A 20 años de la separación de Hermética: seis momentos históricos

Se cumplieron dos décadas de la disolución de la H y la recordamos con estas perlas dispersas en los profundos mares de la web
(0)
4 de mayo de 2015  • 14:42

Hermética ofreció su último show el 18 de diciembre de 1994 en la discoteca Go! de Mar del Plata, aunque ninguno de los músicos supo eso hasta el año siguiente, cuando se tomó la hasta ahora irreversible decisión de disolver la banda. A dos décadas de ese acontecimiento, Rolling Stone bucea entre los rincones perdidos de Internet (los pocos que quedan) y rescata estos videos para la cartera de la fanaticada y el bolsillo del metalero. La historia de un grupo fundamental de la cultura heavy argentina a través de seis curiosos videos.

1- En vivo en Recoleta

Aunque la historia oficial consagró al show del 7 de mayo de 1988 en Helloween de San Martín como el debut oficial, Hermética ya había tocado en vivo anteriormente. La noche anterior, de hecho. Jorge Pistocchi y Joaquín Amat invitaron al grupo a participar de El Cubo, una performance que ambos organizaron en el Centro Cultural Recoleta el 6 de mayo. "Fue una especie de ensayo en un patio al aire libre y con entrada gratuita. La gente pasaba y nos veía tocando a nosotros tocando. El que quería se quedaba, y sino pasaba de largo. Ese fue el primer concierto de Hermética" confirmó Ricardo Iorio en El perro cristiano, la biografía que le dedicó el periodista Ariel Torres. El video es uno de los pocos registros en los que aparece Fabián Spataro, el primero de los tres bateristas que tuvo el grupo y el único que nunca llegó a grabar. Fue filmado por Joaquín Amat, quien conserva un impresionante archivo sobre Hermética y V8, disponible en su canal de YouTube.

2- ¡Qué noche, Teté!

Inspirado en Garage Days, de Metallica, Hermética grabó su propio disco de versiones. Se llamó Intérpretes y salió en octubre de 1990, un año después que su LP debut. Allí se suceden covers de Los Redondos, Manal, Mötorhead, dos canciones de V8 y una intensa relectura de "Cambalache", que significó también el primer acercamiento en estudio de Ricardo Iorio al tango. Por esos tiempos se emitía en Telefé el recordado Siglo XX Cambalache, programa que curiosamente no usaba de cortina la obra cumbre de Enrique Santos Discépolo, sino "As Time Goes By", de Carly Simon. El déficit fue compensado por Hermética, invitado a ofrecer su versión a través de un playback en el que Claudio Oconnor ejecutaba una especie de guitarra fantasma, ya que la canción fue grabada por Iorio pero a la vez era necesario alinear a los cuatro músicos ante las cámaras. "¡Muy bueno! Nos tendríamos que haber vestido de cuero para la ocasión, pero no tuvimos tiempo", dijo la divina Teté Coustarot, conductora del envío junto a Fernando Bravo, cuando la H concluyó su actuacuión.

3- Scotto contra todos

Hermética se preparaba para grabar Ácido argentino, su segundo disco, después de la interesante repercusión generada por el primero. En simultáneo, algunos desajustes internos obligaban a aplicar determinados cambios. La tijera cortó a Tony Scotto, quién narró en el documental La H junto al plomo Ezequiel Zamperi el insólito conflicto policial que ambos tuvieron antes de un show, y que determinaría la salida del grupo del batero. Las declaraciones picantes tuvieron como blanco a los otros músicos de Hermética, entre ellos Claudio Strunz, su reemplazante. Tiempo después, Claudio O’Connor respondería públicamente este desaire en una especie de "carta abierta selfie":

4 – Traé fasos

Cuando todavía no había debates entre "penalistas" y "garantistas", la prisión era, para la consideración social, el remedio final para la delincuencia. El rock, como en varias ocasiones, tendió otras líneas de lectura, y muchas de ellas abrevaron en Radio Olmos, un festival organizado en la cárcel platense el 17 de agosto de 1993. Mientras afuera se disfrutaba de otro feriado por la muerte de San Martín, intramuros se sucedían bandas con canciones tales como "Espadas y serpientes" (Attaque 77), "Cop Killer" (cover de Body Count por ANIMAL) y "Represión" (Pil versionando Violadores en Pilsen). Hermética hizo su aporte con "Robo un auto" e "Ideando la fuga", canción que puede verse y escucharse en este video introducido por el Ruso Verea (autor de esta otra memorable entrevista a Iorio en pleno auge de la H). Según recuerdan los presentes, el bajista llevó varios cartones de cigarrillos para entregar entre los presos, gesto que lo distinguió entre los otros músicos que participaron del evento.

5 - Las vaquitas son ajenas

El 12 de noviembre de 1994 fue una fecha histórica para Hermética, por distintos motivos. Significó, sin más, el debut en solitario en Obras, donde ya había tocado anteriormente pero como grupo soporte o en el marco de festivales. En esos tiempos, el desembarco al Templo de Rock significa todo un síntoma de masividad y reconocimiento popular, y fue por eso que decidieron utilizar el material para un disco en vivo (que terminaron siendo tres: "Lo último" y el doble "En concierto"). Además, aquella noche fue utilizada por la industria discográfica para hacer entrega público del Disco de Oro conseguido por las ventas de "Víctimas del vaciamiento", su tercer y último álbum de estudio. "Esto es un recuerdo que nos llevamos gracias a ustedes, que compraron este disco, porque nosotros no tenemos ganancias por esas ventas, sino estos señores", dijo Iorio, señalando a los trajeados que acababan de galardonarlo en lo que terminó siendo uno de los últimos shows de Hermética.

6- El abrazo partido

La historia de la separación de Hermética es más o menos conocida: veinte años después, nadie ignora la grieta abierta en su momento entre Iorio, por un lado, y Romano, O’Connor y Strunz, por el otro. Ambos demarcaron los límites de cada bando no sólo desde lo musical (a través de Almafuerte y Malón, los sucedáneos de Hermética), sino también desde lo discursivo, dedicándose fuertes reproches en entrevistas o en medio de sus shows. El mito generado por la H es tan grande que incluso circula entre sus fanáticos la fantasiosa idea de que sus ex integrantes se reúnen en el más absoluto de los secretos para urdir el anhelado regreso. Una casualidad alimentó la leyenda: Razones Concientes y Almafuerte, bandas del Tano Romano y Ricardo Iorio, coincidieron en 2007 en un festival metalero cordobés y, mientras el programa Rockódromo entrevistaba a uno, pasó caminando el otro. El reencuentro, más que tenso, resultó íntimo: ambos preguntaron por los hijos del otro y mandaron saludos a la familia ajena. Nadie preguntó por Hermética y una respetuosa despedida ante cámaras los volvió a alejar por siempre.

Por Juan Ignacio Provéndola

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.