Menem cambió a Cavallo por Roque Fernández; sigue la convertibilidad

Sin referirse a los sucesivos enfrentamientos personales el Presidente pidió la renuncia del ministro de Economía porque "cumplió una etapa"; primero ofreció el cargo a Roberto Alemann quien no aceptó; más tarde anunció la designación del titular del Banco Central un liberal ortodoxo y dijo que el modelo económico se mantendrá a rajatabla.
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27 de julio de 1996  

Domingo Cavallo renunció al Ministerio de Economía por pedido del presidente Carlos Menem quien designó en su reemplazo a Roque Fernández hasta ayer titular del Banco Central.

En una jornada que comenzó con la percepción de que a pesar de las desmentidas se estaba frente al desenlace de una crisis Jorge Rodríguez fue el encargado de trasladarle a Cavallo la decisión de Menem.

La llegada de Roque Fernández al Ministerio de Economía estuvo precedida por el ofrecimiento en primer término a Roberto Alemann quien declinó hacerse cargo de la cartera.

También Miguel Angel Broda recibió una propuesta en igual sentido y la rechazó.

Otro de los hombres que se tuvo en cuenta para reemplazar a Cavallo fue el economista Manuel Solanet descartado sin embargo por su temperamento.

La designación de Fernández asegura el mantenimiento de la convertibilidad repitió Menem en varias oportunidades.

El nuevo ministro tendrá que armar un nuevo gabinete económico ya que junto con Cavallo se fue todo su equipo.

El secretario general de la Presidencia Alberto Kohan fue enviado especialmente por Menem para entrevistarse con el presidente del Brasil Fernando Henrique Cardoso y el titular del Fondo MonetarioInternacional Michel Camdessus para informarlos de las decisiones del presidente Menem.

El Presidente hizo valer el principio de autoridad ya que consideró como una falta de respeto el último desplante de Cavallo. Sin embargo rescató la tarea de Cavallo y en el Gobierno se hizo saber que se le tenderán puentes para su retorno al llano.

Menem negó las versiones sobre la posibilidad de que haya nuevas renuncias .

Cómo se precipitaron los hechos

La influencia de Bauzá

Poco antes de que se precipitaran los acontecimientos que condujeron al pedido de renuncia del ahora ex ministro de Economía Domingo Cavallo el Presidente estuvo reunido con el senador Eduardo Bauzá.

Tratar de determinar de qué manera influyó Bauzá en la decisión de Menem de pedirle la renuncia a Cavallo es por ahora difícil de precisar.

Parece sin embargo improbable que el tema no haya sido tratado en la conversación que ambos mantuvieron alrededor de las 10.30 de ayer en el despacho presidencial apenas media hora después de la finalización del diálogo entre Menem y Cavallo.

Al Presidente aún cuando Bauzá ya no habita en la Casa de Gobierno le sigue resultando extraño abrir la puerta del despacho contiguo al suyo y no encontrarse con "el flaco" que era el hombre que ls transmitía tranquilidad en los momentos de las decisiones importantes.

Cuesta imaginar que la visita de Bauzá al Presidente en la Casa Rosada sea producto de la casualidad.

Es aún menos casual que tras el encuentro a solas entre Menem y Roberto Alemann se hayan sumado el ministro del Interior Carlos Corach y el senador Bauzá.

Y desde luego no fue casualidad que a mediodía Corach recorriera el camino que va desde la Casa Rosada hasta Rivadavia al 1800 donde Bauzá tiene su oficina fuera del Senado utilizada para reuniones muy reservadas.

La suerte ya estaba echada y Cavallo terminó de caer alrededor de las 15 cuando en una reunión en Olivos se decidió su salida del Gobierno. En ese momento histórico acompañaban al Presidente el ministro Corach y el senador Bauzá.

Dos hipótesis

El Gobierno o más exactamente el presidente Menem trabajó sobre dos hipótesis: si Roberto Alemann aceptaba ser ministro de Economía ése sería el único cambio; pero si Alemann no aceptaba y -como ocurrió- Roque Fernández era el reemplazante de Cavallo prácticamente había que armar un nuevo gabinete para el futuro inmediato.

Esta tarea con la conducción de Menem fue elaborada por Corach y Bauzá quien desde anteayer a la mañana sabía que habría cambio en la cabeza de Economía.

