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GPS laboral: tres pasos para tener en cuenta al buscar trabajo

Te damos herramientas para que actives el “toc toc” y veas qué hay del otro lado de las puertas que golpeás.
Daniela Chueke Perles
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11 de marzo de 2015  • 00:06

Cuando queremos cambiar de rumbo o dejamos atrás un trabajo que nos hacía infelices, al principio nos sentimos bien. Pudimos cerrar la puerta de una etapa, pero al poco tiempo nos preguntamos: ¿y ahora qué? ¿Cómo me abro camino? ¿Cómo llego adonde quiero ir? Tranquila, no sientas que estás al borde del abismo. Para abrir nuevos horizontes, hay que bancarse el proceso. Y lo bueno de los momentos de transición es que siempre traen una bocanada de libertad. Podemos imaginar, soñar y proyectar. Tomarnos el tiempo para descubrir qué buscamos, qué nos moviliza, qué nos hace felices.

Tener una visión lo más clara posible de este escenario te va a ayudar a elegir el camino a seguir. Preguntas hay miles: ¿te gustaría conseguir un trabajo en una empresa? ¿Querés trabajar de tu profesión o estás buscando hacer algo diferente? ¿Estás dispuesta a abrir tu propio negocio? ¿Querés iniciar una carrera artística? Es entonces cuando necesitás buscar ayuda y conseguir que se te abran ciertas puertas. Pero antes de ir a tocarlas, es necesario estar bien preparada.

PRIMER PASO: armá un plan

No es cuestión de dejar todo librado al azar. Si vas a "tocar puertas", es probable que te las abran –al menos una vez– para escucharte y ver qué tenés para ofrecer. Te va a servir no solo para comunicar tu proyecto, sino para tenerlo claro vos misma a la hora de salir a venderlo. ¿Cómo hacerlo?

Hacé un proyecto anual. Armalo en un Excel o en un calendario. Anotá los puntos más importantes de tu proyecto. Este documento va a guiar las acciones en el día a día y va a ser el instrumento que te va a mantener enfocada en tu meta.

Declará tus objetivos personales. Para qué sos talentosa, cómo te visualizás de acá a un año, a dos, a cinco, a diez.

Definí el valor de tu proyecto. Pensá si lo tuyo es un hobby o un emprendimiento. ¿Querés vivir de eso o simplemente darle más espacio en tu vida?

Planteá objetivos. Ponete metas concretas con fechas límites y cantidad de resultados que querés obtener. Por ejemplo, puede ser vender 50 prendas al mes, abrir tu primer local o hacer tu primera presentación en público.

Hacé tu análisis FODA. Como profesional o para tu emprendimiento, es importante que reconozcas cuáles son tus fortalezas y tus debilidades. También preguntate cuáles son las oportunidades y amenazas que se te presentan en el mercado.

Distinguí tu ventaja competitiva. ¿Qué te destaca a vos del resto de personas que buscan empleo o qué distingue a tus productos o servicios? Hacé una lista de los mejores atributos para destacar.

SEGUNDO PASO: buscá puertas

Ya sabés lo que querés y cómo pensás lograrlo. Llegó la hora de buscar "socios" o personas que puedan acercarte a tu objetivo. Puede ser un contacto valioso, algún "mentor" que sepa brindarte desinteresadamente su experiencia en un campo laboral parecido al tuyo. El mundo laboral es –al igual que tantos otros mundos– una red de contactos y relaciones. Saber elegir las puertas correctas y pedir la ayuda necesaria a las personas idóneas es una de las claves. Acá, un par de consejos:

Adoptá una actitud proactiva. Todas fantaseamos con la idea de encontrar alguien que resuelva todos nuestros deseos y necesidades. El problema de esa fantasía es la palabra "todos". Porque algunas cosas recaen directamente sobre vos y nada más que vos, y para eso necesitás ser proactiva, sacudir la modorra y empezar. Por ejemplo, hacer una lista de posibles lugares y/o personas a las que te gustaría contarles tu proyecto y buscar sus datos de contacto es una buena forma de empezar.

Revisá tu historial de contactos. Otra recomendación muy simple es empezar a revisar el listado de compañeros de escuela secundaria, de la facultad, otros colegas de trabajos anteriores o incluso esos profesores con los que hayas tenido una buena relación mientras estudiabas. Toda esa gente hoy puede ser un referente de las áreas en las que te interesa desarrollarte.

Reconocé tus miedos. El 90 por ciento de las veces, lo que nos impide decir abiertamente lo que buscamos es la fantasía del rechazo o de que nos juzguen mal: que el otro se va a aprovechar de mí, va a pensar que soy débil, una desubicada o una viva que solo quiere sacar ventaja. Hay gente que tiene vergüenza de decir "necesito trabajo" o "quiero conocer a X persona" cuando no hay nada más noble en el mundo que buscar una oportunidad nueva, ya sea para trabajar de lo que nos gusta, buscar una pareja o cumplir un sueño.

Hacete escuchar pero sin invadir. La mejor manera de aproximarse a la gente es generando una conexión directa que al otro le llame la atención, sin invadirlo ni darle grandes sermones, pero con la síntesis y la precisión que te garantice que van a escuchar tu pedido y que –dependiendo del caso– puede ser por mail, Twitter, Facebook o LinkedIn. Tené en cuenta que el primer contacto no debería ser telefónico.

TERCER PASO: analizá la experiencia

Después de entrenarte un poco y haber golpeado algunas puertas, podés analizar si estás contactándote con personas que tengan la experiencia, el poder, la idoneidad, el cargo o el espacio para colaborar con vos en la realización de tu sueño. Cuando se actúa haciendo todo lo necesario para que se concrete, un sueño se transforma en algo realista.

¿Y si te animaste, mandaste ese mail, hiciste ese llamado que tanto te costaba y la respuesta fue un "no"? En ese caso, conviene tratar de entender qué significa esa negativa. Pensá que por cada persona que te dijo que no hay millones de personas a las que todavía no llegaste que te pueden decir que sí. Jamás un rechazo debe ser tomado como algo personal, sino como una posibilidad –es como dice el dicho: "el no ya lo tenés"–. Tal vez el otro no tiene en sus manos la posibilidad de ayudarte en ese momento, o no quiere –también es su derecho–, pero no te está rechazando a vos, sino a tu propuesta?

Datos extra 1: abrí "puertas digitales"

Armate un perfil online en LinkedIn. Para tocar muchas puertas sin moverte de tu casa y sin gastar un peso.

Visitá los portales de las empresas que te interesan. Muchos reclutan gente desde su departamento de RRHH, brindan información sobre las tendencias del mercado y publican su nómina de directivos, incluso con el mail de cada uno.

Anotate en portales de empleo. ZonaJobs y otros sitios especializados en cada profesión funcionan muy bien. Alternativa Teatral es para encontrar oportunidades artísticas; Residencias Médicas, si recién arrancás en la medicina; pero hay muchos otros.

Datos extra 2: taller para emprendedores

Las chicas de La MiniPymer brindan talleres para potenciar tu emprendimiento. Los próximos son el 27 de marzo (de 18 a 21 hs.) y el 11 de abril (de 10 a 14 hs.). Contactalas por Facebooko por mail

Expertos consultados. Lic. Cecilia Zugazaga: psicóloga y docente de la UAI. Dr. Alejandro Melamed: dr. en Cs. Económicas. Rina Di Maggio, Romina Lamarque y Vero Mariani: capacitadoras de La MiniPymer.

¿Estás buscando trabajo? ¿Conseguiste hace poco? ¿Cómo lo lograste?

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