Juan Gil Navarro: “En la tele hoy importa más vender jabón en polvo que contar una buena historia”

El actor está por estrenar una nueva miniserie, La casa del mar, pero antes habló con Personajes.tv y analizó la televisión nacional y nos contó sobre sus próximos proyectos
Antonela Minniti
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4 de mayo de 2015  • 10:34

"La gente no es tonta, o al menos eso creo yo porque después hay coartadas de marketing que dicen lo contrario, pero estoy convencido de que no es así, el espectador sabe elegir qué mirar cuando prende el televisor", dispara Juan Gil Navarro con un tono de voz suave, pero firme que mantendrá durante toda la conversación con Personajes.tv. De fondo, en una pantalla gigante, se ven las primeras imágenes de La Casa del Mar, una nueva serie que se verá desde el hoy, por DirecTV, a las 22, y que más adelante desembarcará en la televisión pública. "Tuve la suerte de poder volver a armar equipo con Juan Laplace con quién ya habíamos hecho Perfidia y la verdad fue genial", nos señala el protagonista de esta historia.

-¿Qué fue lo que te llamó la atención de este proyecto?

-En mi caso fue la posibilidad de hacer un policial. Es difícil encontrar algo así hoy y si uno como actor queda enganchado en la lectura del primer libro supone que la gente también se va a enganchar con eso. Este factor sumado a saber quién lo iba a dirigir y los actores que iban a participar fue lo que me decidió.

-Es un producto de gran calidad que tranquilamente puede competir con las series extranjeras, ¿cómo se siente poder trabajar en algo así?

-Está buenísimo poder tener un producto así que salga a competir con la televisión de afuera, porque en la Argentina hay mucha capacidad para hacerlo, lo que pasa es que a veces no hay voluntades. Ahora se está abriendo un poco más el juego, pero claramente la televisión abierta, con contadísimas excepciones, no alcanza esos niveles porque nunca hay tiempo y cuando hay tiempo no hay plata y si hay plata no está la figura que querían o tienen que hacerlo ya, y así suman excusas. Cuando llegan a la pantalla, todas estas excusas no se ven, lo que se muestra a la gente es un producto final. En este caso en particular, se trabajó diferente, teníamos la responsabilidad de contar primero con la plata del Estado que es la plata de todos, así que no se puede tirar a la marchanta y, además, contábamos con la ayuda de DirecTV, que también se sumó a participar.

-Nos decías que creés que se suele subestimar a la gente a la hora de crear un producto, ¿sentís que a la televisión nacional actual le falta calidad?

-Este proyecto va a salir por la televisión pública, no quiero hablar mal del 13 o del 11, pero ahí estos productos no están y uno se pregunta por qué. Yo creo que no hay interés, creo que en muchos casos es más importante vender jabón en polvo que contar una buena historia y ahí la jodemos todos, porque el negocio se vuelve cada vez menos rentable hasta el punto en que un día lo único que rinde son programas de entretenimiento, que justamente sirven para vender jabón en polvo. Pero la gente siempre va a querer que le cuenten cuentos y cuentos bien contados porque esta cosa de que doña Rosa es tonta y no entiende es mentira. Doña Rosa se murió hace mucho tiempo, fue un concepto inventado por Bernardo Neustadt que despreciaba a la gente. La hija y la nieta de doña Rosa crecieron, leyeron, fueron a estudiar y se sientan a ver tele y se preguntan si las toman por tontas, y afortunadamente prefieren ver cosas que estén mejor confeccionadas.

-Arrancaste también con un proyecto nuevo, La Leona, ¿sentís que es un producto diferente también?

-Sí, La Leona es un proyecto de aire diferente. Voy a sonar pedante, pero la verdad es que lo es, es una forma distinta de laburar. Arrancamos con treinta y cuatro libros escritos, vamos a salir al aire en septiembre cuando ya tengamos cuarenta capítulos encima y definitivamente es una forma distinta de trabajar y está buenísimo. Empecé a grabarla y estoy contento, tuve una escenita larga el otro día con [Pablo] Echarri, muy linda, en donde nos amenazábamos muy amablemente y también estuve laburando con Miguel Angel Solá y Esther Goris, entre otros.

Juan Gil Navarro
Juan Gil Navarro

-Con tanto trabajo, ¿qué hacés para despejarte en tu tiempo libre?

-Cuando no trabajo no sé... son como temporadas, a veces tengo tsunamis de lectura, tsunamis de cine. Me gusta mucho viajar también, salir en moto solo que para mí es más que una terapia porque me ayuda a pensar y en el viaje hay cosas que se aclaran. Me gusta escuchar música, descubrir nueva, volver a escuchar alguna de hace veinte o treinta años atrás y redescubrirla. La música a mí me dispara ideas, cosas, propuestas y escenas, es como leer poesía con los oídos.

-Ya te hemos visto en un montón de productos diferentes, ¿tenés el anhelo de trabajar en algo en especial o algún personaje pendiente que te gustaría interpretar?

-A mí lo que me importa en realidad son las buenas historias. Hay un caso paradigmático que revolucionó a todos en el mundo que fue Breaking Bad, cuando te enterás un poco más de cómo se hizo eso, de que los rechazaron de nueve lugares hasta que llegaron a Sony y cuando ves el primer plano del protagonista metiéndose un chumbo en un calzoncillo y ese protagonista es un gordo con rollitos, te das cuenta que sí se puede. Se puede contar humanidad desde otro lugar, contar historias que estén buenas, no tener que formar parte de cosas que sean un cliché, eso creo que es la maldición dentro del privilegio.

-¿Por qué considerás que es una maldición dentro del privilegio?

-Porque creo que es un privilegio que podamos tener laburo haciendo lo que hacemos, porque es lo que más queremos, pero tener que hacer lo que querés sin los elementos para poder hacerlo es como un castigo, como andar en bicicleta con una rueda pinchada, no lo disfrutás. Me parece que tiene que ver con eso y eso pasa en cine, en teatro, en miniseries, en todos lados.

Cuándo verla. La casa del mar se puede ver por Directv en OnDIRECTV SD (201) y OnDIRECTV HD (1201), todos los lunes, a las 22.

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