Caso Carrasco: aún quedan muchos puntos oscuros

Oficiales: las hipótesis del fiscal Barba apuntan a una extensa red de ocultamiento; están imputados un general un mayor médico y tenientes coroneles.
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19 de abril de 1996  

Pese al juicio y a las tres condenas por homicidio buena parte de los hechos que rodearon la muerte del soldado Omar Carrasco permanece en tinieblas.

Sin embargo la causa de los encubrimientos que ahora se investiga en Zapala exploraría hipótesis que de confirmarse revelarían una historia más macabra: una agonía más prolongada que los 90 minutos admitidos hasta ahora una asistencia médica o paramédica clandestina otros asesinos o cómplices que se agregarían a la nómina actual o la modificarían y una red de ocultamientos que difícilmente se montó sólo para proteger a los condenados: el subteniente Ignacio Canevaro (a 15 años) y los ex soldados Cristian Suárez y Víctor Salazar (a 10 años).

Luchando contra inexplicables filtraciones en el mismo juzgado federal de Zapala donde actúan el juez subrogante Bruno Bonetti y el fiscal especial Helvecio Martín Barba impulsan la causa del encubrimiento.

Omar desapareció en el cuartel el 6 de marzo de 1994 y su cadáver fue colocado por los militares para su hallazgo el 6 de abril de ese año. En ese lapso se montó un encubrimiento que pocos saben hasta dónde llega fuera del predio ni si podría revelar una fractura en la línea de comando del Ejército

Entre los imputados como encubridores se encuentran el general en disponibilidad Carlos Díaz ex jefe de la Brigada de Neuquén el ex jefe de Inteligencia de la Brigada teniente coronel Víctor Jordán el teniente coronel auditor Raúl José los dos ex jefes de la Guarnición Zapala los tenientes coroneles Guillermo With (en retiro) y Pedro Cerruti el ex jefe del hospital del cuartel en cuya área se sospecha que Omar fue atendido en forma clandestina y murió mayor médico José Antonio Carmona y el sargento Mario Guardia.

El pedido de requisitoria fiscal de Barba (también firmado por el fiscal federal de Zapala Luis Viaut) parece alejarse con diplomacia de la historia oficial del caso y en principio tiene puntos de aparente coincidencia con algunas declaraciones que Canevaro formuló a La Nacion y con el alegato de Oscar Pandolfi uno de los codefensores.

Para el impulso de esta causa resultó decisivo el interés del Tribunal Oral por los encubrimientos durante el juicio en Neuquén.

Barba sostiene en su requisitoria:

* "El general Díaz (...) impuso la actuación de personal de Inteligencia para condicionar las investigaciones de la Justicia."

* Hicieron aparecer el cadáver dentro del cuartel quizá "para administrar la situación".

El médico que tachó su nombre

El lapso de agonía de Omar es un punto de extrema sensibilidad. El juez Bonetti nombró perito a Alberto Brailovsky médico legista de la Policía Federal y perito de la Procuración General quien se inclinaría por una agonía de dos días.

Aquí se complican las cosas para la historia oficial. ¿Omar murió por el golpe o por mala praxis durante la atención médica? ¿Se agravó y un jefe negó su traslado a otro hospital donde quizá se habría salvado? ¿Ese oficial es el principal asesino?

Se comprobaron numerosas irregularidades en las recetas del hospital entre el 6 y el 8 de marzo. En la ficha de Omar se lee que el 8 dos días después de su muerte "oficial" se le aplicó la vacuna militar Tabdite.

¿Qué medico militar tachó su nombre de la planilla de marzo como se observa en el gráfico? ¿Por qué lo hizo? Un peritaje indicaría de quién se trata. Barba propuso esa y otras pericias.

El pedido de requisitoria fiscal incluye otro punto explosivo:

* "El sargento Guardia debido al importante material probatorio (...) podría ser partícipe y aún autor principal del homicidio."

La causa no provoca indiferencia:

* Rubén Caro juez federal de Zapala sospechado de encubrimiento se excusó hace un mes de intervenir en esta causa que mantuvo semiparalizada desde agosto de 1994.

* Funcionarios del juzgado permitieron que el general Díaz y su abogado leyeran el expediente y conocieran la estrategia fiscal. El juez Bonetti ordenó un sumario interno.

* El pedido de requisitoria de Barba fue filtrado al periodismo en Neuquén y ahora los otros imputados están al tanto. La Nacion obtuvo una copia de un abogado.

* En los días en que se conoció el texto la Procuración de la cual dependen los fiscales incorporó al equipo de Barba a Manuel Reyes Balboa fiscal del Tribunal Oral.

