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Invertir en juventud

El paso del tiempo pesa. Los tratamientos no invasivos y las cirugías ganan cada vez más adeptos. Se busca, antes que nada, rejuvenecer, quitarse los signos de la edad y mejorar la apariencia física. La Argentina es el cuarto país de América con más consultas y está a la vanguardia
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20 de noviembre de 2014  

El mercado de los tratamientos de juventud en la Argentina está en auge y según los expertos, el país se posiciona en el cuarto puesto en América por consultas y procedimientos realizados, detrás de Estados Unidos, Brasil y Colombia. Si bien no existen estadísticas oficiales sobre cantidad de intervenciones quirúrgicas y no quirúrgicas que se realizan en el país, se calcula que se gastan 9 mil millones de pesos por año en verse más jóvenes, cifra similar a la que se registra en España. Estados Unidos lidera el mercado con 12 mil millones de dólares invertidos el año último en tratamientos y operaciones.

La tendencia en la Argentina es optar por los procedimientos no quirúrgicos: el deseo de verse más jóvenes es fuerte, pero se retrasan las operaciones todo lo posible. Uno de los factores es el económico: un tratamiento en gabinete cuesta entre 2 mil o 3 mil pesos (una aplicación de toxina botulínica, por ejemplo), mientras que las cirugías no bajan de 30 mil pesos.

"El mundo va hacia lo no invasivo. En la Argentina, un 70% elige lo no quirúrgico y un 30% las operaciones. Muchas mujeres con hijos no quieren someterse a una anestesia por miedo a que les pase algo. El hombre, por el contrario, quiere la operación, no elige hacerse tratamientos. Viene, toma la decisión y no lo consulta", dice Carolina Schneider, cirujana plástica y directora del centro de estética Libelle.

"La gente se informa mucho más. Hoy tenemos la misma tecnología que en el exterior. Son las mismas marcas de equipos y proveedores, y un muy alto nivel profesional", dice el Dr. Mario Fuks, médico dermatólogo y director del centro de medicina estética MyD. La Dra. Velia Lemel, dermatóloga y directora de Piel y Láser, añade: "Hoy nadie quiere renunciar a las pequeñas mejoras que ofrecen las técnicas vanguardistas. Las pacientes piden retoques discretos que les permitan una rápida incorporación a la vida social y laboral".

Entre las expectativas y los deseos de los pacientes y la realidad de los resultados, hace falta mucha sensibilidad médica y una orientación correcta y clara. "Hay casos que son quirúrgicos y casos que no. Algunos tratamientos no se pueden reemplazar y entonces se debe optar por una operación, como en el caso de los implantes mamarios", dice Fuks.

¿Qué buscan? "La persona que viene al consultorio de dermatología quiere un rejuvenecimiento sutil, sin cambios drásticos. Pero si uno ve que hay mucha flacidez u otros problemas graves hay que derivar al cirujano", dice la Dra. Laura Mijelshon, del centro Piel y Estética. Lo mismo sucede si las expectativas son irreales. "Cuando se percibe esto debe considerarse una contraindicación absoluta. Los procedimientos no invasivos suelen tener los resultados buscados, pero no son mágicos -dice el Dr. Raúl Pinto, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina Estética-. Esto, que es tan sencillo de entender, suele ser el principio de un fracaso terapéutico."

A la hora de elegir entre la inmensa oferta que hay en el mercado, los médicos dicen que no todos los tratamientos son adecuados para cualquiera. "Un producto o técnica no es bueno o malo en sí mismo. Sus beneficios o perjuicios tienen que ver con cada persona: edad, tipo de piel, grado de avance de la patología, daño social y emocional", opina la Dra. Leyla Abboud, médica clínica especialista en estética. En ese sentido es importante no generar falsas expectativas. "Las mujeres vienen a comprar un servicio intangible. Es difícil saber cuál es su deseo real, y por ello hay que ser muy claro con respecto a los resultados que obtendrán", añade Fuks.

Los expertos consultados concuerdan en que hay cada vez más mujeres jóvenes que comienzan a realizarse tratamientos, incluso adolescentes, que consultan por celulitis, que afecta a casi todas y puede mejorar muchísimo con los nuevos equipos. Fuks recuerda: "Hemos tenido consultas de chicas de 22 o 23 años que quieren ponerse toxina botulínica. En general, salvo casos en que sea estrictamente necesario, tratamos de disuadirlas".