En este esquema se inscriben los alejamientos de los ministros de Salud y Acción Social Alberto Mazza y de Trabajo Armando Caro Figueroa considerado un apéndice de Cavallo.

Fernández a escena

El nombre de Roque Fernández lo sugirió uno de los directores del Banco Central Pedro Pou quien a las 14 llegó junto con el ahora ministro a una reunión que se realizó en el hotel Alvear donde se terminó de convencer a Fernández para que aceptara ser el reemplazante de Cavallo siempre con la idea de mantener la continuidad del modelo económico.

Alrededor de las 18 varios ministros fueron a la casa de Cavallo y allí no sólo se trató de tranquilizar los ánimos. No se cree que sea propicio que Cavallo empiece a recorrer los pasillos de Tribunales.

Una versión que circuló fue la posibilidad de que Cavallo sea embajador en los Estados Unidos.

Esto abre la incógnita sobre el destino de Raúl Granillo Ocampo mencionado para la Cancillería.

¿Y Di Tella? Aunque muchos lo ven fuerte por el reciente éxito en la UN sobre la cuestión de las Malvinas una fuente confiable aseguró que también para él soplarán próximamente vientos de cambio.

El senador Eduardo Bauzá volvió a ser protagonista. Tanto que anoche recibía a importantes funcionarios en la Casa de Gobierno. Una vez más comenzaba a operar desde Balcarce 50.

El pedido de renuncia tomó cuerpo anteanoche

En Olivos: Menem convocó a una reunión con el ala política del Gobierno; allí anunció a sus más estrechos colaboradores que la decisión estaba tomada; luego se trazó una estrategia para cuidar el mercado.

Dos reuniones cruciales hubieron anteanoche para sellar definitivamente la suerte del entonces ministro de Economía Domingo Cavallo luego de una larga historia de desencuentros con el presidente Carlos Menem.

En la primera de ellas Menem llamó a la residencia presidencial de Olivos a buena parte de su equipo político: el jefe de Gabinete Jorge Rodríguez; el ministro del Interior Carlos Corach; el secretario general Alberto Kohan y el secretario de Medios Raúl Delgado. El senador Eduardo Bauzá había sido convocado al encuentro pero debido a que se encontraba en Brasil no pudo asistir.

En tanto el jefe del Estado mantenía el contacto telefónico con el gobernador bonaerense Eduardo Duhalde que horas más tarde dijo que Cavallo "muy jaqueado por todos lados" con esta situación "va a terminar en un conventillo" .

En Olivos se analizó la situación imperante y se decidió que "la cosa no daba para más" según expresó uno de los participantes de la reunión.

En ella Menem les develó la suerte de Cavallo a sus colaboradores más inmediatos.

"Les quiero anunciar que a partir de mañana -por hoy- Cavallo dejará de ser ministro de Economía" les comunicó según fuentes irreprochables.

Cuando eran las 23.30 el Presidente ordenó lo siguiente: deben armar la estrategia política para que la renuncia de Cavallo sea lo menos traumática posible y así evitar simbronazos en la plaza financiera.

En la casa de Corach

Los hombres que habían sido convocados a Olivos partieron entonces hacia otro destino: el domicilio particular del ministro del Interior Carlos Corach en la calle Sinclair en pleno barrio de Palermo. Allí iban a "medir la tensión" que se derivaría por el alejamiento de Cavallo.

Antes de dejar la residencia el jefe de la cartera política habría recibido la directiva presidencial de armarle un encuentro con el economista Roberto Alemann según algunas fuentes. Otras en cambio aseguraron que fue el propio Presidente quien se puso al habla para citarlo al mediodía a la residencia.

A primera hora de ayer antes de que Menem fuese al Cementerio Islámico para llevar flores a su hijo mantuvo una reunión a solas con el senador Eduardo Bauzá.

El ex jefe de Gabinete dejó Olivos para ir a sus oficinas y luego se dirigió a la Casa Rosada para sumarse a un encuentro con el Presidente Rodríguez Corach y César Arias titular de la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados. Previo a este encuentro Menem había hablado a solas con Domingo Cavallo.

En esa reunión en Balcarce 50 se tomó la determinación de que al margen del encuentro de Menem con Roberto Alemann Bauzá hiciera lo propio con Miguel Angel Broda.

