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La crisis de Brasil arrastrará a la región

La economía caería 1% este año, según el Fondo, lo que llevaría al promedio de América del Sur a bajar 0,2%
Alberto Armendariz
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15 de abril de 2015  

SAN PABLO.- Brasil se cae y en su desplome arrastra a toda la región. Tal es el pronóstico negativo que hizo el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la economía brasileñaeste año, que debería contraerse un 1%. Ese encogimiento llevará a que la actividad económica en América del Sur se reduzca 0,2%, mientras que dejará a toda América latina al borde del estancamiento, con una expansión de apenas 0,9 por ciento.

"El empeoramiento de los mercados globales de materias primas permanece como el principal freno para la actividad en América del Sur, aunque los precios más bajos del petróleo y una recuperación sólida de Estados Unidos den impulso a otras economías de la región. La actividad en los exportadores de commodities de la región puede debilitarse incluso más frente a shocks adversos, especialmente una desaceleración más aguda de la inversión en China", señaló el FMI en su informe "Perspectivas económicas globales 2015", presentado ayer en Washington.

Entre los países de América del Sur, sólo Venezuela sufrirá un resultado peor al de Brasil, con una retracción del 7%; sin embargo, la economía venezolana tiene menos de un décimo del tamaño de la brasileña.

En una conferencia de prensa posterior a la presentación del informe, el economista en jefe del Fondo, Olivier Blanchard, resaltó que la competitividad brasileña continúa con serios desafíos, enfrenta un déficit fiscal y una inflación creciente (8,13% en los últimos 12 meses), y que todo este escenario ha llevado a una baja confianza del empresariado y de los consumidores en el país. El experto apuntó que las medidas de ajuste fiscal que impulsa el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff son adecuadas, pero advirtió que el país tiene por delante obstáculos que van mucho más allá de lo macroeconómico.

"Tiene un problema de corrupción que conocemos y esperamos que sea solucionado", indicó Blanchard, en referencia al escándalo de sobornos cobrados en Petrobras a empresas constructoras para asegurarles contratos, y que ha llevado no sólo a una pérdida de más del 40% del valor de la otrora principal compañía de Brasil, sino también a una fuerte crisis política, con varios miembros del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) sospechados de haberse beneficiado de los desvíos de la petrolera estatal.

El sombrío panorama pintado por el FMI para Brasil tuvo ecos inmediatos en San Pablo, donde ayer Itaú Unibanco, el mayor banco privado brasileño, organizó la conferencia Macro Vision.

"El mundo está mirando hacia Brasil como si fuera un reality show, como si fuera un gran BBB [ Big Brother Brasil]", dijo Ilan Goldfajn, economista en jefe de Itaú Unibanco, en un juego de palabras entre el popular show televisivo y la menor nota de nivel de inversión otorgada por las agencias calificadoras de riesgo.

Goldfajn también elogió el ambicioso programa de ajustes diseñado por el nuevo ministro de Economía brasileño, Joaquim Levy, pero indicó que con el convulsionado ambiente político que reina en el país, no se puede esperar una gran reforma, sino ajustes mínimos que permitan a Brasil sortear una crisis este año y volver a crecer en 2016.

"Puede empeorar"

"La situación en Brasil puede empeorar; no está descartada una crisis como consecuencia de una rebaja de su nota crediticia, de la pérdida del grado de inversión, pero no es lo más probable. En el escenario general, se incluyen problemas como el aumento del desempleo, la caída de los ingresos y una mayor depreciación del real. Eso traerá sin dudas mayor impopularidad para el gobierno, más protestas, pero es poco probable que eso desemboque en una crisis social mayor", señaló el economista a LA NACION.

En el mismo evento, celebrado en el Hotel Unique, el presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, buscó mostrarse optimista frente a los retos de la coyuntura actual. "La economía brasileña pasa por un ajuste importante y necesario, que hará de 2015 un año de transición y, sobre todo, de construcción de bases más sólidas para retomar el crecimiento", declaró.

Poco antes, sobre el mismo podio, el ex ministro de Economía de Chile Andrés Velasco y el jefe de análisis del Eurasia Group, Christopher Garman, coincidieron en que la baja en el precio de las commodities, el menor apetito de China por la desaceleración de su crecimiento, y el repunte de la economía de Estados Unidos, que pronto seguramente llevará a un aumento de las tasas de interés por parte de la Fed mientras el dólar sigue subiendo, marcan el fin de la fiesta para los países latinoamericanos, que en los últimos años disfrutaron de una bonanza económica gracias al elevado valor de sus materias primas agrícolas, minerales o petróleo.

"Lo que exportamos vale menos y lo que importamos vale más; eso va a exigir varios tipos de ajustes. No estamos más en el nirvana y necesitamos hablar de eso", afirmó Velasco, ex aspirante presidencial en 2013, quien criticó la falta de avances en la productividad y la diversificación de las economías de la región.

Por su parte, Garman, de Eurasia Group, advirtió que la nueva situación económica que se está instalando en América latina conllevará un difícil dilema para las clases medias que se ampliaron en estos últimos años después de haber conseguido mejoras en su empleo e ingresos: tienen ahora más demandas (mejor calidad en la educación, la salud, el transporte, la seguridad, etc.), pero hay menos recursos. Esto representará un gran desafío para los gobernantes latinoamericanos, que deberán responder a esos reclamos y estarán más monitoreados ante el despilfarro de dinero público o actos de corrupción, como el escándalo de Petrobras en Brasil.

"Tuvimos un tremendo enriquecimiento de los sectores privado y público en el último ciclo, lo que aumentó las oportunidades de corrupción. En cuanto la economía comienza a debilitarse, las denuncias se vuelven un mecanismo de disputa política", señaló Garman, para quien el mayor riesgo a la gobernabilidad de la presidenta Dilma Rousseff no está en los partidos de oposición o en las protestas callejeras, sino en la investigación judicial del "petrolão" y las consecuencias que puede tener en la lucha al interior de su partido, el PT.

El Itaú espera cambios en la Argentina

  • SAN PABLO (De nuestro corresponsal).- Pese a aún ser la tercera economía de América latina, la Argentina apenas fue mencionada ayer durante la conferencia sobre perspectivas de crecimiento para la región Macro Vision, organizada por Itaú Unibanco, el mayor banco privado brasileño. Prácticamente todas las miradas estuvieron colocadas en Brasil, y, en menor grado, en México, Colombia, Chile y Perú.
  • La Argentina fue calificada junto con Venezuela como casos atípicos, de difícil pronóstico por la gran intervención política en la economía. Sin embargo, Ilan Goldfajn, economista en jefe del banco brasileño, señaló luego a LA NACION que es optimista sobre el futuro del país después de las elecciones presidenciales de octubre.
  • "Este año todavía será un año difícil para la Argentina, de recesión. Todas las expectativas están puestas en lo que pueda suceder de 2016 para adelante por las elecciones. Las cosas van a cambiar, aunque todavía no esté claro cómo y cuánto. Es muy poco probable que la situación se mantenga como está; nosotros tenemos la esperanza de que haya cambios para mejor", opinó el especialista.

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