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Una carrera para averiguar qué pasó en esos ocho fatales minutos

Martín Rodríguez Yebra
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25 de marzo de 2015  

MADRID.- El Airbus A320 de la compañía alemana Germanwings que se estrelló ayer en los Alpes franceses con 150 personas a bordo estaba al filo de su vida útil. Salió de fábrica en 1990 y al año siguiente cubrió el primero de sus más de 46.700 vuelos, en los que, según informó Airbus, sumó unas 58.300 horas de vuelo.

¿Era suficientemente seguro para seguir operativo? La pregunta se instaló de manera insistente desde el momento en que se conoció la tragedia. No es para menos: casi no hay aerolínea del mundo que no tenga un A320, uno de los modelos más difundidos para trayectos de corto y mediano alcance, y la antigüedad promedio de esos jets actualmente en uso es de 25 años. Expertos en aeronavegación de Europa y Estados Unidos coinciden en que se trata de un avión extremadamente seguro -con 0,14 accidentes por millón de horas de vuelo- y que los años de uso no constituyen un factor de riesgo si se cumple con todos los protocolos de mantenimiento.

"Los aviones comerciales están sometidos a controles permanentes. Si se los considera en condiciones de volar, es igual de seguro un avión de 25 años que uno recién salido de fábrica", señaló el jefe del Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla), Álvaro Gammicchia.

Con la investigación apenas en sus inicios, a la espera de los datos de las cajas negras, una de las hipótesis más firmes que circulaban ayer apuntaban a que la nave hubiera sufrido un daño estructural en vuelo -como la rotura de una ventana-, que provocó una despresurización de la cabina y forzó un descenso de emergencia.

La Dirección General de la Aviación Civil Francesa informó que en el momento de la caída las condiciones meteorológicas eran buenas en la zona. No había nubes a la altitud de crucero. No se registraban vientos considerables ni áreas de turbulencias. El A320 empezó a perder altitud tres minutos después de alcanzar su nivel de crucero. Descendió de 10.000 a 1800 metros en ocho minutos, sin que los pilotos hicieran una llamada de emergencia. Fue el controlador aéreo el que detectó que la nave se extraviaba de su ruta y que, finalmente, se quedaba sin contacto de radio.

¿Puede ser eso una indicación de que la cabina se despresurizó y los comandantes perdieron el conocimiento por la falta de oxígeno? "Es posible. Pero ante una situación grave también es lógico que el piloto intente primero atender la emergencia antes que comunicarla", explicó el ingeniero aeronáutico Marc López.

El protocolo en caso de despresurización obliga al piloto a descender hacia una altura en la que se pueda respirar e intentar luego un aterrizaje de emergencia. Cuentan con una provisión de oxígeno que dura unos diez minutos.

Algunos especialistas creen que el piloto del A320 pudo haber ejecutado esa maniobra, pero sin conseguir estabilizar la nave a tiempo.

La vicepresidenta de Lufthansa -compañía dueña de Germanwings-, Heike Birchenbach, negó ayer durante una conferencia de prensa en Barcelona las versiones que mencionaban un fallo técnico por falta de actualización del software en las computadoras de la cabina de mando, que habría provocado un descenso vertiginoso e imprevisto. "Los sistemas estaban completamente actualizados", dijo.

El avión había pasado un chequeo de rutina anteayer, según la compañía alemana, y había sido sometido a una revisión completa -obligatoria cada dos años- a fines de 2013. El piloto tenía diez años de experiencia y más de 6000 horas de vuelo.

Sin embargo, Birchenbach se negó a explicar por qué el vuelo de la tragedia despegó de Barcelona con más de media hora de retraso. Tampoco comentó la información publicada en Alemania por Der Spiegel sobre un supuesto fallo en el tren de aterrizaje detectado anteayer en el avión y que le habría impedido volar durante todo ese día.

Las autoridades de Francia, Alemania y España a cargo de la investigación se niegan a descartar hipótesis. Pero, de manera extraoficial, funcionarios del gobierno español indicaban anoche que no había indicios para pensar en un atentado.

"No estamos trabajando con esa premisa", dijo una fuente de la Moncloa. Entre los gobiernos había inquietud por demostrar cuanto antes si existió algún fallo de la máquina que obligue a revisar la seguridad de los A320.

Es el avión que más vuela en Europa: desde 1998 salieron de fábrica 4700 unidades. A nivel mundial sólo lo supera el Boeing 737.

Las aerolíneas low cost lo tienen como preferido por su versatilidad para viajes de corto y mediano alcance (tiene una autonomía de 5500 kilómetros). Lo consideran un avión "con el máximo estándar de seguridad", a pesar de que con el de ayer suma cinco grandes tragedias desde 2007.

El último accidente que sufrió un Airbus A320 como el de Germanwings se registró el 28 de diciembre pasado en Indonesia, cuando un vuelo de Air Asia se estrelló en aguas del mar de Java con 162 personas a bordo.

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