Fernández en el Alvear

Ante las negativas de Alemann y de Broda se pensó en hacerle el ofrecimiento a Roque Fernández y se armó una reunión supersecreta en el Alvear Palace Hotel.

Broda según fuentes de Balcarce 50 habría pedido tiempo para pensar en la posibilidad de aceptar el cargo pero la decisión de Menem era "encontrar un candidato hoy sí o sí" . El objetivo era no generar ninguna incertidumbre en el mercado de capitales al punto de que el Gobiernodispuso que Fernández asuma pasado mañana para no dilatar las expectativas.

En el Alvear se encontraban Rodríguez Corach Bauzá Eduardo Amadeo y Raúl Delgado.

Luego se agregaron Guido Di Tella y Alieto Guadagni actual secretario general de la gobernación bonaerense.

Fernández en compañía del economista Pedro Pou director del Banco Central aceptó el ofrecimiento. De inmediato Bauzá y Rodríguez pusieron al tanto a Menem en forma telefónica. Fernández era el nuevo ministro de Economía.

Más reuniones

El Presidente a esta altura de los acontecimientos llamó raudamente a Jorge Rodríguez para que le solicitara la dimisión por vías formales y orgánicas a Cavallo.

En tanto el Presidente seguía por televisión el desarrollo de la rueda bursátil en compañía del secretario general de la Presidencia Alberto Kohan un incondicional al jefe del Estado y el titular de la SIDE Hugo Anzorreguy.

Rodríguez y Delgado abandonaron el Hotel Alvear y regresaron una vez más a la Casa Rosada para coordinar los pormenores del anuncio a los periodistas que en principio se había fijado para las 17.

Sin embargo la necesidad de aplacar eventuales barquinazos de los mercados con una Bolsa de Valores que había comenzado a caer envuelta en síntomas de incertidumbre económica hizo adelantar al Gobierno en media hora la renuncia de Cavallo y la designación de Fernández en su reemplazo.

Eran las 16.33 cuando Raúl Delgado puso término a la mayor incógnita de los últimos tiempos: anunció en la atestada Sala de Periodistas de Balcarce 50 que Cavallo había dejado de ser ministro de Economía. Lo hizo muy escuetamente.

En forma simultánea a la renuncia de Cavallo se escuchó una "explosión" en la Plaza de Mayo por parte del sector opositor del sindicalismo el Movimiento de Trabajadores Argentinos que se había reunido en una concentración para protestar contra las recientes medidas económicas. Un encumbrado funcionario del gabinete nacional graficó así el estallido: "Pareció como cuando se hace un gol en otra cancha..." .

Un final anunciado que no afectará la marcha del plan

Apoyo: en el sector recibieron con calma la noticia de la renuncia de Cavallo y aprobaron la designación de Fernández; el Grupo de los Ocho se reunirá hoy con el flamante ministro.

La salida de Cavallo del Gobierno no tomó por sorpresa a los empresarios: para aquellos que fueron consultados por La Nación se trató en realidad de un final anunciado al que sólo había que ponerle una fecha.

Más allá de la calma el poderoso Grupo de los Ocho (integrado por representantes de la industria la banca el comercio y el agro) intentará tener un panorama más claro en la reunión que mantendrá hoy a las 11 en Casa de Gobierno con el flamante ministro de Economía Roque Fernández.

El sector ya recibió una señal directa de que todo seguirá igual en materia económica del propio Carlos Menem. Representantes de la Unión Industrial Argentina (UIA) se reunieron con el Presidente luego de la conferencia de prensa que dio junto a Fernández.

"No hay nada que festejar" aclaró Menem de entrada a Alberto Alvarez Gaiani y Claudio Sebastiani (vicepresidentes de la entidad) y Diego Videla (secretario). Acto seguido les garantizó la continuidad del modelo económico y de la convertibilidad.

El Comité Ejecutivo de la UIA emitirá hoy al mediodía luego de la reunión con Fernández un comunicado en el que expresará su posición frente al cambio de ministros.

La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) que preside Alvarez Gaiani se adelantó y expresó en una declaración que difundió anoche: "Hemos apoyado y continuamos apoyando este plan económico al que seguramente habrá que introducirle algunos ajustes que permitan una reducción de costos laborales un firme combate contra la evasión y una fuerte decisión para hacer más eficiente el uso de los recursos fiscales".

