Bilardo: sentí vergüenza

El director técnico intenta tomarle la temperatura al presente xeneize que fue víctima del ingenio popular.
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7 de mayo de 1996  

"Sin ser hincha de Boca yo también sentí vergüenza y dolor. Muchas veces sentí vergüenza pero unas más que otras. Los jugadores tienen que darles una respuesta. Yo no perdí la confianza y voy a pelear. Trataremos de que los lunes Boca no sea más noticia... Esto no puede volver a suceder." Así se refirió Carlos Bilardo una vez concluida la primera práctica de la semana a la humillante goleada que anteayer sufrieron en la Bombonera por 6 a 0 frente a Gimnasia.

En medio de un clima de preocupación a diferencia del ambiente distentido que se observó en los últimos tiempos sin ni siquiera escuchar las acostumbradas voces fuertes en el vestuario a la hora de ducharse Bilardo demostró por primera vez un tono enérgico y crítico. "Boca tiene que ganar. Hoy hicimos la charla habitual de todos los lunes de diez minutos y punto porque no hay mucho para hablar. Acá hay que entender. Los jugadores ya son grandes y profesionales y experimentaron golpes."

Y también se expresó sobre las responsabilidades por la derrota: "Fue como un sacudón. Pese a mi experiencia cuando terminó el primer tiempo no sabía que hacer... Les pedí que paren se pueden perder puntos pero no jugadores. El máximo responsable soy yo como técnico; y del equipo en sí son los jugadores. Todo se juzga en función de equipo. Por eso yo en mi vida nunca hablo de figuras. El plantel es éste y no puedo hacer modificaciones".

Un plantel silencioso

Al atardecer en el Sindicato de Empleados de Comercio el plantel se dirigió rápidamente al vestuario desanimados y en silencio al término de la práctica. Minutos más tarde José Basualdo fue uno de los que más atrajo la atención de los periodistas: "Yo admito que no estamos jugando bien pero a la vez pregunto; ¿quién está jugando bien? El fútbol te da la posibilidad de tener una revancha dentro de siete días. Apuntamos a eso".

Muchas fueron las opiniones coincidentes por la inesperada derrota. Fabián Carrizo Claudio Caniggia y Carlos Mac Allister coincidieran: "El plantel no va a señalar a ningún compañero y va a asumir la culpa en su conjunto. Es común que frente a una derrota se empiece a hablar de una supuesta crisis interna del plantel. Nosotros no estamos dispuestos a aceptar este tipo de versiones y lo vamos a demostrar en la cancha cuando juguemos contra Colón".

Oportunistas: no la iban a dejar pasar. Son esas ocasiones que los fanáticos esperan para caer con todo el peso de las bromas más hirientes y originales para burlarse del adversario apesadumbrado. Y vaya si Boca dio motivos para las humoradas el domingo último con su estrepitosa caída por 6 a 0 ante Gimnasia y Esgrima La Plata en la mismísima Bombonera.

Entonces las frases comenzaron a circular con velocidad: Ford Falcon porque le entran seis cómodos; Gorda de secundario porque odia la Gimnasia; Kevin Costner por Danza con lobos y también Abuela de Caperucita porque se la comió el lobo.

La renovada Bombonera tampoco podía quedar al margen. Y se hizo acreedora del mote de Verdulería pobre: porque la inauguraron con seis pepinos.

Y telón lento.

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