto o como filosofía?

-La palabra filosofía es divertida en cierto sentido. Es una profesión, también tiene que ver con una cultura o una doctrina. Lo cierto es que hay que trascender todo eso en verdades muy simples. En la clase que di anteayer, por ejemplo, hablamos de la polaridad, de los opuestos, que significa dos caras de la misma moneda. Hombre y mujer, nacimiento y muerte. En música, mayor y menor. Ascensos y descensos.

-Se puede hablar de polaridad con el antes y el después de su operación.

-Sí. Absolutamente. Antes de 1980 yo me identificaba como músico de jazz, como guitarrista norteamericano, de Filadelfia. Y elegía todo eso porque era lo que me resultaba más cómodo. Mucho más que cualquier otra cosa.

-Debió aprender dos veces muchas cosas. ¿La segunda tomó distintos caminos para ese aprendizaje? Para tocar la guitarra, por ejemplo.

-No tanto. Eso fue algo intuitivo desde el principio, como la empatía que tiene un niño con un juguete. La guitarra nunca fue un artefacto. Nunca vi la música como un artefacto, sino como un lenguaje universal.

-Hace algunos años el luthier Bob Benedetto diseño la guitarra Pat Martino. ¿Cómo quería usted que fuera?

-Como un traje hecho a mi medida. Que estuviera en perfecto balance conmigo. Pensé en la longevidad de la madera y en otros elementos, pero también está la magia de Benedetto. Eso habría que preguntárselo a él.

-La casa Gibson hizo una guitarra Pat Martino Custom. ¿Cómo recibió usted la propuesta?

-Diseñé ese modelo hace más de treinta años. Cuando te invitan para algo así es muy lindo, pero uno no toma conciencia del valor real.

-¿Y la opinión de otros músicos? Pete Townshend [guitarrista de The Who] fue muy elogioso de su estilo en el documental Unstrung?

-Estoy encantado con eso. Le da un gran valor a lo que hago. Pero le voy a ser sincero: es el mismo sentimiento que tengo cuando salgo de mi casa, en Filadelfia, me encuentro con mi vecino y me pongo a conversar con él. En ese sentido, Peter Townshend sería como mi vecino. Y es maravilloso encontrármelo. La profesión no es lo más importante. Lo importante es el ser humano y los momentos que uno comparte. He reflexionado sobre muchas cosas, pero creo que lo significativo es la unificación de todo eso.

-¿Cómo ve al jazz de la actualidad?

-El jazz es la decisión que voy a tomar y la improvisación. Es como decidir: voy al buzón de correo que está en la esquina o salgo a dar una vuelta y dejo la carta en cualquier buzón que encuentre por ahí. Jazz es la habilidad de ser libre, en términos de expresión, en determinados momentos. Para ser específico en cuanto al entorno, hay algo muy común, no sólo en el jazz, sino en muchos lenguajes musicales: el entretenimiento. Mucha gente quiere entretenerse con jazz, clásica, rock, blues o country. Por eso es difícil de responder esa pregunta. Veo la música como una experiencia mayor, con propósitos más profundos que el entretenimiento.

-¿Así era en la década del 60 cuando comenzó a grabar sus primeros discos?

-No, no era así. De todos modos, hay que tener en cuenta que la percepción de un niño o un joven no es la misma que la de un adulto. En los sesenta, mi definición de jazz era el éxito según la revista Downbeat. El álbum del año. Las críticas. Cuántas estrellas te daría Leonard Feather por tu álbum. Me interesaba tocar con guitarras caras. Mi percepción era a través de los ojos de mi ego. Tan diferente de lo que es ahora.

-¿En esos años los músicos eran más creativos o existía una escena de mayor experimentación?

-No. La creatividad está siempre presente. Creo en el entorno y en el estado del arte. El jazz en los sesenta era un evento compartido entre músicos y público. Estaban integrados. Eso, con el tiempo, cambió. Los músicos comenzaron a subir a escenarios de grandes auditorios y a estar separados de la gente. Ésa es la principal diferencia entre esa integración cultural y cierta mecanización que vino después. Esa cultura no existe más. Ahora hay una generación más joven que trata de repetir aquellas experiencias, pero no son muy auténticas. ¿Cuál es el problema? En mi opinión es que se le presta más atención al pasado que al presente. Sería más eficaz concentrarse en el día de hoy.

-Su presente es un trío de guitarra, batería y órgano Hammond.

-Sí, por razones prácticas. Es más barato que un cuarteto [se ríe].

-¿Y contratar a un tecladista es más barato que a un bajista?

-[Otra vez se ríe]. Bueno, no es eso. Un tecladista de Hammond B3 debe ser un maestro de ese instrumento, que tiene un feeling propio. Hay que encontrar al músico adecuado para esto. Porque el trío de Hammond requiere una compenetración muy especial. Lo elijo por varios motivos. Y es mucho más que un baterista y un organista convocados por mí. Somos tres personas que queremos hacer algo juntos.

Agenda del día

Pat Martino Trío

Hoy, a las 20.30, en la Usina del ARte, Caffarena 1.

El guitarrista será el encargado de la apertura de esta edición del festival que se desarrollará hasta el 26 de este mes. En este concierto estará acompañado por Pat Bianchi (órgano Hammond) y Carmen Intorre (batería). Entradas desde 80 pesos. Un par de horas antes, a las 18, Martino ofrecerá una entrevista abierta y gratuita, con Diego Fischerman.

Cruces I

Hoy, a las 22. café vinilo, gorriti 3780.

Peter Rom, Martin Eberle (Austria) y César López (Cuba) + Horacio Fumero y Pepo Bianucci (Argentina). Entrada: $ 80.

Cruces II

Hoy, a las 22. Thelonious, Salguero 1884.

Andreas Schaerer (Austria) &Gauthier Toux (Francia) + Arturo Puertas &Bruno Varela (Argentina). Entrada: $ 80.

Eloy Michelini

MAÑANA, a las 21. Usina del Arte, Caffarena 1.

El músico ofrecerá, junto con su cuarteto, música de John Coltrane.

Unplugged

MAÑANA, a las 19. Usina del arte. sala de cámara

Con Mike del Ferro &Ricardo Cavalli. Gratis.

La Jam

MAÑANA, a las 22. Parque centenario, Ángel gallardo y marechal

Gilespi y Amigos. Gratis.

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