Reacciones

"Tal como venían desarrollándose los acontecimientos era previsible que se produjera la renuncia de Cavallo -comentó Adalberto Barbosa director ejecutivo de la Asociación de Bancos de la República Argentina (ABRA).

Para Carlos de la Vega vicepresidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) el final estaba anunciado "pero nadie podía saber cuándo se concretaría".

"Evidentemente el nivel de confrontación entre Menem y Cavallo era insostenible y la situación requería que se le diera un fin" fue la opinión de Jorge Aguado vicepresidente de Sevel.

Con él coincidió Jorge Bustamente de MBA (un banco de inversión controlado por Salomon Brothers). "Aunque creo que hubiera sido preferible que Cavallo continuara al frente del Ministerio" se lamentó.

¿La designación de Roque Fernández los tomó por sorpresa? les preguntó La Nación.

"Totalmente -admitió Rodolfo Martínez presidente de la Unión Argentina de Entidades de Servicios (UDES). Pero creo que con el nombramiento de Fernández Menem no podría haber dado una mejor señal de la continuidad de la convertibilidad."

Todos los consultados coincidieron en destacar que Fernández estuvo en los últimos cinco años al frente del Banco Central el organismo que garantiza en última instancia la convertibilidad.

Expectativas

La pregunta del millón es qué sucederá el lunes. "Las políticas económicas las marca el Presidente y el ministro es un instrumento para concretarlas -opinó Enrique Crotto presidente de la Sociedad Rural Argentina-. No creemos que vaya a haber cambios."

Barbosa destacó el componente psicológico de los mercados. "Este es el primer cambio de ministro que se produce desde la convertibilidad. Si después de la salida de Cavallo se mantiene va a demostrar una gran solidez" vaticinó.

"Creo que todo dependerá de las señales que de Fernández durante el fin de semana acerca de lo que piensa hacer" dijo Enrique Mantilla presidente de la Cámara de Exportadores.

Aguado se mostró más optimista. "Creo que va a estar todo muy tranquilo porque el nivel de reservas actuales es mayor que el que había antes del efecto tequila" afirmó.

"Incluso por información que manejo del exterior entiendo que existe una sensación de alivio por la forma en la que se manejó el tema" agregó.

Al mediodía el equipo económico no sabía nada

Descolocados: los funcionarios del Palacio de Hacienda y el propio Cavallo comprobaron azorados cómo esta vez las versiones se hicieron realidad.

Cavallo que utilizó tantas veces la sorpresa para sus principales medidas nunca creyó que a la hora del alejamiento el sorprendido sería él. "No lo esperábamos creímos que era un roce (con el Presidente) como tantos otros y que había pasado" confió a La Nación un miembro del equipo saliente.

Ni el mismo Cavallo sospechó al mediodía que estaba reunido con quien pocas horas después sería su sucesor. Roque Fernández Harold Danker de Cooper & Lybrand y el ex subsecretario de Financiamiento Daniel Marx fueron recibidos en audiencia.

El hasta entonces ministro recibió tras el almuerzo el pedido de renuncia y ya no volvió en el Palacio de Hacienda. Por la mañana tanto el vocero Adrián Gómez como el secretario de Coordinación Horacio Liendo habían desmentido enfáticamente las versiones de renuncia que esta vez las horas confirmaron.

Tras recibir el pedido de dimisión el ahora ex funcionario convocó a sus secretarios de Estado a su domicilio. "Nadie pidió actitudes que mostraran espíritu de cuerpo fue una reunión más que nada afectiva en la que no se habló de política y donde cada uno quedó en libertad para actuar según su conciencia" dijo uno de los presentes.

En la incumplida agenda quedó la reunión que debía mantener a las 17 el secretario de Empleo Osvaldo Giordano un "mediterráneo" que emigró hace tiempo de Economía a Trabajo.

Cuando retornaron a sus despachos el viceministro Juan Llach los secretarios de Hacienda Ricardo Gutiérrez y de Coordinación Horacio Liendo y el titular de la Aduana Walter de Fortuna confirmaron que dejaban los cargos.

Las primeras horas de la tarde en las que Cavallo habitualmente se retiraba a su domicilio para retornar sólo a las 17 habían sido de una terrible incertidumbre.

Por una falla técnica o desbordados por la enorme cantidad de llamadas los teléfonos del Palacio de Hacienda enmudecieron y hasta la conexión directa con la red Internet dejó de funcionar incluido el servicio de correo electrónico.

