Rutas a la costa: por imprudencia, hubo casi dos accidentes por día

Los despistes, vuelcos y choques fueron todos evitables, según una estadística oficial; la mitad de los heridos tiene menos de 44 años
Fabiola Czubaj
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13 de febrero de 2015  

En lo que va del año, en el corredor de rutas hacia la costa atlántica hubo 81 accidentes de tránsito con uno o más pasajeros heridos en autos, ómnibus y motos. Pero sólo en la primera semana de este mes, con el recambio turístico, ocurrieron más de la mitad de los 53 accidentes que hubo en todo enero. Fueron despistes, vuelcos y choques por imprudencia al volante. Todas causas que pudieron evitarse. La mitad de los heridos tenía entre 16 y 44 años.

Cada año, 10 millones de vehículos transitan por la ruta 2, y es la primera vez que se dispone de estadísticas rigurosamente elaboradas de las causas, las lesiones y la atención suministrada a las víctimas de los siniestros en las rutas que llevan a las playas bonaerenses.

Los datos surgen de un registro instalado en la Unidad de Pronta Atención (UPA), especializada en trauma, que funciona desde hace un año en Lezama y en la que se atiende a heridos que no son de gravedad. Lezama está a mitad de camino de la autovía.

Los lunes, sábados y domingos, y los feriados puente, son los momentos de más trabajo en la unidad, en especial entre las 18 y las 21. Las curvas, contracurvas y puentes son las zonas más peligrosas.

Los autos de alta gama con conductores que no saben controlar a más de 140 km/h, las frenadas bruscas, las distracciones en una marcha a baja velocidad cuando se forma una caravana o intentar pasar a otros vehículos en rutas de una mano sin distancia suficiente son las principales causas de trauma en la ruta.

"No podemos decir que sean accidentes, porque se pueden evitar. Rara vez recibimos heridos porque estalla la cubierta del auto. La causa más común son los despistes con vuelco por exceso de velocidad, sobre todo los autos de alta gama que los conductores no saben cómo controlar a más de 140 km/h en una curva y los choques por imprudencia al frenar o las distracciones a baja velocidad", explicó Patricia Spinelli, titular de la Dirección Provincial de Emergencias Sanitarias bonaerense.

A pocos metros del cartel de vialidad que anuncia el fin de la zona urbana de esta localidad casi a mitad de camino de la ruta 2, aparece en dirección a la costa una construcción modular blanca. Es la primera UPA Trauma, que cumplirá un año en marzo. Es una experiencia piloto y los resultados acumulados de la atención a los pacientes y la derivación en minutos, en helicóptero, a los hospitales de alta complejidad de La Plata, Dolores o Castelli, impulsarán la apertura de nuevas unidades.

El edificio de la UPA Trauma se identifica fácilmente desde la autovía no sólo por un enorme cartel en el camino de entrada. En el helipuerto, conversan bomberos y el equipo de evacuación aeromédica de guardia cerca del helicóptero que combina curiosamente el amarillo y el naranja intensos. El campo rodea la construcción. A pocos metros, dos trabajadores municipales finalizan las dos paredes en semicírculo que le darán privacidad a una ermita con la Virgen de Luján y una escultura del Papa en tamaño real.

El trabajo en esta UPA comienza con una llamada de la policía, los bomberos, el concesionario de la autovía o la Agencia Nacional de Seguridad Vial. Si es un hecho grave con muchas víctimas, como el vuelco de un ómnibus, el triaje (clasificación de los heridos de acuerdo con la gravedad para su atención y traslado) se realiza en el lugar. Si no, se traslada a la persona herida en ambulancia o helicóptero hasta la unidad.

A cada paciente se le coloca una pulsera con un código de barras con la información personal que se pudo recolectar y que está asociada con una tarjeta de color que indica la gravedad (verde si es de bajo riesgo, amarillo si el riesgo es moderado o rojo si el estado es crítico). "La atención del trauma en los primeros minutos es fundamental para reducir las complicaciones", indicó Spinelli. Eso se logró con los traslados aéreos para el rescate primario y la ubicación de la unidad.

Bandas pintadas en el piso y las paredes con esos tres colores indican el camino a los seis puestos para pacientes de bajo riesgo, al tomógrafo recién instalado y a las salas de hemoterapia, observación y rayos, y al shock room apto sólo para procedimientos avanzados que permitan controlar un daño grave, como una hemorragia, y estabilizar al paciente para su traslado seguro a un centro de mayor complejidad. En los 700 metros cuadrados también hay un laboratorio, una farmacia y una morgue. Son espacios reducidos, pero suficientes para la emergencia.

Los datos de los 447 casos atendidos en un año revelan que los pacientes permanecen unas 2 horas en la unidad. La mayoría (78%) se va con el alta médica. El resto (20%) es derivado en menos de 23 horas a centros de mayor complejidad y el 2% restante no espera el alta.

"Todo esto demuestra que tenía sentido, era racional y necesario instalar esta unidad de trauma en este punto de la ruta 2. La respuesta asistencial rápida, ordenada, con un registro digitalizado probó ser un modelo replicable en lugares donde hay una respuesta sanitaria escasa o nula en kilómetros y kilómetros de rutas de un país tan extenso", señaló Laura Bosque, directora ejecutiva de la Fundación Trauma. La entidad diseñó el primer Registro de Trauma, en el que la UPA Trauma vuelca sus datos por un convenio con el Ministerio de Salud provincial y la Agencia Nacional de Seguridad Vial.

"Lo que tenemos en la autovía es el despiste o un vuelco, en hechos no tan graves como en las rutas de una mano, donde hay más muertos porque los choques son más violentos. Tenemos hechos en lugares donde nos preguntamos cómo pudieron pasar, como automovilistas que avanzan en una recta solos y chocan contra el guardrail. Ahí hubo una falla humana, en la que es imposible incidir sólo con los controles de seguridad vial. La conciencia y la protección personal son un tema de educación y respeto por la vida propia y de los otros", dijo la oftalmóloga Virginia Rosende, directora de la UPA Trauma.

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