A partir de los 30, el organismo produce la mitad de colágeno que en la adolescencia. La dermis o segunda capa de la piel, que se compone en un 70% de esta sustancia, pierde flexibilidad y envejece. "La edad para empezar un tratamiento antiage depende de cada paciente, ya que cada persona envejece a su ritmo. Sin embargo, como promedio, los 30 son una buena edad para comenzar a prevenir", dice Lemel.

"Los tratamientos no invasivos permiten, de forma gradual y progresiva, combatir los primeros signos de envejecimiento, como arrugas, manchas, y mejoran en general la calidad de la piel", dice el Dr. Sergio Korzin, cirujano plástico y director de Lasermed. Y la Dra. Débora Kaplan, del Centro Chouela, agrega: "Cada vez es más frecuente la consulta a edades tempranas y para prevenir. Hay que tener en cuenta que se sumaron muchas alternativas terapéuticas que animan a realizar tratamientos y a cuidarse".

Los más pedidos

Las inyecciones de toxina botulínica, más conocida por una de sus marcas comerciales, Botox, encabezan la lista de los tratamientos faciales más pedidos, tanto a nivel mundial como en la Argentina. Esa toxina actúa sobre la placa neuromuscular provocando la relajación del músculo y, como consecuencia, quita las arrugas de expresión. "La gente la elige porque es instantánea. El consumidor quiere algo ya, y el costo que está dispuesto a pagar es alto -dice Fuks-. En quince días te sacaste esa arruguita que tanto te molestaba."

Hay un mito a desterrar: la toxina botulínica no hincha ni rellena, sino que disminuye la fuerza de contracción muscular. "Hace unos diez o quince años se veían caras rígidas, pero eso hoy ya no sucede porque se mejoraron las dosis y los lugares de aplicación", explica Mijelshon. Los niveles de toxina que se inyectan también dependen del médico tratante. "Es bueno conservar una linda expresión. Cada médico tiene su criterio, algunos son más sutiles que otros. En mi caso no me gustan las caras paralizadas", sostiene Fuks.

En tratamientos faciales no invasivos también están en boga los rellenos con ácido hialurónico, una sustancia natural, responsable de la humectación y el sostén de la piel. Las ventajas: duran de 6 a 9 meses y son totalmente reversibles, a diferencia de lo que sucede con los rellenos de metacrilato o poliamida, que si bien están permitidos para uso facial permanecen para siempre.

"Hoy la moda es agregar volumen, porque así las arrugas se atenúan", dice Schneider. La contraparte quirúrgica son los lipoinjertos, una cirugía menor que rellena arrugas con la grasa del propio cuerpo de la paciente, y se reabsorbe parcialmente.

"La tendencia es combinar: en el tercio superior de la cara, inyecciones de toxina botulínica; para la parte media de la cara, que se desinfla con la edad, recreación de los pómulos mediante rellenos, y en el tercio inferior, que sufre mucha pérdida de hueso y de contraste, sobre todo en la mandíbula y el mentón, el mini lifting. A veces, si el caso no es tan grave, la radiofrecuencia, que estimula el colágeno y tensa la piel, funciona bien", agrega Mijelshon.

A la hora de recurrir al quirófano, las argentinas siguen pidiendo lifting -si bien disminuyó mucho con el surgimiento de los tratamientos en gabinete-, rinoplastia y cirugía de párpados, que es una zona muy delicada. "La cirugía produce cambios más drásticos, una mejoría del 80 al 90 por ciento. En el área de párpados aconsejo no tirar el dinero en otros tratamientos, porque no funcionan", agrega Schneider.

Una de las novedades en tratamientos para la cara es Ultherapy, un no invasivo y sin posoperatorio que utiliza tecnología de ultrasonido microfocalizado para tratar la piel flácida. Mediante la estimulación de la regeneración del colágeno promete reafirmar y tensar las zonas con mayor flacidez, como cejas, párpados, mentón, cuello y escote. La radiofrecuencia que elimina la flacidez de la piel, y el plasma rico en plaquetas que se aplica en forma de microinyecciones para estimular la formación de colágeno, también están entre los más pedidos.