-¿Dónde está Cavallo ahora?

-Está almorzando con una persona. Era lo que tenía programado y por la tarde va a cumplir con lo que está en su agenda.

-Pero los rumores de renuncia son cada vez más fuertes...

-Bueno pero no podemos hacer nada para frenarlos no sé. Los estamos escuchando por la radio.

Eran las 15.30 y la voz de uno de los más cercanos colaboradores de Cavallo en diálogo con La Nación no sonaba demasiado convincente.

La incertidumbre en rigor se notaba en las expresiones de los asesores y algunos funcionarios que se veían por los pasillos. Para peor se escuchaba cada vez con mayor fuerza el golpe de los tambores y la música proveniente de la manifestación organizada por los gremios opositores para rechazar la política económica.

Un rato antes el vocero Adrián Gómez se había presentado en la sala de periodistas para una aclaración que consideró urgente realizar. Calificó de "absoluta y terminantemente falsas" las versiones que hablaban del alejamiento del ahora ex funcionario.

Los rumores habían comenzado a difundirse después de la reunión que Cavallo tuvo en horas de la mañana con el Presidente en Casa de Gobierno. "El ministro le expresó a Menem su total acuerdo y conformidad por su decisión de anular la resolución que restituía la quita salarial para los empleados de la cartera con sueldos superiores a los 2000 pesos" agregó Gómez a su desmentida.

Pero su voz transmitida mediante grabaciones por radio sólo agregó confusión para los oyentes que ya recibían distintas versiones sobre el reemplazante e incluso sobre la hora de su asunción.

La reunión que prendió la luz amarilla

Prenuncio: el día de la renuncia comenzó con una reunión entre Menem y Cavallo; fue a solas y duró 15 minutos.

El ministro de Economía Domingo Cavallo vino a expresarle al Presidente que está de acuerdo con dar marcha atrás en la recuperación salarial dispuesta para los empleados jerárquicos de su cartera explicó el secretario de Medios Raúl Delgado al intentar restarle otra connotación al encuentro no agendado y que fue el prenuncio de un día agitado para el jefe del Palacio de Hacienda.

La conversación duró menos de 15 minutos y se produjo a solas en el despacho presidencial sin edecanes mozos que sirvan café ni voceros.

La férrea intimidad fue impuesta por Menem para evitar aunque sea por una vez las filtraciones al periodismo que a juicio del jefe del Estado perjudican la imagen del Gobierno. Estaba muy fresco el antecedente de anteayer cuando trascendieron detalles del enfrentamiento entre el Presidente y Cavallo.

Menem esperó que el ministro se fuera de la Casa Rosada sin efectuar declaraciones y esbozando una sonrisa forzada para informarle a Delgado los aspectos del encuentro que debían ser transmitidos al periodismo. Delgado intentó descomprimir la expectativa que la reunión había generado. "Comprendo la situación que ustedes (los periodistas) están viviendo pero es muy normal que cualquiera de los ministros se reúna con el Presidente a cualquier hora y en cualquier momento."

Aerobismo tempranero

Cavallo no modificó su rutina cotidiana para dialogar con Menem. Muy temprano efectuó su caminata por Palermo y se cruzó con el ex titular de la DAIA Rubén Beraja que también hacía aerobismo.

Regresó a su domicilio en la avenida del Libertador y Ocampo cambió su equipo deportivo por un traje y su conocido sobretodo azul. Sin tener que usar la puerta de servicio como lo hizo anteayer cuando partió para Olivos Cavallo abordó el Renault 21 gris metalizado y se dirigió a la Casa de Gobierno. Su llegada a la sede del poder sorprendió a los periodistas. Sólo el ministro del Interior Carlos Corach estaba en su despacho. El jefe de Gabinete Jorge Rodríguez se encontraba en La Pampa para descansar pero tuvo que regresar poco después del mediodía requerido por Menem.

El Presidente aunque se lo creía en la quinta jugando al golf había partido temprano para el cementerio Islámico de San Justo donde yacen los restos de su hijo y optó por "pegarse una vuelta para despejarse un poco y conversar tranquilo sobre algunas cuestiones de Estado" comentaron a La Nación fuentes seguras. Cavallo aguardó a Menem en la antesala de su despacho durante algo más de 15 minutos casi el mismo tiempo que duró el encuentro: entre las 9.45 y las 10. El ministro se retiró inmediatamente. El Presidente en cambio abandonó su despacho a las 11.45 rumbo a la residencia de Olivos.

