Los sitios que rastrean vuelos en tiempo real

Ariel Torres
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28 de marzo de 2015  

La escalofriante y absurda tragedia del vuelo 9525 de Germanwings, que dejó 150 muertos en los Alpes franceses, volvió a poner en escena, como ocurrió hace poco más de un año con el vuelo MH370 de Malaysia Airlines, el servicio sueco Flightradar24 ( www.flightradar24.com).

Se trata de un sitio, nacido a fines de 2006, que ofrece información en tiempo real sobre los vuelos comerciales y que se hizo conocido en 2010, cuando la erupción del volcán islandés Eyjafjallajökull causó enormes problemas en el transporte aéreo en el norte de Europa. Con la misteriosa desaparición del vuelo MH370, el sitio volvió a aparecer en la prensa, y esta vez se hizo más evidente la necesidad de implementar un sistema que rastree en tiempo real todos los vuelos comerciales del mundo todo el tiempo.

De momento, y por un número de razones, esto es un desiderátum, incluso para Flightradar24 o para el pionero FlightAware ( http:// es.flightaware.com), el mayor sitio del mundo, en número de usuarios, que hace rastreo en vivo de los vuelos.

Donde existe cobertura estos sitios funcionan con una precisión asombrosa. Lo sé porque la nueva sede del diario está ahora justo en la trayectoria de aproximación final del aeroparque Jorge Newbery y pude verificar que lo que mostraba Flightradar24 en el mapa estaba ocurriendo al mismo tiempo en el mundo real.

El sitio sueco tiene apps para Android y iOS, pero en ambos casos las versiones gratis muestran sólo la posición del avión. Para obtener los datos adicionales que se ofrecen en la web (entre otros, altitud, velocidad, coordenadas de geolocalización, matrícula y el código de transponder o squawk, un número de 4 dígitos que sirve para identificar la aeronave) hay que comprar la versión Pro, que cuesta 28,93 pesos (Android). También existe una versión comercial del sitio Web, que elimina los avisos y el límite de 30 minutos antes de que haya que recargar la página, y añade funciones como la vista de radar y bookmarks.

En pocas palabras, Flightradar24 muestra íconos que representan cada avión en vuelo sobre un mapa del mundo; como dije, no puede todavía rastrear el 100% de las aeronaves; los responsables del sitio estiman que, en promedio y en el nivel global, la cobertura es de un 65 por ciento.

Situando el puntero sobre un ícono se ve el número de vuelo y haciendo un clic se despliega a la izquierda la información antedicha. Probamos desde la Redacción que cuando el ícono de un vuelo pasaba sobre el diario, el avión en efecto sobrevolaba en ese instante el edificio. Hubo, y esto es inevitable, unos segundos de diferencia.

La vista en 3D, que simula, por medio de Google Earth, la vista desde el cockpit, todavía necesita algo de pulimento, pero es un buen aporte.

Uno de los aspectos más interesantes de Flightradar24 es que hace crowdsourcing, principalmente de receptores ADS-B instalados por voluntarios en sus casas. ADS-B son las siglas de Automatic Dependent Surveillance-Broadcast y funciona así: la aeronave obtiene su geolocalización de los satélites del GPS, de la misma manera, digamos, que un smartphone o el navegador del auto. Un transponder ADS-B difunde la posición (y una cantidad de otros datos), que puede ser captada por receptores ADS-B, que, a su vez, la envían a Flightradar24. Fuera de su área de cobertura primaria, FlightAware emplea el mismo método.

Por supuesto, ADS-B no es un sistema creado para Flightradar24 o FlightAware, sino que forma parte de una nueva tecnología que está instalándose en las líneas aéreas para rastrear sus aviones; por lo tanto, no todas las aeronaves cuentan con ella. La cobertura depende, además, de la cantidad de receptores presentes en la zona.

En la semana me puse en contacto con Fredrik Lindahl, director ejecutivo de Flightradar24, para preguntarle por la historia del sitio y otras cosas. Lo primero que me dijo, en su mail, fue que tienen la intención de ampliar su cobertura en la Argentina, pero no les está resultando fácil.

"Tenemos este programa en el que ofrecemos los receptores ADS-B sin cargo ( http://www.flightradar24.com/free-ads-b-equipment), pero desafortunadamente hemos tenido problemas con la aduana argentina. La última semana nos devolvieron 5 equipos", me escribió Lindahl. En total, hay una docena de receptores ADS-B de Flightradar24 en el país, más un número no determinado de personas que colaboran con sus propios dispositivos.

