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Teatrix, para ver teatro en la Red

Nace una plataforma en la que se podrán ver por Internet obras teatrales con un proceso de registro y posproducción de alta calidad
Ricardo Marín
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12 de febrero de 2015  

Día tras día, se descubren o se inventan más posibilidades de darles utilidades nuevas a Internet en diversas disciplinas. Las artes audiovisuales están en un momento de ebullición de ese proceso. Las PC, los smartphones y las tablets se han convertido en herramientas comunes para consumir películas, series, videoclips, documentales, deportes o noticias . Sin embargo, el teatro es una de las pocas disciplinas que todavía se resiste a ser consumida fuera de la sala que aloja al escenario. Eso, al menos, hasta ahora.

El 27 de marzo, fecha en que se celebra el Día Internacional del Teatro, Mirta Romay -la hija de Alejandro Romay, el ex dueño de Canal 9- lanzará una iniciativa que pretende llevar la presencia de las artes escénicas a la Red. Ese día inaugurará Teatrix, una plataforma de Internet dedicada a poner a disposición del público diversos contenidos teatrales, entre los que figuran obras completas especialmente grabadas para ser vistas en la Red -con una mecánica similar a la del video on demand-, como una experiencia alternativa a la de disfrutarlas en vivo y en directo desde una butaca . Claro, el mecanismo para llegar a producir ese material no es sólo poner una cámara y grabar.

Cuando hablaba de su proyecto de desarrollar una plataforma que permitiera ver teatro grabado en formato digital por Internet, la objeción que recibía principalmente Mirta Romay era que las obras en televisión resultan muy aburridas, que llevar satisfactoriamente el lenguaje del teatro a la pantalla es prácticamente imposible. "A mí esa opinión me hacía ruido. En mi cabeza aparecían todas las obras que había hecho mi viejo, que las había mandado a grabar y editar para verlas en formato de video. También otras producciones que había hecho para el canal. No me parecía que fuera una tarea imposible ajustar las cosas para trasladar lo que se veía en el teatro a la pantalla y que resultara atractivo", cuenta.

Inquieta por saber si tenía razón o si los que le recomendaban que no se metiera en esa empresa estaban en lo cierto, empezó a hacer unas pruebas. Consiguió el permiso para grabar algunas obras de la cartelera porteña y mandó a hacerlo con la estructura de cualquier emprendimiento televisivo. Un camión de exteriores, cinco cámaras, un director, un switcher. Le presentaron los primeros cortes. No le gustó. "En realidad me traían un muy buen trabajo, pero a esta altura del partido yo pretendía algo más, algo superador", confiesa. Se puso a analizar los obstáculos que se debían superar para conseguir un resultado óptimo. "Lo primero que hice fue buscar con lupa profesionales con mucha experiencia. Camarógrafos que fueran verdaderos artesanos en su oficio y así con todas las áreas. Fue un trabajo fascinante, de prueba y error, en el que fuimos descubriendo cómo suplir, por ejemplo, la iluminación propia de la obra, a la que no se puede cambiar, por una adecuada para televisión realizando un ajuste del color en posproducción. O descubrimos que incorporando pequeños inserts de escenas realizadas fuera de la función, con iluminación distinta, bastaba para solucionar el problema", recuerda. En otras cuestiones encontraron que el uso de ciertas tomas, de planos diferentes a los comunes de las grabaciones televisivas, les daba otra vida a los videos. O la utilización de lentes especiales que permiten "meterse en el escenario" mostraban una emocionalidad en el trabajo actoral que de otra manera no se veía. "Todo esto lo fuimos descubriendo paso a paso con mi amiga Helena Tritek [actriz, autora, directora y docente de teatro], a quien convoqué para que me ayudara. El resultado de todo este trabajo es algo que tiene elementos del cine, pero es diferente al cine, y al mismo tiempo es una experiencia distinta a la de ver teatro en la sala durante una función, que es algo único, irreemplazable", sostiene.

Plataforma en progreso

Todo el proceso de producción para tener listo el material que subirán a la plataforma que se estrenará en marzo tuvo un tiempo considerable de elaboración. "Para conseguir el material que pondremos a disposición del público empezamos a producir en serio en febrero del año pasado. De ese trabajo tendremos en el catálogo unas 10 obras, en un principio. Aparte habrá musicales de mi hermano [Tanguera y Nativo, de Diego Romay] que ya estaban grabadas, y una sección homenaje, en la que pondremos unos cuatro títulos de Alta comedia que hizo mi viejo. El plan es seguir incorporando obras nuevas a un ritmo mínimo de 10 al año, que es lo que vimos nos permite la infraestructura que tenemos, al menos por ahora", explica la productora. Para tener una referencia, la plataforma Digital Theatre, de Londres, que es una de las pocas existentes en el mundo dedicadas a este rubro, con unos años de existencia, tiene unos 50 títulos en su catálogo. Otro sitio inglés, el Global Theatre, dedicado exclusivamente al teatro de Shakespeare, alcanza 52.

En Teatrix existirá cierta cantidad de material de acceso gratuito. Para ver las obras pagas se deberá abonar un alquiler o comprarlas, por lo tanto se las podrá ver las veces que se desee, pero sin la posibilidad de bajarlas al disco rígido propio. Para instituciones habrá un sistema de membresía económica, con la cual podrán acceder a cualquier obra las veces que lo precisen. El valor de los alquileres será de 50 por ciento del precio de la entrada al momento en que la obra bajó de cartel. De ese porcentaje, el 10 por ciento va para los productores de la obra. En el caso de otros participantes del espectáculo, como actores, autores o músicos, el sistema tiene convenios particulares con cada uno de los gremios. Uno de los asesores de los contenidos de Teatrix es Jorge Dubatti, investigador de historia del teatro, quien, con las herramientas que provee esta plataforma, desarrollará iniciativas educativas para el público en general relacionadas con la actividad teatral. "Hoy, el teatro se ha vuelto muy conceptual y se necesita conocer ciertas claves para entenderlo mejor", explica Romay. El proyecto pretende, además, incorporar obras del interior del país y de otras latitudes. Sin duda, es para desearle mucha "merde".

Los títulos de arranque

La casa de Bernarda Alba

Una particular versión de la obra de Federico García Lorca dirigida por José María Muscari.

La omisión de la familia Coleman

De Claudio Tolcachir. Un éxito del off, que ahora llegó a la calle Corrientes.

Tanguera

Un musical de tango exitoso en varios países, dirigido por Omar Pacheco.

Anda Jaleo

De Susana Toscano. El universo de Lorca de la mano de sus personajes.

El cabaret de los hombres pedidos

Un musical multipremiado y mimado por la crítica, con dirección de Lía Jelin.

María Elena

Homenaje de Héctor Presa a la producción infantil de María Elena Walsh.

Othelo

Particular versión de Gabriel Chamé Buendía del clásico de Shakespeare.

El loco y la camisa

Un suceso en el teatro off, de Nelson Valente, que pasó al circuito comercial.

Clac!, una obra de película

Infantil que recorre la historia del cine, desde sus orígenes mudos al 3D.

Nativo

Musical folklórico, de Diego Romay, con Tukuta Gordillo y Suna Rocha

Fernando Peña

Espectáculo de stand up del actor fallecido.

Homenaje

Selección de títulos sobresalientes del programa Alta comedia.

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