Menem sólo tuvo elogios para Cavallo

Decisión: el Presidente entendió que el jefe del Palacio de Hacienda saliente a pesar de cumplir con una gestión exitosa terminó su ciclo; Roque Fernández el nuevo ministro tendrá como objetivo luchar contra la evasión fiscal.

"No tengo más que palabras de agradecimiento para el ex ministro de Economía Domingo Cavallo. Un hombre recto probo talentoso y capaz que supo cumplir a conciencia la misión que oportunamente le encomendé pero hay etapas que se cumplen y Cavallo cumplió la suya" dijo el presidente Carlos Menem en Olivos. Cavallo la cara de la estabilidad del Gobierno durante cinco años había pasado al rango de los "ex" funcionarios luego de que el jefe del Estado puso punto final y pidió su renuncia.

Menem entró sonriente y distendido a una sala donde lo aguardaban todos los medios de prensa que habían mantenido una guardia desde el mediodía a la espera del anuncio presidencial. Roque Fernández serio dejó el protagonismo para el Presidente quien antes de las preguntas hizo hincapié en dos cosas: Cavallo cumplió una etapa a la que le reconoció méritos y Fernández participa de la misma filosofía económica del Presidente lo que garantiza la continuidad del modelo económico leáse estabilidad.

El jefe del Estado seguro y sin muestras de nervios en su rostro destacó la capacidad firmeza y entereza de Fernández que "supo sortear con éxito desde la presidencia del Banco Central los efectos de la crisis mexicana al incrementar las reservas del banco".

El cambio del que fue el superministro no pareció afectar al Presidente que calificó la gestión de Cavallo como "extraordinaria" pero que a juicio de Menem cumplió un ciclo.

Pedir la renuncia a Cavallo no era una tarea sencilla; había que tomar recaudos para no generar incertidumbre e inestabilidad dos sensaciones que protagonizaron una jornada plagada de versiones. Menem explicó que el tema era de "alta sensibilidad" y que no podía tomar una decisión a tontas y a locas. "Tenía que manejarme con tacto" precisó.

Un nombre "inpéctore"

"A ustedes no les puedo mentir" dijo el Presidente y reconoció que le ofreció el cargo Roberto Alemann con quien se reunió en Olivos ayer al mediodía y a Carlos Broda un candidato propuesto por Eduardo Bauzá. Ambos lo rechazaron por cuestiones que Menem no supo explicar.

"Yo dije que tenía un nombre in péctore. Llegó el momento y le dije al jefe de Gabinete Jorge Rodríguez que le pida la renuncia al ministro" recalcó Menem. ¿Qué pasó? era la pregunta en la sala de prensa de la residencia presidencial. Con serenidad el jefe del Estado respondió: "Había que corregir algunos aspectos que hasta hoy no funcionaron. El más importante es la recaudación impositiva deficiente. Se evaden 20.000 millones de dólares por año. Esta es la peor corrupción que puede existir".

A Cavallo parecieron haberlo derrocado los evasores ya que Menem enfatizó que el déficit fiscal fue el motivo principal del final. Sin embargo aunque no lo dijo los cada vez más continuos enfrentamientos gravitaron en la decisión presidencial.

Calma y otras sensaciones

Menem dejó en claro la continuidad del modelo económico y de la estabilidad de la mano de Roque Fernández al que calificó de ministro definitivo. Informó sobre el respaldo de la banca internacional a su decisión y que se comunicó con sus pares del Mercosur para darles la noticia.

Entre tanta pregunta también se produjo un episodio que provocó una sonrisa en el Presidente cuando un periodista en vez de Menem le dijo Méndez.

Le tocó el turno al nuevo ministro. Se mostró cauto y moderado. Roque Fernández prefirió no dar los nombres del equipo que tendrá que formar cuando a más tardar pasado mañana el Presidente lo ponga en funciones. Lo que sí anunció es que su principal objetivo es luchar contra la evasión fiscal.

En las butacas estaban el ministro del Interior Carlos Corach; el jefe de Gabinete Jorge Rodríguez; el gobernador de Buenos Aires Eduardo Duhalde; el secretario de Desarrollo Social Eduardo Amadeo y el senador Augusto Alasino.

