Griesa no tomó una decisión sobre el pago a bonistas por medio del Citi

El magistrado demoró ayer una respuesta sobre el pedido que le hizo el banco para poder abonar, a fines de este mes, a quienes entraron en los canjes de deuda
Rafael Mathus Ruiz
(0)
4 de marzo de 2015  

NUEVA YORK.- Fue una audiencia larga, densa y lenta, tras la cual el juez Thomas Griesa , menos preciso y más repetitivo que de costumbre, dejó todo igual y postergó, una vez más, una decisión definitiva sobre los pagos de los bonos en dólares gobernados por la ley argentina.

"No voy a tomar una decisión ahora, esta tarde", dijo Griesa, escueto, cuando ya habían transcurrido dos horas de discusión en su sala. Media hora después, al cerrar la audiencia, reiteró su postura.

Más tarde, el Ministerio de Economía acusó al juez, en un comunicado, de favorecer a los demandantes, de extorsionar al país y de dudar en forma excesiva sobre los pagos al Citi (que ya habilitó en tres ocasiones) sólo para perjudicar al Gobierno.

El alcance del "default selectivo" en el que la Argentina está desde hace siete meses quedó así intacto, a la espera de que el juez decida si permite a Citibank Argentina transferir los próximos pagos de intereses de títulos que suman unos US$ 8400 millones. De ese monto, unos 2300 millones de dólares fueron entregados en los canjes de 2005 y 2010. El próximo pago es a fines de mes.

La ofensiva para liberar esos giros estuvo a cargo de la abogada del Citibank, Karen Wagner. Sentada a uno los escritorios delante del estrado de Griesa, rodeada por otros 17 abogados -sólo había otra mujer-, Wagner fue la primera en ponerse de pie y dirigirse al estrado para presentar sus tres argumentos centrales: los bonos "en custodia" del Citi son deuda doméstica, y, por lo tanto, no están alcanzados por el mandato judicial de Griesa; el fallo no se aplica al Citi, y, de acatarlo, la entidad violaría leyes argentinas.

"¿De qué bonos está hablando?", preguntó Griesa, apenas empezó a hablar Wagner. "Usted está yendo un poco rápido para mí...", agregó.

Wagner ofreció una descripción de esos títulos que ya se había escuchado más de una vez en esa sala: los bonos argentinos en dólares, de los cuales una parte minoritaria fueron ofrecidos en los canjes de 2005 y 2010, no son deuda externa, pues están gobernados por la ley argentina, está registrados en la Argentina y se pagan en la Argentina a través de la Central de Registro y Liquidación de Instrumentos de Endeudamiento Público (CRYL) en el Banco Central. "Su señoría está extremadamente familiarizado con esto", afirmó Wagner.

La abogada, que estuvo 40 minutos parada explicando sus argumentos, insistió también en que Citibank Argentina está en "grave peligro". Su ida y vuelta con Griesa, que hizo varias preguntas e hizo pausas para leer papeles, fue poco ágil y técnico. En un momento, la taquígrafa se limpió las uñas. En la sala, repleta, había al menos tres personas dormidas. Sobre el final, Wagner le pidió que dejara al Citi y a los bonos bajo su custodia fuera de su mandato judicial. Edward Friedman, abogado de los fondos Aurelius Capital y Blue Angel, presentó el caso de los demandantes. Friedman adjuntó una lista de los bonos en disputa e intentó convencer a Griesa de que forman parte de la deuda externa y deben quedar bajo el cepo de su mandato judicial porque fueron ofrecidos en los canjes en EE.UU., Alemania, España, Italia, Dinamarca y Luxemburgo, entre otros países, durante las giras de promoción de funcionarios argentinos. "Estos bonos no fueron ofrecidos sólo en la Argentina", sostuvo. A medida que transcurrió la audiencia, el debate giró de la identidad de los bonos en dólares al papel del Citi en los pagos de la deuda.

Unos minutos después, Griesa, que nunca dio indicios de tener resuelto el asunto, cerró la audiencia sin indicar cuándo tomará una decisión.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?