Le pregunté luego por qué crearon Flightradar24, y me respondió que, en realidad, la compañía nació un poco por casualidad. "Flightradar24 fue fundada a fines de 2006 por Olov Lindberg y Mikael Robertsson como un cebo de enlaces (link bait, en inglés) para otro de nuestros sitios, llamado Flygresor.se, básicamente el Kayak.com de Suecia. Lindberg y Robertsson habían descubierto que había receptores ADS-B disponibles, les pareció algo copado, compraron una unidad cada uno y pusieron antenas en sus casas en el área de Estocolmo. Pese a lo limitado de sus funciones en ese momento (capturas de pantalla de lo que captaban sus receptores, actualizadas una vez por minuto), la página de Flightradar24 se convirtió rápidamente en la sección más popular de Flygresor y atrajo montones de links. Demasiados, de hecho. Así que, para no confundir a los buscadores web respecto de lo que ofrece Flygresor, Flightradar24 fue trasladado a su propio dominio. El siguiente gran paso fue construir una red para que cualquier persona con un receptor ADS-B pudiera alimentar con datos a Flightradar24; también añadimos las funciones básicas al sitio, que siguen siendo las fundamentales hoy (es decir, los vuelos que se mueven en tiempo real en un mapa)."

Entonces hizo erupción el volcán en Islandia, en 2010. "Los medios noticiosos hicieron un uso muy intensivo de Flightradar24 –me dijo Lindahl– y así millones de usuarios tomaron conocimiento del sitio. Fue entonces cuando Mikael y Olov se dieron cuenta de que el servicio podía tener potencial comercial. Ese verano introdujimos una app para iPhone y unos meses más tarde sacamos la de Android.

"En 2012 tomamos la siguiente gran decisión, la de desarrollar nuestro propio hardware con el fin de proveer buenos receptores ADS-B y así aumentar la cobertura de Flightradar24. En total, cerca de 6500 personas alimentan hoy con datos al sitio cada semana; es, por lejos, la mayor red de ADS-B en el mundo."

Le pregunté también por los usos que se le dan al servicio. "La misión de la compañía es saber dónde están todos los aviones del mundo a cada momento y transformar esa información en algo útil para las aplicaciones de empresas y consumidores finales. Los usos más comunes son: el usuario tiene un ser querido que está viajando y quiere saber dónde está el vuelo; va a buscar a alguien a un aeropuerto y quiere saber cuándo va a aterrizar, o quiere saber adónde se dirige un avión que pasa sobre el lugar donde se encuentra en ese momento.

Por otro lado, me dijo Lindahl, muchas compañías involucradas en la industria de la aviación comercial usa el sitio. Me pasó estos ejemplos:

* Pronóstico del mercado global de Airbus ( https://youtu.be/LSrKZhdzgI4?t=2m13s)

* Operaciones de Scandinavian Airlines ( https://youtu.be/i0d6HB733Rg?t=3m1s)

* Operaciones de Aeroflot ( http://www.youtube.com/watch?v=DXppFrl5AvU&feature=youtu.be&t=4m45s)

* Centro de operaciones de los Boeing Dreamliner ( http://video.cnbc.com/gallery/?play=1&video=3000178041)

FlightAware fue fundado en 2005 y su cobertura primaria está limitada a Estados Unidos, Canadá, el Caribe, Australia, Inglaterra y Francia. Fuera de esa zona, FlightAware puede o no tener rastreo en tiempo real gracias, también, al sistema ADS-B. En la Argentina, su cobertura es, hasta donde pude ver, la misma que la de Flightradar24. Sin embargo, el sitio sueco tiene una interfaz más atractiva y fácil de usar, anda muy rápido y casi de inmediato aparecen los íconos de todos los vuelos (como se ve en la captura de pantalla que ilustra esta nota); son factores que posiblemente contribuyeron a su difusión mediática y que lo hacen más accesible para el resto de nosotros.

***

El momento es luctuoso, como cada vez que ocurren estos desastres aéreos. Doblemente, porque los investigadores creen que el copiloto estrelló la aeronave por voluntad propia. Es un momento que demuestra, una vez más, que ninguna persona es o puede ser una estadística. Las 149 víctimas del vuelo 9525 perdieron lo más valioso que tenían, sus vidas, y dejaron familias destrozadas. El dolor, esta clase de dolor incomprensible, nunca podrá reducirse a un número.

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