La moderación, gran ganadora de las regionales en Uruguay

El oficialismo avanzó, pero se debilitó la línea radical que impulsa Mujica; los blancos se quedaron con 12 intendencias
Nelson Fernández
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12 de mayo de 2015  

MONTEVIDEO.- El tablero político del Uruguay volvió a quedar partido en dos: durante décadas fue entre colorados y blancos; ahora es entre la izquierda y los partidos tradicionales.

El Frente Amplio (FA) ganó la capital por sexta elección consecutiva y aumentó la cantidad de intendencias de cinco a seis. El Partido Nacional (blancos) fue el que ganó más gobiernos departamentales -12 en todo el país-. Perdió dos intendencias, pero ganó dos nuevas, entre ellas la de Maldonado, que tiene la caja recaudadora más voluminosa por los ingresos que genera Punta del Este.

Blancos y FA tuvieron motivos para festejar. En cambio, el Partido Colorado perdió una de las dos intendencias que tenía y eso agravó su crisis, tanto como para que el líder y ex candidato presidencial Pedro Bordaberry reaccionara con crudeza. "Llegó el momento de dar paso a las nuevas figuras y generaciones, que es lo que haremos. Apoyándolas y apoyando al partido, pero desde otro lugar", dijo Bordaberry, en lo que fue interpretado como un paso al costado en la actividad política partidaria para limitarse a la actividad legislativa.

En tanto, el ex presidente José Mujica sufrió una dura derrota al fracasar su plan de ganar varias intendencias y, fundamentalmente, la de Montevideo -la más importante- y la de Cerro Largo, por el simbolismo histórico de ser tierra de nacionalistas.

Mujica creía que si la izquierda ganaba ese departamento habría "gobierno del FA por 50 años más en todo el país", y pensaba que para hacer campaña en esa zona fronteriza con Brasil bastaba con su esposa, Lucía Topolansky, como candidata a gobernadora de Montevideo. Pero perdió.

El FA ganó en Montevideo por 49,6% contra 37% de la Concertación, 2,4% de otros partidos y 7,9% de votos en blanco y nulos. Dentro del frente, el socialista Daniel Martínez -elegido intendente- le ganó a Topolansky por 64% a 34%.

¿Cómo pudo haber bajado tanto su poder electoral la alianza entre tupamaros, comunistas y otras fuerzas de izquierda que lidera Mujica? El analista Ignacio Zuasnabar dijo a LA NACION que Topolansky "no logró construir la imagen de intendenta", mientras que Martínez "hizo una campaña moderada, logró mostrar su imagen y arriesgó poco, pero fue sólido en sus propuestas".

Además, dirigentes frentistas veían con preocupación cómo Mujica construía poder político para la corriente que quiere un giro a la izquierda del gobierno nacional, y que su grupo anunciaba que "no diría amén" a todo lo que propusiera Tabaré Vázquez al Parlamento. Eso llevó a que grupos frentistas apoyaran a Martínez para frenar el impulso del mujiquismo.

Las elecciones de anteayer mostraron que la rivalidad entre las dos nuevas franjas -partidos tradicionales y FA- quedó expresada en las urnas: en Montevideo con el estreno de un lema que permitió que tradicionales adversarios votaran juntos, y en el interior, porque los votantes hicieron la opción de hecho.

El diputado blanco Gustavo Penadés -uno de los creadores del Partido de la Concertación- dijo a LA NACION que los partidos tradicionales deberán considerar con tiempo si este lema para sumar votos tiene proyección nacional, aunque advirtió que nada debe imponerse sin contemplar a la dirigencia y a los votantes.

Penadés destacó que aunque ese lema no sirvió para ganarle al FA la intendencia de Montevideo, les permitió ganar los municipios de Pocitos y de Malvín-Carrasco, que si votaban separados seguirían en manos de la izquierda.

En Montevideo, el independiente Edgardo Novick ganó la interna de la Concertación con 64% (contra 31,5% del blanco Álvaro Garcé y 4,6% del colorado Ricardo Rachetti). Y quedó como una nueva figura política de oposición al FA.

Concluido el ciclo electoral, el FA fue el claro vencedor: quedó con mayoría en el Senado (16 bancas de 31) y en Diputados (50 de 99), y aumentó la cantidad de gobiernos departamentales.

Protesta de los ex detenidos en Guantánamo

El gobierno uruguayo y cuatro ex detenidos de Guantánamo, que desde hace 16 días acampan en el jardín de la embajada norteamericana en Montevideo para exigir una compensación económica y mejores condiciones de inserción en el país, están cerca de firmar un acuerdo para fijar las condiciones de su permanencia, dijo Tabaré Vázquez

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