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Tres vecinos, tres estilos

Crédito: Daniel Karp
El estudio BAP Arquitectura construyó en Béccar este moderno edificio de lenguaje fresco y materiales nobles. Tres parejas que allí estrenaron sus respectivos departamentos nos abrieron las puertas para mostrarnos sus distintas formas de hacer valer el espacio
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18 de enero de 2015  • 17:11

MARIANA Y PATRICIO. Los dos trabajan en empresas grandes y se mudaron a la nueva casa recién casados. Decoraron los ambientes con regalos de boda, procurando que la organización les permitiera disfrutar de las vistas y recibir amigos.

Las puertas de colores son una marca del edificio, un elemento simple pero osado que le dio al conjunto juego y personalidad. "Al ser sólo cinco departamentos, era una nota que podíamos permitirnos", dicen los arquitectos Jaime Blaksley y Santiago Negri Aranguren, de BAP Arquitectura. "Además, como predominan el cemento, el ladrillo y algo de verde, una pincelada de otros tonos parecía oportuna".

Los materiales nobles, los ambientes luminosos y la amplitud de los espacios fueron algunas de las razones que llevaron a Mariana y Patricio a mudarse aquí apenas se casaron. Buscaban un sitio que, sin ser demasiado grande, les permitiera disfrutar sus ratos de ocio y recibir amigos, un deseo que esta casa satisface: en 80m2, tienen dos ambientes, dos baños completos, cocina integrada, lavadero y un balcón de 9m2 con parrilla que puede unirse al interior abriendo las hojas corredizas de la puerta-ventana.

SOFÍA. Es profesora de inglés y vive en el departamento con su marido, Martín, y sus dos hijos. Su casa sigue un parámetro claro: "Clásico y práctico, pero con onda". Como vive en planta baja, disfruta de un jardín que le cambió la vida.

En su doble rol de dueño de casa y arquitecto del edificio, Santiago comienza a hablar del espacio desde la mirada constructiva. "Lo mejor de este edificio es que pudimos hacerlo durable y de calidad. Por supuesto que hay que cuidar los costos, pero tuvimos una libertad de diseño más que interesante. Eso se ve, por ejemplo, en los techos de hormigón visto, que sin ser algo nuevo, tampoco son convencionales: siempre me atrajeron, y acá pude darme el gusto, ya que en general prefiero que se vea cómo están hechas las cosas. Además, van muy bien con el cemento alisado de los pisos". Para evitar en estos últimos microfisuras, se realizaron juntas delimitadas por perfiles de aluminio. "Y funcionó, porque después de dos años de uso no tienen ni siquiera arañitas, más allá de que las vetas en este tipo de material a muchos les resultan estéticas".

SANTIAGO Y VICTORIA. Santiago es socio de BAP Arquitectura y terminó quedándose con una de las unidades junto a su mujer, Victoria, que es decoradora y se encargó de ambientarla.

Veníamos de un departamento común y corriente, así que lo que más nos gustó, y por lejos, fue el espacio verde. Una planta baja con jardín es otra cosa", comenta Sofía, feliz con su fondo de 10x15. "Ademas, con semejantes ventanales, la galería está perfectamente integrada al interior y vuelve enorme todo el espacio". Por lo demás, los parámetros que rigen el estilo de la familia son simples: la apuesta es por lo tradicional y lo práctico, aunque sin descuidar los detalles atractivos. "La mayoría de las cosas las teníamos de nuestra casa anterior, de cuando nos casamos hace cuatro años. No hizo falta adaptar casi nada. El estilo del edificio también nos atrajo: los techos de hormigón, por ejemplo, le dan un toque moderno que compensa nuestros muebles clásicos".

Producción: Arq. Eugenia Cides | Texto: Verónica Ocvirk.

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