A nivel corporal, los preferidos son la criolipólisis o Coolsculpting, que utiliza el frío para destruir adiposidad y promete hasta un 40% de reducción de adiposidades, y el Ultrashape, que logra el mismo efecto a través del ultrasonido.

"Para el tratamiento de la flacidez y la celulitis, Velashape es el preferido, porque da resultado en pocas sesiones", agrega Korzin. Si la idea es entrar al quirófano, los procedimientos más realizados son la lipoescultura, los implantes mamarios y la dermolipectomía, muy pedida para la piel floja del abdomen después del parto.

Turismo estético

El tipo de cambio y la disponibilidad de los mismos tratamientos y equipos que son tendencia en Estados Unidos y Europa atrae cada vez más a pacientes extranjeros a nuestro país. "En Chile, Uruguay y Brasil, la medicina estética es muy cara. La toxina botulínica es para los extranjeros un regalo en nuestro país, y las cirugías también. Es que en Estados Unidos un lifting cuesta 30 mil dólares, mientras que acá, 10 mil dólares", detalla Schneider.

Los tiempos cortos de recuperación también son parte del atractivo. "Hoy, en una sesión o dos se obtiene el resultado que se busca: los turistas vienen por un par de días y aprovechan para pasear", agrega Fuks.

Precauciones y seguridad

"Se debe desconfiar de las soluciones mágicas baratas. La relación entre calidad y precio es directa -dice Korzin-. El secreto dentro de este gran boom es saber distinguir factores clave como la seriedad médica, la idoneidad profesional, los niveles de seguridad y calidad que ofrece el lugar, y los aparatos que se utilizan."

La responsabilidad del paciente será también informarse de contraindicaciones, precauciones y recomendaciones a seguir. Para eso existen organismos como la FDA, de Estados Unidos, y la Anmat en la Argentina, que responden dudas. La consulta médica es fundamental, y todos los expertos concuerdan en que no se deben hacer estos tratamientos durante el embarazo ni la lactancia.

Otros tratamientos para la cara. Relleno con ácido hialurónico: da volumen y minimiza arrugas. Desde $ 3500, en Centro Piel y Estética. Plasma rico en plaquetas. Estimula la regeneración de la piel y da lozanía. Tratamiento facial: $ 4815, en Lasermed.

Celulitis.Vela Shape III. Reduce adiposidad, estimula el colágeno, mejora la circulación. Desde $ 3500 la sesión en M&D Dermacycle.

Nariz. Rinoplastia. Operación quirúrgica que resuelve problemas estéticos de la nariz, $ 28.000, aproximadamente, en Lasermed (Dr. Korzin).

Cola . Coolsculpting. Criolipólisis. Destruye los cúmulos de grasa localizada. Desde $ 9200, en Dra. Velia Lemel, Piel y Láser.

Brazos . Ultracavitación más mesoterapia profunda. Disuelve y modela zonas con adiposidad localizada y tensa la piel. Cuatro sesiones, desde $ 3200, en Centro Piel y Estética

Cara . Ultherapy. Lifting no quirúrgico, desde $ 27.200, en Velia Lemel, Piel y Láser. Toxina botulínica. Borra arrugas de expresión. Desde $ 3000 en M&D Dermacycle.facial; $ 4815, en Lasermed.

Lolas . Operación con prótesis de siliconas. Desde $ 35.000, Dra. Schneider, Libelle.

ASESORARON: Dr. Mario Fuks, Dra. Velia Lemel, Dra. Leyla Abboud, Dra. Laura Mijelshon, Dr. Raúl Pinto, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina Estética; Dra. Carolina Schneider, Dr. Sergio Korzin, Dra. Débora Kaplan. DIRECCIONES: www.pielyestetica.com, www.libellestetica.com.ar, www.dravelialemel.com.ar, www.lasermed.com.ar, www.dermacycle.com.ar, www.leylaabboud.com.ar.

PRODUCCIÓN: asistente: Maru Hardy. Asistente de fotografía: Patricio Campini y Sofia Almasqué Make-up: Victoria Stafforini para Estudio Novillo con productos YSL. Pelo: Luis Fernando García para Civiles. Modelos: Florencia Baldi (Civiles), Giuliana Demaria (Piñeyro). AGRADECIMIENTOS: Caro Cuore, Claudia Adorno, Falabella, Morph y Neoda.

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