Menem terminó la conferencia de prensa. Dejó la sensación de que sigue teniendo la última palabra sintetizada en una frase:"Tengo que mantener los oídos cerrados a los aplausos del éxito y a las carcajadas del fracaso".

Roberto Alemann dijo no a la oferta de Menem

Rechazo: pese a la insistencia del Presidente el economista declinó ser el sucesor de Cavallo; en su lugar propuso el nombre de Juan Llach.

El presidente Carlos Menem y el economista Roberto Alemann analizaron ayer a solas en Olivos las alternativas que podía adoptar el Gobierno para cambiar al ministro de Economía Domingo Cavallo sin que se produjesen situaciones traumáticas en los mercados financieros.

No era novedad para los economistas más prestigiosos que la relación personal entre Menem y Cavallo estaba muy deteriorada al punto que varios especialistas en la cuestión sabían que la renuncia del ministro podía ocurrir en cualquier momento.

Sobre la partida del ministro récord en su puesto -estuvo cinco años seguidos al frente del Palacio de Hacienda- la única incógnita era la fecha. Hacía algo menos de un año que el jefe del Estado había comenzado a dejar trascender en altos círculos financieros su preocupación por la irritabilidad de Cavallo para con los integrantes del gabinete y las reiteradas filtraciones al periodismo. El miércoles último colmó el vaso de la paciencia de Menem.

Anteanoche Roberto Alemann (frecuentemente consultado por el Gobierno) tuvo la certeza de que la renuncia de Cavallo estaba muy próxima. El ministro del Interior Carlos Corach se comunicó con el economista por teléfono para invitarlo a mantener una reunión en la Casa de Gobierno ayer a las 15.30.

Mientras Alemann desayunaba en su domicilio en la coqueta zona de Belgrano R recibió ayer un nuevo llamado esta vez del propio Presidente quien lo convocaba para "dialogar" lo antes posible a la Casa Rosada pero modificó el lugar de la cita: fue en la residencia de Olivos.

Alemann ingresó a las 12.15 y se retiró de la quinta presidencial a las 13.15 sin ser advertido por el periodismo ya que su visita trascendió cuando había concluido.

"Roberto sea ministro"

Menem y Alemann sólo compartieron un largo café de una hora. El Presidente una vez más volvió a pedirle que aceptara ser el sucesor de Cavallo a lo que volvió a negarse.

Ante la declinación que no agradó al jefe del Estado éste cambió el enfoque y se sumergió en la búsqueda consensuada del hombre indicado.

"Quiero dar una señal clara de que la política económica la manejo yo y pretendo que la crisis que pueda desatarse por la ida de Cavallo sea lo más pequeña posible" se sinceró Menem.

En ese momento Alemann le sugirió que el único modo de lograr ese objetivo era designar a un hombre "del mismo equipo de Cavallo pero con un carácter más aplomado". En ese momento Menem le pidió que le sugiriera nombres. Alemann fino conocedor del espinel cavallista insistió en pronunciar el apellido de Llach. El secretario de Programación Económica es conocido por su carácter mesurado y por sus buenas relaciones con la Iglesia.

El Presidente para no quedar en evidencia de que no estaba seguro del nombre in péctore para suceder a Cavallo evitó confirmar a Alemann si Juan José Llach iba a ser el elegido.

"Le doy mi palabra de que no cambiaré el rumbo económico que permanecerá en sus cargos la mayor cantidad de colaboradores de Cavallo así como Roque Fernández y Roque Maccarone" aseguró Menem.

Alemann partió con la palabra del Presidente de que la renuncia de Cavallo se iba a dar a conocer al cierre de las operaciones de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Menem cumplió con lo prometido. Cuarenta minutos después de que concluyera la rueda bursátil el secretario de Medios de Comunicación Raúl Delgado anunció públicamente lo que Alemann sabía en privado varias horas antes: Cavallo había renunciado.

También escuchó que se cumplía la permanencia de Roque Fernández pero con una novedad: de presidente del Banco Central había sido ascendido a ministro de Economía.

El anuncio oficial

El secretario de Medios de Comunicación Raúl Delgado informó oficialmente a las 16.40 que el ministro de Economía Domingo Cavallo había renunciado y que su sucesor sería el actual presidente del Banco Central Roque Fernández.

