Suscriptor digital

Para el Gobierno, Nisman se quitó la vida por presiones

En la Casa Rosada vincularon la muerte con extorsiones surgidas de "la guerra de espías"
Mariano Obarrio
(0)
20 de enero de 2015  

El gobierno de Cristina Kirchner construyó ayer su versión oficial. La Presidenta maneja, junto con sus principales funcionarios, la hipótesis de que el fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, se quitó la vida anteanoche mediante un "suicidio inducido", acorralado por las presiones y posibles extorsiones derivadas de la "guerra de espías fuera de control" desatada dentro del Estado.

La Casa Rosada responsabiliza en su nuevo relato a "agentes echados de la ex SIDE". Pero, por lo bajo, le apuntan al ex director general de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia (SI), Antonio "Jaime" Stiusso, despedido por la Presidenta junto a toda la cúpula del organismo en diciembre último.

Desde sectores opositores, en cambio, sostienen que en esa guerra de espías se debe investigar a los sectores kirchneristas de la SI, a los que Nisman había denunciado como autores, junto con la Presidenta, de un supuesto encubrimiento a Irán en la causa AMIA.

Precisamente Nisman había pedido relevar del secreto de Estado a algunos agentes imputados y vinculados supuestamente con Cristina Kirchner. La Presidenta concedió ayer ese levantamiento, que podrá ser utilizado por el juez federal Ariel Lijo y por el fiscal Alberto Gentili, que reemplazará a Nisman.

Pero los funcionarios de Cristina Kirchner manejaban ayer la información de que Nisman, "presionado o extorsionado" por Stiusso, le pidió prestada el sábado último una pistola calibre 22 a un empleado de su fiscalía, que se llamaría Diego Lagomarsino. Con esa arma Nisman se habría pegado un tiro en la sien, tal como surgió de la autopsia.

Según el relato oficial, Nisman "se había quedado solo en su denuncia y no aguantó la presión o la extorsión de Stiusso".

"El empleado de Nisman declaró en el juzgado que el fiscal lo llamó el sábado dos veces para pedirle la pistola", dijo un allegado a Cristina Kirchner. El secretario de Seguridad, Sergio Berni, mantuvo permanente contacto con la fiscal Viviana Fein, que investiga la muerte del fiscal.

La Presidenta estuvo informada en Olivos de todos los pasos que dio la funcionaria judicial.

Según la explicación del Gobierno, Nisman "fue obligado" a volver de Europa el lunes 12 de este mes, pese a que su estadía estaba programada entre el 1° y el 23, junto con sus dos hijas.

La propia Cristina Kirchner escribió ayer esa explicación y la publicó en su cuenta de Facebook (ver aparte). "¿Qué fue lo que llevó a una persona a tomar la terrible decisión de quitarse la vida?", se preguntó.

Desde tiempos del ex presidente Néstor Kirchner, y por orden de éste, Stiusso asesoraba a Nisman en su investigación del caso AMIA y abonaba la acusación a Irán. Pero luego de que el Gobierno firmó el memorándum con Irán en enero de 2013, Stiusso y Nisman quedaron enfrentados a la Casa Rosada.

Los hombres de Cristina Kirchner aseguran por lo bajo ahora "que no existe la pista iraní", cuando antes la avalaban.

Según un allegado a la Presidenta, el Gobierno tiene la certeza de que Stiusso obligó a Nisman a regresar el 12 de Europa a Buenos Aires para presentar su denuncia contra la Presidenta el martes 13.

"Stiusso quería aprovechar el efecto del atentado en París contra Charlie Hebdo y embarrar a Cristina y le ordenó que regrese de urgencia", dijo a LA NACION un alto funcionario, según información oficial.

La versión oficial indicó que a Nisman "le vendieron" que iba a tener un gran respaldo judicial y político, tanto local como internacional.

"Le vendieron que lo iba a respaldar el Partido Republicano e Interpol, que la Justicia habilitaría la feria y que la colectividad judía lo avalaría, y nada de ello se cumplió", decían en Balcarce 50.

"También el juez del caso AMIA, Rodolfo Canicoba Corral, lo maltrató y lo desautorizó", agregan. "Se quedó solo y sufrió una extorsión de Stiusso o un temor a quedar mal parado en el Congreso", señalan cerca de Cristina.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?