Una vez más, el PRO fracasó con su proyecto para prohibir a los trapitos

En la última sesión de la legislatura porteña de 2014, la oposición volvió a rechazar, por cuarta vez, la discusión para sancionar a los cuidacoches
(0)
11 de diciembre de 2014  • 18:17

Una vez más el ansiado proyecto para prohibir a los cuidacoches del PRO fue rechazado por la oposición. Así se cerraron las sesiones de 2014 de la Legislatura porteña sin tratar el proyecto de ley que viene presentando el partido de Mauricio Macri insistentemente desde 2010.

Para ser tratado, el proyecto necesitaba contar con los votos de dos tercios de los legisladores, pero la oposición no le dio lugar al debate para habilitar el proyecto. Quienes votaron a favor fueron los bloques del PRO, de Confianza Pública y parte de UNEN, y fue rechazado por el interbloque kirchnerista, el MST, el FIT y Bien Común.

El proyecto fue presentado por el vicepresidente de la Legislatura, Cristian Ritondo, y el legislador del PRO Roberto Quattromano. Este es el cuarto proyecto que presentó el PRO y que la oposición rechaza. Sin embargo, en 2012 la oposición había aprobado una ley para formalizar el trabajo de los trapitos que fue vetada por el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri.

Quattromano se quejó por la falta de apoyo de la oposición y explicó que "si no se modifica el Código Contravencional, para sancionar a las personas que operan fuera de la ley, los fiscales y la policía tienen las manos atadas"

"Una familia no puede llegar a un espectáculo masivo y toparse con estas organizaciones que le imponen una tarifa para cuidar su vehículo", finalizó el diputado macrista.

Por otra parte, el diputado de Unión PRO Juan Pablo Arenaza también manifestó su enojo hacia la oposición: "Es inaudito que una vez más, la oposición se niegue a tratar la ley para que las mafias de 'trapitos' y 'motochorros' sigan amenazando a la ciudad de Buenos Aires".

El diputado, quien confirmó que es la cuarta vez que la oposición se niega a tratar esta norma, agregó: "Ya no damos a basto con las denuncias mensuales que recibimos por parte de los vecinos, la mayoría vinculadas a trapitos y motochorros".

"Hace rato advertí y presenté un proyecto para evitar que la Ciudad esté cautiva de mafias y presiones. Los vecinos necesitan esta ley, no hay derecho a vivir asustados ni amedrentados. He solicitado a la oposición infinita cantidad de veces para aprobar la ley 'antitrapitos' y 'motochorros' pero parece que no quieren habilitar siquiera la discusión. Da mucha bronca que no habiliten el debate para poder sancionar estas leyes que permitirían poder llevarle más seguridad a la gente", concluyó el diputado Arenaza.

El proyecto

El proyecto busca reformar varios artículos del Código Contravencional de la ciudad de Buenos Aires y habilitar sanciones que van desde multas económicas hasta 15 días de arresto para erradicar la actividad ilegal de los cuidacoches, con excepción de aquellos que estén autorizados por el gobierno en determinadas zonas.

Las modificaciones en la legislación vigente sería tan radicales que el vecino podrá denunciar a los trapitos vía telefónica y luego la autoridad competente podrá aplicar la sanción correspondiente. El 95% de las denuncias que recibe la justicia contravencional porteña se descartan porque para comprobar la falta se debe encontrar al infractor in fraganti y contar con testigos.

El plan de Ritondo busca que todo "trapito" denunciado reciba multas de entre 200 y 2000 pesos y entre uno y cinco días de arresto. La sanción se elevará al doble si se comprueba que existe una coordinación previa entre los infractores y será hasta tres veces mayor para los jefes de la organización.

El proyecto también incluye a los limpiavidrios, que, según el escrito, "ofrecen voluntariamente y sin autorización la limpieza de vidrios de cualquier tipo de automotor". Las sanciones son similares a las de los "trapitos", ya que el Poder Ejecutivo pretende erradicar la actividad. "La iniciativa intentará devolverles tranquilidad a los vecinos y la posibilidad de transitar por la calle sin temor", dijo Ritondo.

Entre los fundamentos del proyecto, el vicepresidente de la Legislatura argumentó que la sociedad "se encuentra en una situación de vulnerabilidad y de privatización". Y detalló: "La vulnerabilidad es de los vecinos que quieren estacionar y son agredidos. Y la privatización del espacio público es por personas individuales, muchas veces en estado de ebriedad o con armas".

A excepción de los barrios de Palermo, Caballito y Flores, entre otros, donde el gobierno porteño concede permisos personales, la actividad de los cuidacoches estará prohibida en todas sus formas. Los vecinos serán partícipes del control, ya que podrán denunciar a los infractores a través de las líneas telefónicas 147 y 0800-333-FISCAL. "Otro rasgo distintivo del proyecto es el agravamiento de las sanciones para los jefes de las mafias. Esas personas merecen ser castigadas con mayor dureza", dice el proyecto.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.