Cuarenta minutos después del cierre de las operaciones bursátiles Delgado se presentó en la Sala de Periodistas de la Casa de Gobierno para confirmar las versiones que habían circulado desde el mediodía: el presidente Carlos Menem había decidido pedirle la renuncia a Cavallo.

Delgado que anticipó a los periodistas que "sólo voy a hacer un anuncio no voy a responder preguntas" indicó que "el Presidente le dijo al jefe de Gabinete Jorge Rodríguez que le pidiera a Cavallo la renuncia" .Fue la primera vez que el Gobierno utilizó el mecanismo de pedirle a Rodríguez que le solicite a un funcionario que presente su dimisión.

En las dos recientes dimisiones Oscar Camilión (Defensa) y Rodolfo Barra (Justicia) le entregaron directamente a Menem sus respectivas renuncias sin tener que hacer una escala técnica en el camino del alejamiento con Jorge Rodríguez como en esta ocasión. A Delgado lo acompañaron en el anuncio los voceros de la Jefatura de Gabinete Jorge Azcárate y del Ministerio del Interior Manuel Di Salvo.

No pasó el peligro de nuevos temblores

Crisis: aunque Menem y los suyos lo desmienten como otras veces la ida de Cavallo podría preceder al retiro de Mazza y Caro Figueroa en el gabinete; cómo retomar la iniciativa.

Una incógnita que ganó ayer los pasillos de la Casa Rosada se refería al futuro. Carlos Menem parece obligado a retomar la iniciativa de conducción y varios de los suyos se preguntan si el Presidente decidió decretar el fin de la crisis de gabinete con la renuncia de Domingo Cavallo o si en lo inmediato deberá padecer la destitución de otros ministros.

La dinámica gubernamental marcha desde hace 20 días a velocidad récord: una renuncia explosiva por semana. Se habían desbarrancado Rodolfo Barra (Justicia) y Oscar Camilión (Defensa). ¿El hoy ex ministro de Economía recibirá su medalla como los precursores?

Los intérpretes oficiales más conspirativos no se explican por qué Menem no aprovechó el plumazo a Cavallo para barrer a otros colaboradores en capilla. Cerca del jefe supremo apuestan a que Alberto Mazza (Salud) y Armando Caro Figueroa (Trabajo) tienen un sillón con días contados en el elenco menemista.

Inclusive arreciaron versiones de que ayer ya se les había solicitado también a éstos la dimisión.

Incluso el canciller Guido Di Tella fue puesto en duda.

"No es cierto. No hay más cambios de gabinete" sentenció un allegado a Eduardo Bauzá. Menem coincidió en desmentir nuevos relevos. Creer o...

El nuevo recambio reabre la posibilidad de que Economía se desdoble en Hacienda y Producción.

El regreso de Bauzá es un dato clave. Su oficina de Rivadavia al 1800 fue epicentro de las decisiones últimas. El senador y ex jefe de Gabinete volvió a operar trabajos propios de su pícara muñeca política. Menem la extrañaba. Bauzá sabía evitar que las catástrofes ocurrieran. En su ausencia Balcarce 50 fue blanco del bombardeo del Congreso la oposición los gremios y la Justicia. El anticavallista Bauzá esperó pacientemente su oportunidad. Se le atribuye a "El flaco" el intento de nombrar a Miguel Angel Broda en Economía.

¿Llegó la hora de gobernar?

Los periódicos portazos y amenazas de Cavallo lograron el hartazgo de Menem que lo desocupó. Con las bravuconadas cavallistas Menem no parecía apto para gobernar; sin ellas se dispone a intentarlo.

Corre riesgos. Portadas de diarios con títulos de nuevas renuncias no ayudarían a la gestión. "Con su cuota de arte pronto habrá medidas concretas para revertir el descrédito político" auguran menemistas esperanzados sin precisar más.

En medio de la tragedia observadores imparciales ven desorientación en el máximo hombre del poder. Menem lo considera "espejismos".

La desocupación y la debacle fiscal y social son el centro de atención del Gobierno. El nuevo ministro de Economía Roque Fernández y el jefe de Gabinete Jorge Rodríguez recibirán hoy a las 9 en la Casa Rosada a una multitud de empresarios y banqueros para apaciguarlos. Quizá haya otro participante: Bauzá.

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