García, sin nostalgia

"Me tiré por vos", recital de Charly García. Con Gabriela Epumer (guitarras), Mario Serra (batería), Ulises di Salvo (chelo), Erica di Salvo (violín), Mariela Chintano (Saxo y voz), Gabriel Said (percusión y samplers), Murray (bajo y teclados) y la Orquesta Say No More, dirigida por Gabriel Senanes. Realizado el viernes 19 en el Estadio Obras. Nuestra opinión: bueno
Gabriel Plaza
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21 de mayo de 2000  

Charly García mira las nuevas olas y es parte de ese mar de gente que no pasa los quince años de edad. Son los que llenan el estadio Obras. Casi no hay nostálgicos seducidos por el adelanto del regreso de Sui Generis. Ahora García representa a una generación ascética que se puede mirar en ese desordenado espejo musical que no sigue reglas determinadas.

"Charly es como Maradona", comenta un periodista. Y la afirmación es claramente visible en la reacción leal y paternalista que despierta en su público, que mitifica cada una de sus "hazañas" en el piano y la guitarra o aprueba los códigos mas viscerales de letras elementales y nuevas como "Me tiré por vos" (un rock "cuadrado" que recibe el oleaje musical de la sinfónica Say No More, dirigida por Gabriel Senanes) y la versión más pop, acompañado por la banda, de "Me tiré por vos del noveno piso", que sintetizan sus días de furia y melancolía en Mendoza.

Será el comienzo de un concierto, tan previsible como inesperado, que se dividirá en tres tiempos: pasado, presente indefinido y futuro, con intervalos y una duración extensa para que todos tengan lo que fueron a buscar. En la primera parte García recurre a hits, que siguen sonando como si hubieran sido escritos ayer: "Cerca de la revolución", "Pasajera en trance", que toca para que la canten sus aliados, "Funky" y "Rezo por vos".

La banda con Gabriela Epumer al frente y Mario Serra en la batería (como los más experimentados) le imprime a las versiones variados matices y mucha combustión, para estar a la altura de García, cuyo cuerpo flamea en el escenario y parece consumirse un poco en el fuego de cada canción.

Más cerca de su nuevo estado de conciencia Say No More, el dueño de la velada logra impregnar otro ambiente más sinfónico y descarnado que remite musicalmente a escenas paralelas del film "The Wall" cuando dice: "Ahora la reina del ego", y comienza con la excesiva "Kill my Mother".

Melancólico reencuentro

El presente imperfecto depara sorpresas. Después de un acontecer largo de obras clásicas, las luces se vuelven a apagar y en el piano de García suena la melodía de "Cuando me empiece a quedar solo". A su lado Nito Mestre completa el imaginario de otro tiempo que fue hermoso. El clima es melancólico. El reencuentro tiene el sabor de lo perdido.

Sobre el escenario la mueca sobria de Mestre y la entidad imperfecta y genial de Charly. La versión, veinticinco años después, suena similar, pero despierta la desconfianza de la generación que los vio separarse en el Luna Park. Para los que todavía no habían nacido en el 75, fue otro hallazgo, otra puerta de entrada al universo de García.

Acorde con los tiempos salvajes de hoy, la dupla Sui Generis se puso a rockear con "Mr. Jones", de "Instituciones", para terminar con el simbólico "Nunca una familia muy normal". Fue sólo un adelanto escueto de lo que podría pasar en el regreso oficial del histórico dúo con el nuevo disco "Sinfonía para adolescentes" en la calle. Para algunos, (in)suficiente por ahora.

García se permitió un nuevo reencuentro -a falta de uno- y convocó a Pedro Aznar para revistar "Tango", a Pipo Cippollati para un tramo surrealista y a Gustavo Cerati para otra versión de "Pasajera en trance". Después toda la familia: Nito, en voces; Florencia, su novia, en piano; Cerati en guitarra, y Charly deambulando hicieron juntos otro futuro hit: "El día que apagaron la luz".

El último tramo fue para la sinfónica "Say No More", donde la sección de cuerdas y metales volvió a ser dirigida por Senanes, para una revisión de temas como "Eiti Leda" y que subirían después para hacer un tramo de la tan esperada "Sinfonía Pasión". Después encaró el final de su concierto con otros temas nuevos y no tanto como "El chico", "El peso", "Aguante la amistad", "Aquí sin tu amor".

Antes de que el público prendiera los encendedores, Charly tomó su guitarra para un bis y arremetió contra los nostálgicos, que se habían equivocado de tiempo y lugar. Los chicos quieren rock y García también.

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