Analizan aplicarles una "sanción ejemplar" a dos de los custodios de Nisman

Su actuación el día en que murió el fiscal es objeto de una investigación interna; evalúan si hubo negligencias; otros diez agentes fueron sumariados
Gabriel Di Nicola
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27 de enero de 2015  

Con el paso de las horas, la situación interna de los dos uniformados encargados de la custodia del fiscal federal Alberto Nisman el día en que fue hallado muerto en su departamento de Puerto Madero se complica. Existe la sospecha de que actuaron con negligencia y que no informaron en el momento oportuno a sus superiores de que no podían ubicar al representante del Ministerio Público.

Así lo informó a LA NACION una calificada fuente oficial. Se trata del suboficial Armando Niz y del sargento Luis Miño, los dos custodios que llegaron al edificio donde vivía Nisman a las 11 del domingo 18 de este mes, pero recién comunicaron las novedades a sus jefes después de las 22.40, cuando ya habían entrado en el departamento un facultativo de una empresa de medicina prepaga y la madre del fiscal, Sara Garfunkel.

"Ante un hecho transcendental como fue la situación de que Miño y Niz no pudieron ubicar al fiscal Nisman, los uniformados no actuaron como correspondía. Debieron comunicar la novedad a sus superiores. Recién lo hicieron después de las 22.40. Por lo menos creemos que hay una negligencia", sostuvo la fuente consultada.

El futuro de los dos custodios depende del resultado del informe del sumario administrativo que ordenó el secretario de Seguridad, Sergio Berni, y que desde mediados de la semana pasada lleva adelante la Superintendencia de Asuntos Internos. Si los encargados de la investigación encuentran una falta grave, "se tomará una sanción ejemplar", especuló la fuente consultada.

Además de Miño y de Niz, hay otros diez policías a los que se les abrió un sumario administrativo: se trata de los otros ocho custodios de Nisman y sus dos jefes, un comisario y un subcomisario.

Entre los sumariados también está el suboficial Rubén Benítez, el uniformado con mayor antigüedad en la custodia de Nisman y encargado de la guardia de ese fin de semana, afirmó una fuente policial.

"Una de la las posibilidades es que Miño y Niz hayan comunicado las novedades a Benítez, para que él diera aviso a la cadena de mando. Lo cierto es que la información a la superioridad llegó después de las 22.40. Se debe analizar con detenimiento el proceder de los custodios y después tomar una decisión", sostuvo la fuente consultada.

Pero no sólo está en debate interno el proceder de los custodios, sino también la metodología utilizada para custodiar a Nisman. El fiscal federal debía tener una custodia de cinco uniformados cada 24 horas, y a la luz de los hechos quedó demostrado que no se cumplía con el protocolo diseñado en su momento.

Berni y el jefe de la Policía Federal, comisario general Román Di Santo, sospechan que después de tantos años de trabajo la custodia de Nisman se había "relajado" y que, en ocasiones, cumplían tareas de "cadetería". Pusieron como ejemplo el hecho de que el sábado antes de la muerte del representante del Ministerio Público, uno de los uniformados, por pedido del fiscal, fue a la casa de su secretaria a buscar un sobre para después dejarlo en un edificio de Olivos donde vive un periodista, según informaron fuentes oficiales.

Además, están convencidos de que después de la denuncia presentada por el fiscal en la que acusó a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner "debieron haber diseñado una nueva estrategia de seguridad, y nunca lo hicieron".

Testigos

Todos los custodios de Nisman ya declararon como testigos ante la fiscal Viviana Fein, que tiene a su cargo la investigación de la muerte del fiscal que desde 2004 tenía a su cargo la causa del atentado contra la AMIA, ocurrido el 18 de julio de 2004.

El suboficial Benítez declaró el jueves pasado. Según informaron a LA NACION fuentes judiciales y policiales, contó que un día antes de su muerte Nisman le pidió asesoramiento para comprar un arma. Quería saber dónde podía conseguirla y cuánto le costaría. Quería tenerla en la guantera del auto cuando saliera con sus hijas, le explicó. Benítez le aconsejó una pistola. Quedaron en volver a hablarlo el lunes.

Las declaraciones testimoniales de los custodios, informaron fuentes policiales, fueron incorporadas al sumario administrativo y ya comenzaron a ser analizadas por el personal de Asuntos Internos.

Una situación cada vez más comprometida

A cargo de la custodia

Armando Niz y Luis Miño son los agentes que estaban a cargo de la custodia del fiscal Nisman el domingo 18 de enero, día en que apareció muerto en el baño de su departamento

Sumariados

Ambos tienen sumarios abiertos en su contra y son objeto de una investigación interna; según fuentes de la fuerza, podrían recibir una fuerte sanción, acusados de actuar de manera negligente el día en que Nisman apareció muerto

Bajo análisis

Además de Niz y Miño, otros 10 oficiales están siendo evaluados; entre ellos un comosario y un subcomisario; también su actuación fue puesta en duda y tienen sumarios abiertos por su actuación

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