El alegato de Reyes Balboa durante aquel juicio difiere sustancialmente de la estrategia de Barba. ¿Conciliarán los puntos de vista?

-¿A qué obedece la medida?

-Reyes Balboa también conoce muy bien la causa. Tenemos sumo interés en que se avance con celeridad -responde el subprocurador general Luis González Warcalde.

-¿Quién comandará el equipo?

-Yo.

-¿Fueron presionados?

-No.

No es la primera vez que la Procuración toma activa participación. En abril de 1994 le pidió a Barba que colaborara con Viaut pero a las pocas semanas envió a dos fiscales que luego junto con Viaut parecieron marginar en los hechos a Barba quien se apartó. Ya entonces Barba sostenía que el encubrimiento conducía al homicidio.

Fuentes del juzgado de Zapala aseguran que Bonetti y Barba están dispuesto a llegar a las últimas consecuencias. Bonetti no proviene de la magistratura. Es un abogado de Zapala que fue sorteado al excusarse Caro.

Juicio político

En la Comisión de Juicio Político de Diputados se encuentra un pedido de enjuiciamiento a Caro.

"En 20 días presentaremos nuestro informe a la Comisión" sostiene el diputado Carlos Soria (PJ) quien integra con Guillermo Aramburu (UCR) la subcomisión que estudia el pedido. Una fuente señaló que en principio habría elementos que indicarían "el mal desempeño de Caro cuando investigaba el crimen".

Caro instruyó el sumario del homicidio en contacto con tres tenientes coroneles. Dos -Jordán y José- están imputados de encubrimiento. El tercero ascendió a coronel.

Balza pasó a retiro a los dos oficiales que denunciaron el papel de Inteligencia: el capitán Rodolfo Correa Belisle y el mayor Manuel Gastaminza. El Tribunal Oral reconoció el perjuicio que Inteligencia ocasionó a la investigación.

La requisitoria los imputa a los dos pero aclara que tal vez fueron usados por los encubridores y no estaban al tanto de la situación.

"Me encontraba en Chile cuando Carrasco desapareció. Me dijeron que había desertado y yo firmé el acta de deserción porque era mi obligación no porque me obligaran. Hice graves acusaciones y me pasaron a retiro" asegura el capitán.

El militar afirmó en el juicio que "un subteniente y dos soldados no pudieron manejar eso".

La causa del homicidio se encuentra en la Cámara de Casación. Eduardo Caridi uno de los abogados de los condenados confía en el resultado: "Como la sentencia asumió en forma expresa los defectos de la labor de Caro y reconoció que Inteligencia borró pruebas no podemos pensar que sea equilibrada."

El caso Carrasco tuvo cuatro historias oficiales: Desertó. Murió de frío. Lo asesinaron afuera. Lo asesinaron adentro dos ex soldados y un subteniente. ¿La última es la verdadera o sólo un borrador?

El Ejército despreocupado

Opinión: un alto oficial del Libertador dijo que los dichos del subteniente están dirigidos a la Cámara de Casación.

El Ejército leyó sin demasiada preocupación las declaraciones del subteniente Ignacio Canevaro quien sugirió en diálogo exclusivo con La Nación que el autor material del asesinato de Omar Carrasco sería el sargento Mario Guardia.

La conducción militar considera que esa acusación estaría orientada a provocar un efecto ante la Cámara de Casación que debe fallar sobre la apelación planteada por los condenados por el Tribunal Oral de Neuquén.

La pregunta de un alto jefe del edificio Libertador fue: "¿Por qué dice ahora que lo hizo Guardia y no lo dijo cuando correspondía en el momento del juicio oral?".

El interrogante sobre el porqué de los dichos de Canevaro condenado por la muerte del conscripto Carrasco fue interpretado como un intento por influenciar.

El Ejército prefirió en tanto el diálogo fuera de micrófono para hablar sobre la entrevista de Canevaro antes que pronunciarse en alguna declaración oficial. El mecanismo no es indicativo de ocultamiento alguno por parte de la fuerza pero el caso Carrasco es una causa que todavía provoca escozor entre los oficiales del Estado Mayor.

El modo en que finalizó el juicio oral donde se condenó pero no se erradicaron las dudas sobre cómo y quiénes estuvieron involucrados en el asesinato hizo que el Ejército saliera magullado de la causa.

Aún resta sustanciar el proceso por encubrimiento esto es hasta qué nivel están involucrados los oficiales que quisieron "dibujar" el crimen del soldadito.

En el edificio Libertador no causaría sorpresa si procesaran a los tenientes coroneles Guillermo With y Pedro Cerruti los jefes de Zapala por entonces.

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