Renunció a su cargo el funcionario kirchnerista acusado de violación

García Muñoz estuvo 10 años preso en España por violar a su ex mujer; en 2011 volvió al país y el Gobierno lo nombró en la Secretaría de Derechos Humanos
(0)
10 de febrero de 2015  

El militante kirchnerista Carlos Alberto García Muñoz presentó ayer su "renuncia indeclinable" al cargo que ejercía en la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación a partir del escándalo que provocó la noticia de que había cumplido una condena de 10 años en España por violación.

El comunicado que emitió ayer la secretaría que comanda el kirchnerista Martín Fresneda fue por demás escueto: en él se informó que se aceptaba la dimisión de García Muñoz y que no conocía la existencia de una condena penal cumplida en España. El organismo marcó distancia del ahora ex funcionario al señalar que éste "revestía como contratado, sin ningún tipo de responsabilidad como funcionario de jerarquía". Asimismo, aseveró que "al momento de su contratación se solicitaron sus antecedentes al Registro Nacional de Reincidencia, informándose que no registraba ningún antecedente penal".

De acuerdo con una investigación que publicó anteayer el portal Infobae, García Muñoz fue condenado en 1999 en Barcelona por haber violado a su ex esposa María Jesús Anguren Sanjulian, a quien ya había agredido con anterioridad. La condena -originariamente, de 15 años- fue por agredirla con una navaja, atarla, violarla y golpearla hasta dejarla inconsciente. Según relató Infobae sobre la base del testimonio de la abogada de la víctima, García Muñoz fue arrestado in fraganti por la policía ante los pedidos de auxilio y los gritos de los pequeños hijos de la pareja.

García Muñoz residía en España tras haberse exiliado de la Argentina durante la dictadura militar. Al cumplir su condena, el 31 de diciembre de 2011, retornó al país, donde fue recibido con los brazos abiertos por el gobierno kirchnerista. García Muñoz fue uno de los cuatro prisioneros que en 1978 se fugaron del centro de detención conocido como "Mansión Seré"; con esta historia de víctima de la dictadura y posterior exilio, el Gobierno no sólo lo premió con un cargo en la Secretaría de Derechos Humanos, sino que participó en numerosos actos oficiales, incluso con presencia de la presidenta Cristina Kirchner.

García Muñoz cumplió funciones primero en el área cultural de la secretaría y, en ese carácter, daba debates en colegios y centros municipales en los que relataba su experiencia como víctima de la dictadura y sobreviviente de la llamada Mansión Seré. Luego revistó como asesor de la Dirección de Gestión de Políticas Reparatorias, donde se analizan los pedidos de indemnización de los exiliados durante la dictadura.

A su vez, García Muñoz es un activo militante kirchnerista, que de hecho integra la agrupación peronista Descamisados, que actualmente apoya la candidatura presidencial del ministro de Defensa, Agustín Rossi, y participó en numerosos actos políticos del oficialismo. El 10 de diciembre del año pasado, en conmemoración del Día de los Derechos Humanos, Cristina Kirchner destacó su presencia y lo hizo poner de pie para que recibiese una ovación del público en su calidad de "sobreviviente" de la dictadura.

Dura reacción

Los antecedentes penales de García Muñoz en España provocaron una dura reacción de la jefa del Observatorio de Derechos Humanos y Género de la UCR María Luisa Storani, quien había pedido la "expulsión" del ahora ex funcionario.

La dirigente de la UCR y ex diputada nacional sostuvo que "el gobierno nacional les falta el respeto a los derechos humanos y a todos los argentinos teniendo como funcionario al violador García Muñoz". Asimismo, enfatizó que "en la sociedad hacen falta modelos de roles positivos, no violadores".

"El oficialismo tiene que explicar su trato privilegiado a este violento", fustigó.

En tanto, Fresneda aseguró que ni él ni la Presidenta sabían que García Muñoz había estado preso en España.

"No hizo falta que pidiera sus antecedentes, yo lo convoqué, vino y me presentó la renuncia, y se la acepté", enfatizó el funcionario nacional a Infobae.

El secretario precisó que García Muñoz está "muy angustiado" por la difusión de lo ocurrido con él en España y que le expresó su deseo de "no afectar la política de derechos humanos del Gobierno".

"Su renuncia era a los fines de salvar cualquier responsabilidad de la Presidenta o mía", explicó Fresneda, e insistió en que ni él ni Cristina Kirchner sabían de su situación penal.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.