Buscan limitar las paritarias con cambios en Ganancias

A cambio de un tope de 30% en las negociaciones salariales, el Gobierno anunciaría en plena campaña modificaciones de fondo en el impuesto
Nicolás Balinotti
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9 de marzo de 2015  

Tras la negociación salarial con los docentes, cuyo desenlace se aceleró en casi todo el país por ser un año electoral, el Gobierno diseña una estrategia para garantizar que en el grueso de las paritarias no surjan desbordes. La maniobra oficial contempla una promesa a los gremios para modificar por ley el impuesto a las ganancias. No sería un mero anuncio presidencial para elevar las escalas del mínimo no imponible. Habría algo más.

El mensaje de la Casa Rosada ya llegó hasta la cúpula de la CGT oficialista, cuyos sindicatos más importantes dieron señales de que aceptarían un trato salarial por debajo de 30%. Si las paritarias oscilan entre un 25 y un 30%, el Gobierno lo consideraría un éxito, teniendo en cuenta que la media de 2014 estuvo entre 30 y 32%. Estas cifras, además, permitirán escenificar cierto control sobre la inflación, a la que el Ministerio de Economía proyecta en un 15% anual, según la ley de presupuesto.

La modificación de Ganancias o la elevación de las escalas del mínimo no imponible del tributo son un reclamo que unifica al sindicalismo. Incluso, hasta se convirtió en una bandera electoral de la oposición. En el kirchnerismo, según admitió un ministro a LA NACION, no estarían dispuestos a cederle la iniciativa al próximo gobierno; mucho menos, siendo prioridad del gremialismo.

En el corazón del Gobierno ya se está evaluando un proyecto de ley para reformar el impuesto. En el Ministerio de Trabajo y en la AFIP siempre hubo un borrador a mano a la espera de ver la luz. Aunque todavía no se conocen detalles, se estima que apuntaría a aliviar la carga tributaria sobre los salarios más bajos que son alcanzados por Ganancias. Lo que sí está claro es que la Casa Rosada capitalizaría el hipotético anuncio. De concretarse, será con el calendario electoral encima y con la mayoría de las paritarias encaminadas, según fuentes oficiales.

La CGT oficialista, que conduce Antonio Caló, acercó sin mucho éxito una propuesta al Gobierno cuando Cristina Kirchner había convocado a una mesa de diálogo con gremios y empresarios en 2013. El bosquejo, elaborado por el docente Horacio Ghilini, sugería financiar los cambios de Ganancias mediante el revalúo fiscal, la renta financiera y la minería. Ghilini ya trabaja en la reactualización del plan, a pesar de que su idea jamás tuvo eco en los despachos oficiales.

Después de meses de silencio y letargo, la cúpula de la CGT más cercana al kirchnerismo se reunió el miércoles pasado por primera vez en el año. Durante el encuentro, en la sede de UPCN, dos de sus máximas autoridades dieron por hecho que el Gobierno "va a tocar Ganancias". Públicamente, unas horas más tarde, un jerárquico de un gremio industrial exhibió ante LA NACION cuál será la postura salarial: "Cerramos por debajo de 30% si hay novedades en Ganancias y si nos dan algún extra no remunerativo. Vamos a estar entre 27 y 30, calculamos", precisó.

En 2014, la inflación tuvo múltiples rostros. El Indec reportó un cierre de 23,9%. Los estudios privados registraron una suba cercana a 38%, mientras que los diputados de la oposición calcularon un 41%. La referencia que tomarán los sindicatos es todavía incierta, pese a la intención que blanqueó la CGT de Caló y a los pedidos del sindicalismo opositor, que exigen subas entre un 30 y un 40%.

"Hay dos discursos oficiales en cuanto a la pauta salarial. Por un lado, algunas provincias les dieron 35%, o a veces más, de aumento a sus empleados públicos. Y por otro, [Axel] Kicillof dice que la inflación será de 15%. La única manera de comenzar las clases fue con subas de 30%, así que ésa debería ser la pauta", planteó Carlos West Ocampo, referente del gremio de la Sanidad y de los grandes gremios.

Hasta el momento, salvo la negociación de los docentes y algunas dependencias públicas, la mayoría de las paritarias que debían negociarse en el primer trimestre fueron aplazadas con pagos a cuenta. Hubo unas pocas excepciones, como la del personal no docente de universidades privadas, que cerró un alza de 38% en dos cuotas, o la Unión de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles, que pactó un 30% en tres pagos.

Entre los que postergaron su paritaria están los bancarios (obtuvieron $ 9600 a cuenta de la suba anual), ferroviarios (cobraron 2000 a 3750 pesos, según la categoría) y los colectiveros de la UTA ($ 5000 en cuotas hasta marzo). Estos tres gremios, casualmente, podrían coincidir a fin de mes en un paro nacional en reclamo de los alcances del impuesto a las ganancias, una reivindicación que podría unificar al gremialismo.

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